Sunday, July 30, 2006

Cuenta conmigo:
La rabia se detuvo unos días y por efecto de una amenaza cobarde y en apariencia anónima, pudimos ofrecer, a quienes nos vieron caminar, la apariencia de una familia. Colocar apariencia de familia feliz me parece un tanto exagerado, sobre todo porque la felicidad aparte de subjetiva, es un estado de la mente que tiende a durar según el interés de quien la protagoniza, por tanto para que dure lo mismo, y tenga la certeza de ser colectiva, debe ser sufrida al mismo tiempo y con la misma intensidad, y si esto sucede estaríamos ante la presencia de seres vinculados por sangre y afinidad pero que pasan sus días narcotizados, aislados y comiendo residuos que producen como resultado de la digestión. Pues bien, asumiendo el reto de pensar colectivamente, para tratar de dar con la razón en una amenaza reiterada, ubicar el móvil que llaman, nos dedicamos a acompañar a quien se merece en este trance tan extraño, para ofrecer el pedazo de arena que nos pertenece en el mundo del pensamiento, lamentablemente en nuestro caso sin lógica. Las intervenciones tuvieron como punto central el desarrollo de ideas basadas en el cariño que sentimos por nuestro familiar (quien pidió reserva absoluta de su identidad, por tanto me es imposible revelar que se trata de mi hermano) mezcladas con ideas conspirativas, de tácticas guerrilleras imaginarias, de recursos policiales, como el retirar la batería del celular para hablar a viva voz en un restaurant lleno de espías, hasta llegar al campo infértil de la nada, que muy posiblemente sembró tristeza en el afectado, al reconocer, por enésima vez, que estaba rodeado de idiotas. Pero, al margen de consultas con seres de otro planeta, quienes celebran ceremonias esotéricas en una parte de la ciudad que llamaremos ¨el centro¨ y la toma de medidas mínimas de supervivencia para el caso que la locura intente poner en practica la amenaza al no conseguir la petición que nadie entiende, puedo resumir en algunos puntos lo que debemos hacer para continuar con la protección de nuestro ser querido, que por lo personal deben sufrir la reducción al singular, los cuales (como diría Airen) son del tenor siguiente: Primero: debes cuidarte y cuidar a los tuyos como siempre lo has hecho. Segundo: debes cuidarte de quienes en apariencia buscan ayudarte y que son los que te quieren dañar. Tercero: debes tomar en serio el planteamiento y buscar recursos terrenales para resolverlo. Cuarto: no debes tomar medidas extremas que afecten tu transito de vida por esta vida prestada. Quinto: ceder no implica para nada falta de valor. Sexto: el hermano de Sally tiene razón al recomendar aislar los sentimientos por un rato y pensar con la parte del cuerpo diseñada para tal fin. Sexto: lo que vives no debe ser aprovechado por nadie para atraerte a círculos superados (en mi caso vínculos de sociedad). Séptimo: no te preocupes que vamos a descubrir a los culpables (porque son mas de uno) y vamos a lograr que paguen por el sobresalto que te causaron. Octavo: todo lo escrito no tiene sentido por tanto no le hagas caso. Para terminar, te cuento que continuare reflexionando sobre tu situación y además te recomiendo que me hagas caso al ceder la responsabilidad de descifrar el enigma a quienes saben como, pero si quieres descubrir a los responsables, debes buscar independencia de criterio, que se logra al contratar a sujetos que nada tienen que ver con la operación comercial en donde prestas tus conocimientos, tratando de evitar la debacle que esta escrita.

Monday, July 17, 2006

Mercado maldito:

Recordando lo que pasó cuando el escorpión fue alejado del cuerpo de mi padre, en un episodio que derivó en una teoría conspirativa que aún no tiene un desenlace claro, ese día, cuando al fin se dignó a conversar sobre algo mas que su aporte pasivo a este proceso evolutivo que vivimos como país, me atreví a confesar algo que todos sabían, que realizaba sin importar los matices que se presentasen en el cielo, pero que forma parte de aquellos hechos, que por vergüenza, no se comentan a viva voz. Fue cuando descubrí que existen conductas que se aceptan por razones de genero, de color de la piel y de altura (física), pero siempre bajo la condición que no se hable de ellas, como es el caso que me ocupa actualmente, que permite, a la sombra de costumbres campesinas y primitivas, que algunas niñas sean entregadas al cuidado de depredadores a cambio de una supuesta mejoría en su condición de vida. Y lo digo porque tengo los pelos del burro en la mano, porque he sido testigo al transitar la ruta que me lleva del paraíso personal que disfruto al infierno en donde me gano algunas monedas, cansado de observar como esa actividad comercial tiene sus puestos de venta de mercancía a lo largo de varios kilómetros, a la vista de todos. Lamentablemente los promotores de esa actividad son los padres de las niñas, cuando por azar forman familia, ya que la consecuencia que permite que el trafico de humanos se mantenga es que quien adquiere el producto, lo disfrute y lo destruya al concretarse el embarazo de la criatura, abandonándola a su suerte cuando esto sucede, convirtiéndola en mercancía de segunda a disposición de clientes con menor poder adquisitivo, garantizando la producción de nuevos seres que a futuro serán subastados. Y como denunciar esto, cuando la costumbre ha convertido en norma a tan singular aberración y cuando la autoridad de menor rango vive en el barrio y se coloca en la fila cuando las niñas salen al mercado de manos de sus representantes. Maldita sea la vida cuando al levantar la vista del periódico veo que no hay nada que hacer y que el hacer se convierte en sin razón, cuando la ignorancia lleva a cometer semejante atrocidad con el aval de la miseria.

Wednesday, July 12, 2006

Venezuela:

Para los amigos que no nos conocen, o que solo nos conocen como provincia de la madre patria, trataré, por medio de algunas entregas, de ponerle el cascabel al gato en cuanto a definirnos como país. Aunque es muy fácil comentar que ahora y desde hace algunos años nuestro nombre se convirtió a través de la magia constitucional en apellido, aquí en Venezuela está sucediendo algo, que si nos atenemos a la tesis de Darwin, podemos decir que el proceso es evolutivo. Si nos referimos al espacio territorial, las bellezas que nos rodean dejarían sin aliento a la industria turística del mundo, el problema somos nosotros. Con la vuelta por minutos de mis poderes legales, puedo comentar que en materia constitucional tenemos respuestas a los problemas que nos agobian y salidas claras en ese librito, si tuviésemos la voluntad de romper el cerco mediático que nos ha impuesto el miedo a la revolución por un lado y la loca carrera armamentista, cara como ella sola, que pretende aprovisionar defensivamente a la población, para hacer inefectiva una virtual invasión del monstruo del norte, que solo existe en la mente de Bush y de Hugo (Fidel por serio no se atreve a proclamar la amenaza). Vivimos una sustitución de valores democráticos, no liberales, que nunca viola la norma, pero que ha permitido el control de los poderes públicos por una serie de sujetos que han sembrado el descontrol y el despelote como elemento principal de su gestión, que si bien es cierto un alto porcentaje vive de sacarle el jugo al manejo de la chequera de todos, las perdidas patrimoniales de la Republica se presentan por el desconocimiento de la carrera administrativa, definiendo esta, como el manejo de fondos públicos. El merito fue sustituido por la lealtad, en ambos bandos, y el objetivo principal que buscan las partes en conflicto es la destrucción material del supuesto enemigo para con esto lograr el bienestar de todos, absurdo y contradictorio pero real. Tiempos difíciles no son, las cifras que arrojan los entes que se encargan de monitorear la liquidez y el consumo así lo demuestran, ya que en materia de gustos, la única diferencia entre un revolucionario patriota y un escuálido golpista es la porción de hielo que se sirven en el vaso cuando a escanciar botellas de escoses mayor de edad se trata. El origen del problema somos nosotros y nuestras miserias y como la pretensión a futuro es desgranarlas para con terapia sanar las heridas que ha dejado la ignorancia en nuestra historia republicana, trataré de guiar el viaje, sin saber conducir esta goleta, para que a punta de reflexionar podamos quitarnos de encima a los salvadores de la patria buena, que por falta de ideología o ideas nos están llevando al abismo con la única arma que son capaces de esgrimir, el miedo.





Sunday, July 09, 2006

Cuarenta:

Aunque es muy pronto para decirlo, esta mañana me levanté igual que siempre, con los mismos complejos y con pinceladas rápidas de virtudes, que por su velocidad mas parecen la estela que deja el contacto con personas buenas, que me rodean y me miman, que rasgos propios. Físicamente hablando, no mas al bajar las escaleras de siempre, que me llevan a la calle en donde a unos pasos me esperan mis cinco perros, un mal paso (o mal pisar) hizo que me sonaran los trescientos doce pequeños huesos que forman mi tobillo y que me llevó a pensar en discapacidades propias de quienes sufren enfermedades óseas, de temor nada. La barba de días me acerca a la imagen de quien dicen mis hermanos que es mi padre (por cierto lo es sin duda) y una ligera inclinación en mis hombros me hace ver algo mas corto de estatura, pero el efecto puede ser que ahora quienes me observan tengan la venia de cederme un puesto en el metro, que por aquí siempre anda hasta el tope. Mis seres queridos en el día de ayer se empeñaron en felicitarme y por este medio les agradezco las atenciones y los mimos que he recibido a lo largo de mi vida, acentuando que dichos cuidados me han convertido en un malcriado irreverente, que piensa que escribiendo puede espantar demonios que agobian el trajinar por este mundo de los mismos seres que se empeñan en darme cariño. El problema, si es que mi mente puede producir con certeza alguno, es que por años pospuse el ejercicio de una carrera porque consideraba indigno asumirla si no tenía cuatro décadas entre pecho y espalda, pues bien, ahora que las tengo, no me queda otro remedio que asumir la soledad como forma de vida independiente a la que pocos conocen (mi circulo social es mínimo), a ser una especie de agente secreto con doble vida, siendo la otra, la oculta, aquella que me llevará por el campo de las palabras a vaciar reflexiones sin ánimos de trascendencia, pero que forman parte de mi filosofía y de la forma como pienso regar a los cuatro vientos que este espacio (robando la idea de Airen) no merece ser perturbado por complejos idiotas que nos llevan a mirar el piso al caminar, dejando de lado al universo real que se encuentra en nuestro alrededor y sobre todo en el cielo. Gracias y que alguien con ganas de hacerlo y sin ningún poder los bendiga a todos.

Sunday, June 25, 2006

Confusión general:

El viernes pasado recibí un mensaje de texto que me hizo reflexionar, mi hermano, confundiéndome con otra persona, me felicitó por el día del abogado, luego, para aumentar un poco más mi presencia en un mundo real maravilloso (definición de Venezuela sin coletillas) recibí otro mensaje que me felicitaba por el cumpleaños de mi hija y por el día del abogado. Al salir de la casa, seres invisibles, por no estar en mi camino de vida, me llamaron colega y me felicitaban por el día del abogado, en fin, entendí que en ese día todos son abogados a los ojos de dios. Por tanto, tomando en serio mi nuevo papel, que me hacía doctor sin la licencia de poder desvestir mujeres hermosas, me aventure a pensar como supuse lo haría alguien que se gana la vida lavando pecados de otros, usando como detergente algo que por aquí nos da por llamar La Ley. Usando mis facultades entregadas por un día, comencé a no comprender casi cada cosa que nos pasa, porque si existen normas que reglamentan una suerte de convivencia en armonía, teóricamente hablando, de nosotros hijos de Bolívar, tenemos estas resultas que nos acercan con fiereza a la anarquía, cuando de bondades se trata, o al salvajismo cuando nos da por explotar instintos que por efectos de evolución debían estar erradicados desde que las tablas de Moisés fueron traídas en nombre del altísimo. Pero de que estoy hablando, pues de nada como lo hace un abogado, quien, y lo puedo citar porque he visto en acción a uno muy bueno, se da a la tarea de justificar conductas erráticas buscando salidas en códigos redactados la mas de la veces con trampas entre líneas. Pero ¿será que este escrito nos va llevar a alguna parte? y ¿por que gracias a mi nueva condición me siento insultado cuando me llaman abogado?, la respuesta parece sacada de un manual para lograr que la estupidez se esparza a limites epidémicos, porque ahora, por estos bares, nos da por gritar que en esta tierra no hay estado de derecho y que no vale la pena pelear ninguna batalla, ya que nuestro supuesto enemigo a copado cada espacio e intentar combatirlo, sería una torpeza porque declaramos por anticipado que la lucha está perdida y que solo nos queda apagar la luz. Pero bajo la óptica del derecho, puedo comentar que la lucha continua (o al menos debe continuar) y que la respuesta está en utilizar como armas las que nos da un librito con cientos de artículos y que lleva por nombre, extraño de por si, Constitución. Lamentablemente y con el final del día mis poderes legales desaparecen y vuelvo a ser de nuevo el ermitaño que ve a las vacas desde la barrera, con una cerveza en la mano, porque los toros hace rato se fueron a pastar en el campo fértil de las ideas, que por aquí escasean.

Tuesday, June 20, 2006

Mi amigo Comunista:

Después de unos cuantos años de conocernos, descubrí que mi querido amigo, a quien para proteger su inocencia ausente llamaremos Joaquín, era en esencia lo que por esta tierra llamamos un comunista. A parte de sus malas juntas, dentro de las que me excluyo por razones de nivel económico, en donde sus mejores amigos le doblan la edad, nuestro ejemplar se luce en las artes bellas con una frecuencia e infinitud que lo llevan irremediablemente a ser considerado pecador, artes etílicas por supuesto. Pues bien, al final de un juego de fútbol, mas bien aburrido, pero llevado al paroxismo por razones de fanatismo, mi querido personaje, a quien nunca tuve la oportunidad de conocer, se confesó partidario de la libre empresa, admirador hasta el limite de las libertades individuales y acreedor de la ventaja que da la impunidad en cuanto a travesuras comerciales se trata. Es mas, puedo referir, en el espacio de tiempo claro que deja la memoria embotada de grados malsanos, que el sujeto que impulsa estas líneas, tiene la extraña particularidad de creer que todos somos iguales a los ojos de dios, que no merecemos ser excluidos por razones inexplicables, mas aún si la explicación esta destinada a dibujar idioteces que se basan en color, sabor de la piel y puntos cardinales, que en política solo tienen dos destinos, la izquierda maldita y la derecha desgraciada. Al exponer sus posturas, mi amigo hasta hoy (porque por mi pequeñez no lo merezco) se dedicó a profesar la importancia del amor, del compartir, como dijo la leyenda del vino y de imaginar dentro de su limitación, un mundo sin fronteras, sin mas espacio para invadir que el que realmente necesitamos. Lamentablemente sus compañeros de bar no se portaron a la altura de su intelecto, y me incluyo, es mas, puedo decir que la respuesta que obtuvo de nosotros llama a la distancia, claro nada que no pueda recorrer un par de copas de vino, y si a partir de ahora mi ex amigo comunista decide partir el tiempo, irremediablemente lo acompañare para que nuestro error se convierta en ejemplo de tolerancia para quienes creen que la diferencia está en una boina, seres que le temen al comunismo tropical pensando que se trata del socialismo del siglo XXI, o peor aún, como si se tratara de la ausencia absoluta del pensar o de la nada como nos da por comentar por estos bares. Así que, estimado amigo, me despido con la convicción que tu eres mejor que yo, pero que políticamente hablando, no entiendo como eres comunista y estar en contra de Fidel y de Hugo.

Wednesday, June 14, 2006

Enemigo en casa:


A veces la vida juega al despiste cuando de relaciones personales se trata. La sospecha queda descartada a priori cuando los sujetos involucrados gozan de nuestro cariño, de nuestra confianza o al menos cuando suprimimos intenciones de dañar por la cercanía de nuestros caminos. A través de los años y para conseguir espacios de paz, decidimos formar parte de un grupo que si bien es cierto muchas veces crecen intelectualmente sus integrantes de manera desproporcionada, tenemos el recurso de traer a la memoria colectiva una serie de hechos, narrados la mas de las veces de forma exagerada, para mantener viva la llama de la amistad o de la comodidad si nos atrevemos a penetrar en campo agreste. Diferente, aunque padeciendo la igualdad de citas italianas, se da cuando en el actuar profesional se atienden a sujetos que con el tiempo y el padecer mutuo se forma una empatía que confundimos con amistad y que nos lleva a ceder pretensiones económicas, de poder o de cualesquiera otra índole relacionada con el crecimiento personal, para con ese sacrificio impedir que al sujeto que servimos sufra lo que la vida le tiene preparado, comportándonos de manera disparatada como una suerte de dios (insistiendo con las minúsculas). Para hacer el presente contacto aún más enigmático, puedo dibujar ligeras pinceladas que no llegan a ninguna parte, cuando esa parte debe ser descubierta con la misma intensidad del daño causado, para evitar con eso que el destinatario de estas letras, amontonadas caprichosamente, no interprete interés distinto a la arrechera que me da el ver desde la barrera como los toros se burlan de él. Por eso y para concluir puedo decir que lo que pasó y que de forma directa nos involucra familiarmente, no tiene otra razón que impedir que cumplas con el deber que te impusiste, en defensa de alguien cuya admiración bien merece, pero que a veces, con frecuencia que se hace siempre, decide sacrificar una que otra pieza para mantener los espacios conquistados. Lamentablemente hoy te tocó ser degradado de alfil a peón, y queda sobre tus manos una serie casi infinita de folios, cuya redacción te costó sangre y distancia, que por ahora no debe ser activada para dejar todo igual y desordenado. Es duro descubrir que el enemigo en casa eres tú. Cuídate hermano, y no dejo de repetir en mi estrechez financiera, que me gustaba más cuando todos éramos pobres.

Sunday, June 11, 2006

A la oligarquía le pido:

Una de las últimas travesuras del jefe de la revolución, que por la frecuencia en que se presentan solo pueden catalogarse como penúltimas, siempre y a la espera de otra mas rimbombante y absurda, tiene que ver con el extraño ruego que solicita de los ¨empresarios y oligarcas¨ venezolanos procedan a repatriar 10.000 millones de Dólares y los inviertan en el país. Hasta aquí parece que la petición es propia de un jefe de estado que se interesa por el desarrollo del país y que a su vez reconoce la importancia del capital privado como propulsor de la economía en esta tierra de clima perfecto y de mujeres hermosas, lastimosamente celosas en su mayoría. Ahora bien, la travesura viene dada por la amenaza que si no se atiende el ruego antes del 3 de diciembre, fecha en que según la mayoría de los sondeos lo dan como triunfador, se tomarían medidas para castigar a los empresarios por tamaño acto de traición a la patria. Lo que no se ha tomado en cuenta por los aduladores gubernamentales, es que la migración de capital hacia el exterior se ha incrementado de manera exponencial, hasta limites imposibles por el tamaño de nuestra economía, calificada maliciosamente como monoproductora, en la última década, de la cual nuestro insigne comandante tiene al menos o casi, ocho años controlando las riendas de cómo mínimo la mitad de la población. Es decir, el gobierno por acción o por omisión ha promovido con políticas de botiquín dicha migración, basando su actuar en ataques mediáticos y pocas veces conclusivos contra la propiedad privada y por supuesto con el desprecio hacia amplios sectores de la población, quienes cada vez que consiguen cuatro reales van a un mercado secundario paralelo y restringido, por una Ley que pretende satanizar la compra de divisas, a comprar unos pocos Dólares para luego sacarlos hacia el destino donde reina el enemigo imperial, por caminos cuyo esfuerzo bien no valen la pena y se intentan justificar con el cuento del camino sin retorno hacia el comunismo, que por aquí por estos bares se conoce como socialismo del siglo XXI. Algunas preguntas que habría que responder son (si por casualidad se trae el dinero) ¿En que lo invertimos? y ¿cuales garantías nos dará el gobierno-estado para que la inversión no se pierda? Lo que va a suceder es que luego del 3 de diciembre, si se consigue el triunfo que el G3 se empeña en impedir, se utilizará la mayoría en una Asamblea que nos lleva a cargar con la vergüenza de ver en vivo y directo a nuestra incapacidad, para sancionar una Ley que ¨obligue¨ a repatriar capital para con esto cumplir el capricho de nuestro presidente, que ya nos empieza a mandar señales de iliquidez en las arcas publicas, que por cierto deberían estar llenas por la ventaja que da el mercado internacional del crudo, que a nuestro gobierno les da por despreciar, de la boca para fuera, para con eso llevar en primera fila el estandarte de la lucha antiimperialista, que se plantea entre señores presidentes que por razones de idioma no terminan de gritar a los cuatro vientos el amor que sienten el uno por el otro, como me contaron que pasó en la película de vaqueros del año pasado.

Wednesday, June 07, 2006

Que no es el último angel:
Diez años atrás, en un día cualquiera, decidí escribir una serie de historias personalísimas, que para intranquilidad de mis conocidos, giraban en torno a hechos sin importancia y en apariencia intrascendentes, pero cuya particularidad se basó en que de alguna forma, imaginaria o no, pasaban a mi alrededor. En otras palabras, yo era testigo de primera fila en esa filmación que algunos les da por llamar vida y así lo hice saber por medio de teclear una computadora que compré de segunda mano como si fuese de primera. Esa serie de historias, para darles abolengo que a luces vista no tenían, fueron condensadas de manera fabulada en algo que se me antojo a novela y de allí fue donde surgió El Ultimo Ángel. El hambre que pasaba en el ayer mencionado, era mitigado por invitaciones de mis amigos, quien junto a mí formamos el primer grupo de bebedores activos y en los ratos libres, cuya infinitud se hacía pecado con los días, me dedicaba a escribir mi novela y ha ser convidado de piedra en una producción discográfica que mi querida mujer parió a sangre y fuego. Por tanto, el último ángel fue un esfuerzo para suspender mis responsabilidades con la libre empresa y con el producir el dinero que me permitiera atender un matrimonio con paciencia irreal. Ahora bien, hoy después de diez años y algunos días, me atrevo a presentar bajo el mismo titulo a una alternativa para el pensamiento libre desde la patria de Bolívar, con toda la incoherencia propia de quien vive en un país mal interpretado por sus habitantes y en donde de paso estamos a la espera de entender un discurso que no cesa y que nos inunda día a día con ideas de grandeza, que les puedo decir que nunca se concretaran por nuestra reconocida incapacidad. Para intentar explicar sin detalle el título de esta primera entrega, el último ángel no es rincón para dibujar posturas intelectuales de alto vuelo, tampoco es un apéndice gubernamental ni de lo que por aqui nos da por mentar como ¨la oposición¨, tampoco es un vehículo para proyectar posturas extremas en temas religiosos, políticos o económicos y espero tampoco que no sea el resultado de vender mi alma para obtener algunas monedas, para con ellas atender necesidades que ya por la edad puedo descartar por su insignificancia en mi transitar por este mundo de dios (en minúscula). Pero quien sabe, es posible que con el pasar pase algo que me lleve a presentar comentarios que puedan resultar ofensivos para quienes se toman la vida con seriedad, cuando la realidad es que lo escrito no existe por ser el producto de un personaje que late en un universo silente y que por su dimensión representa la nada en su estado absoluto.