Monday, May 12, 2008

12 de mayo de 2008:

Como era previsible la maldad gana espacios importantes (para ellos) dentro de la organización. Un consejo que puedo lanzar al mar de las letras muertas es que la sinceridad no es un activo apreciado en el ámbito de las relaciones societarias, sobre todo cuando se declara a los cuatro vientos que el único punto débil representa la permanencia de un familiar en un cargo sin importancia dentro de la estructura funcional. Nadie aprecia el interés por las personas, nos jactamos comentando que somos una institución cuya misión es hacer efectiva la protección social de nuestros asociados, pero, despreciamos a nuestro recurso humano y dejamos que el rencor, por una pelea tan o más infinita que el sermón presidencial, nos coloque en un plano en donde consideramos que un éxito profesional viene de la mano de la humillación del personal a nuestro mando. Pero lo que intenté precaver en la mañana fue lo que se impuso, el querer sacar de la organización al débil jurídico, a la despreciada de siempre, que ha estado allí desde que el mundo es mundo, únicamente para probar que la vileza ha tomado el control de una mente que ha sido sembrada por la certeza que existe una confabulación para atacar a ¨la cosita que es de lo más bella¨, ¨a la persona con talento sobrehumano¨, al femenino del número uno. En fin, otro día perdido en el paraíso de los idiotas, que por estos bares también se creen con alta calificación para manejar un negocio para el que no tienen la más puta idea de que se trata. Triunfó la envidia sobre lo técnico, la caradura sobre la estadística, aunque todavía pienso que en manos de 3, quizás 4, está el revertir tamaña injusticia y ese será el trabajo que quedará pendiente para la semana que murió en su segundo día. ¿O será que lo que se quiere es no revisar el informe del 5 de mayo? Bueno, cualquier cosa es posible.

Saturday, May 10, 2008

El Comité:

La pausa a sentado bien a las letras pero muy mal al espíritu. En los noventa días recientes me he dedicado en cuerpo y con una dosis promedio de alma, a coordinar un comité en donde sus miembros se creen con derecho de equipararse con los caballeros de la mesa redonda o con el estado mayor de Napoleón, con una diferencia que complica la ecuación, todos son el Rey Arturo y todos a su vez son prisioneros en Elba. No hay ningún interés por las actividades vinculadas a la operación, el esfuerzo se centra en ¨conquistar espacios¨, ¨defenderse de confabulaciones¨, ¨concretar alianzas¨, ¨expulsar al enemigo¨, y cualquier otra mamaguevada que se pose en la mente de sujetos febriles, terriblemente acomplejados, pero sobre todo malas personas en stricto sensu. Pero como es deber de padre proteger a sus retoños, me propongo realizar un ejercicio en donde intente disminuir el impacto de una idiotez colectiva que pone en peligro la atención de afiliados, quienes han confiado en nuestra sociedad para proteger su salud y su patrimonio. El comienzo parece simple, empezar por el inicio, pero tan fácil no es porque todos tienen una visión particular que los hace dueños de la idea, únicos promotores y salvadores de la patria, insustituibles pues, aunque nada de eso es verdad, la empresa fue parida por una madre que en este caso lleva el nombre de hombre, más específicamente por Charles, con todo el dolor para el alma del atormentado Airen El alumbramiento de las morochas tuvo lugar en fechas diferentes, con tres años de diferencia, situación que se puede verificar en la práctica solo para el caso de sociedades mercantiles, pero son hermanas y peor aún son interdependientes hasta tal punto que la muerte de una arrastrará a la misma suerte a la otra. Pero basta de cháchara, demos rienda suelta a los recuerdos, esperando que la velocidad de escritura permita enderezar el árbol torcido, para que el final de todo este sin sentido sea cuando menos ajeno a la tragedia. Mi nombre es Andrés, y soy un personaje que se repite en al menos dos historias más, pero en esta tengo la ventaja que la práctica en el escribir y contar si hace al monje.

Thursday, February 14, 2008

Barrio afuera:

La principal crítica que recibió el envío masivo de personal médico y paramédico desde Cuba hacia Venezuela, para participar en el programa ¨Barrio Adentro¨, fue la debilidad académica en la formación de los antillanos, a quienes el imaginario popular (opositor) calificó, mas que auxiliares de salud, como agentes extranjeros de un gobierno forajido. Pues, ni lo uno ni lo otro y para continuar con cierta coherencia me permito de seguidas explicar las razones. El personal que se envía a ¨terceros paises¨ (calificación del U.S. Department Homeland Security para cubanos que no estén ni en Cuba ni en Estados Unidos) para atender la deficiencia en materia de salud en lugares pobres como Bolivia, Nicaragua y Venezuela, con el requisito previo de afiliación ideológica y el consecuente intercambio por insumos necesarios en el país proveedor de recursos humanos (Petróleo, Carne, lácteos, etc., a Fidel no lo matan con hojas de Coca) tiene una calificación para atender males del cuerpo, tan bien vista, que con solo dirigirse al consulado americano del país en donde prestan sus servicios y llenar las formas DS-156, DS-157 o DS-158, obtienen, en tiempo breve, el permiso migratorio para entrar en Estados Unidos legalmente (con familia incluida). Ahora bien, aparte del problema ético (y moral) que se deriva de la oferta, en donde los afectados son los países que reciben el servicio y las consideraciones estúpidas (presidenciales) sobre la postura imperial de los americanos, que a la callada destruyen a sociedades en donde la democracia tipo Burger King no se ejerce, vale la pena comentar la actitud del personal médico que se ha beneficiado del programa, para quienes la sociedad venezolana es de lo más sabrosa y los intentos por ¨ideologizarlos¨ fracasan miserablemente porque ¨los venezolanos no tienen nada pero tienen libertad¨. Tan sabroso se vive (según los cubanos) que su llegada a los barrios no trajo mayor problema y su integración al día a día fue tan noble que, al expresar el interés de migrar al norte para aprovecharse del programa, la solidaridad de los lugareños fue tal que permitió el trámite, la deserción de la ¨misión bolivariana¨ , la facilidad de esconderse dentro de hogares en el mismo barrio hasta la entrega del documento por parte de la embajada y en algunos casos, incluso se organizaron colectas para sufragar los gastos del pasaje, con fiesta de despedida incluida. Lo que se pretende desde Estados Unidos es simplemente joder el parque, dañar a quienes no están con ellos y aprovecharse de personal que llega a ¨la orilla¨ con ganas de trabajar, integrándose a una comunidad de inmigrantes con una fortaleza espectacular (deciden elecciones), además, su interés en materia de salud va mas allá de atender al cuerpo de los gringos, también pretenden darle sustento al espíritu porque dentro de los elegibles igualmente se encuentran los entrenadores deportivos, formados en el pedazo de tierra rodeado por todas partes por el ¨mar de la felicidad¨. Mientras tanto, ante la desarticulación de Barrio Adentro (por esta y otras razones), que considero como el mejor ¨peor es nada¨ del mundo, los muchachos bolivarianos se dedican a matarse unos a otros buscando que el dedo principal los apunte al cuaderno electoral en nuestra particular carrera de perros.

Tuesday, February 05, 2008

Pacto Renovado.

Jardines de Guacuco, domingo 3 de febrero, 9 a.m. Marie descorchó la botella de vino y se sirvió, Ricardo se excusó argumentando ratón moral por haber perdido 3 palos la noche anterior y el Flaco pidió un trago doble para matar el ratón moral por haber perdido 3 palos la noche anterior. El encuentro tenía como finalidad intentar abortar la renovación del pacto, por 3 años más, que obligaba brindarle a Antonio todo lo que consumiese en dicho lapso, como había pasado desde el inicio de los tiempos. Los tres sabían que la salida estaba en convencer a los encargados de ¨El Sol¨ que le pagasen por sus artículos, ya que, si el infeliz podía cancelar sus tragos, podían romper la promesa. La señora bajó las escaleras con el seño fruncido, está vez no podía reclamarle al Marie por beber desde temprano y para distraer su molestia se ofreció llamar a su padre, para que este se comunicara con el Gobernador y así interceder para lograr algo a favor del desgraciado. Casa de la Gobernación, domingo 3 de febrero, 9,01 a.m. El gobernador consumía lentamente un habano, salpicado de miel y ron, cuando recibió una llamada que no esperaba. En la otra línea se encontraba el Dr., quien a regañadientes le hacía un favor a su hija. Luego de unos segundos de saludos mutuos (respetuosos y distantes) la respuesta dejó helada a la Restinga, - Lo siento amigo, pero no voy a pedirle a Dany nada que no tenga relación con las elecciones de este año. Jardines de Guacuco, domingo 3 de febrero, 10,30 a.m. La gentil señora se había unido al grupo (ella sin beber) atormentada por la negativa del Gobernador de intervenir por el mal amigo, quien ella supo desde siempre que no servía para nada. Los compañeros decidieron destapar ahora una botella de Limoncello para así renovar los votos ante la certeza que el pendejo ese nunca iba a tener un trabajo remunerado. El flaco, para colmo de males, expuso la petición de Antonio que le otorgaran un préstamo en especie, para reponer el vacío que dejaron las fiestas navideñas en el gabinete de su cocina y de esa manera hacerse de un tri-pack de Escoses, que tanta falta le hace. Marie, visiblemente molesto y luego de ser el voto negativo en la renovación del pacto (el mismo fue aprobado por mayoría simple) entregó un billete falso de cien. Ricardo, quien para ese momento ya tomaba con furia, entregó una ficha rosada del extinto Lagunamar. El flaco, como siempre, se hizo el loco ante la burla monetaria y se dispuso (previo servicio de un trago triple en vaso plástico) a comprar el tri-pack, con la esperanza de beberse media botella luego de entregada la comisión. Mientras tanto, cómodamente instalado bebiendo una taza de café arábico, Antonio recibía una llamada, que podría ser de ¨El Sol¨ y que no atendió, por la certeza que la balanza se inclinaría hacía los tres litros de Etiqueta. La mente de nuestro héroe navegaba en un mar de reflexiones que servirían para construir su artículo semanal y como eran pensamientos serios, no había posibilidad de hablar sobre el 4 de febrero.

Wednesday, January 30, 2008

El santo oficio (revolucionario) y la corrupción:

En el seno de la revolución Bolivariana se ha creado un organismo sin nombre, sin representantes conocidos (entre si) y sin parámetros definidos (sociedad secreta en términos absolutos), que ha tomado como modelo a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Para quienes crean que se trata del PSUV, por guardar similitud en la nada doctrinal, debo dejar claro que no es así. Más bien se trata de la Universal Inquisición, cuyos primeros escarceos se han dirigido a defender al proceso de las herejías, especialmente de una que supone que no afecta a Hugo de Torquemada como es la corrupción. Dicha congregación ha establecido dentro de sus principios disciplinarios la defensa y la certeza de la verdad única, del único vocero y la omnipresencia del líder (está y no está en todas partes) y como derivación de dicho postulado se permite el perseguir a cualquier oveja descarriada que falte al deber de ¨estar completamente de acuerdo en todo lo que se diga en el Aló o en cualquier parte y a cualquier hora, aún cuando se esté en total desacuerdo¨. Según lo anterior (y aquí se toma al calco el Reglamento para el Examen de las Doctrinas de la antigua Sagrada Congregación Romana) quedó señalado que al actuar disciplinando (caso Ameliach) se presta un servicio a la verdad, salvaguardando el derecho del Pueblo a recibir integralmente y en su pureza el mensaje presidencial. Por tanto, para que la revolución no sufra daño a causa de errores divulgados de cualquier modo, ella tiene también el deber de examinar los escritos y las opiniones que aparecen contrarios a la santa palabra. Siguiendo las pautas antedichas, se ha librado una orden para perseguir a los corruptos ¿hasta las últimas consecuencias?, el principal problema que se enfrenta deriva de una protección constitucional que establece que ninguna persona podrá ser obligada a confesarse culpable o declarar contra sí misma, su cónyuge, concubino o concubina, o pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad o en contra de cualquier compañero de partido, aun cuando el partido no exista y el partido originario se encuentra en el limbo por la gracia presidencial. Ante los obstáculos insalvables se recurre a ubicar prendas de antiguos ministros y otros jalabolas, para que los perros los ubiquen, y así ofrecer la apariencia que se está haciendo algo. El aroma de batalla perdida se hace insoportable, incluso para quienes con cierta decencia han arañado al tesoro público y que por su discreción se hacen merecedores de una dignidad gris, como es el caso de un miembro del parlamento y de la congregación, quien declaró que es materialmente imposible ubicar a corruptos porque ellos no firman cheques ni recibos y remata con la soberana estupidez con pretensión moralista "Pero todo el mundo sabe quién es el corrupto. Hay una especie de olfato en las masas que los detecta". Para salvar a la patria y se produzca cierto adecentamiento necesitamos al antiguo presidente del Santo Oficio, quien en la actualidad nos riega de verdad desde el balcón que da a la Plaza de San Pedro.

Tuesday, December 18, 2007


Feliz Navidad a todos y en especial a mi vieja:

Una señora gorda, por el paseo, ha roto los faroles, por el paseo. Mi hermano el menor, tiene la extraña tesis que de la felicidad no se habla, porque si se manifiesta que se vive, es gracias a que se es infeliz. Todos los años por esta época, los integrantes de mi familia comienzan a portarse como seres poseídos por malignos fantasmas de un pasado, que si bien es cierto fue duro, no fue tan malo como se imaginan. La fragilidad con que se lleva la paciencia amenaza, desde que la razón me abandonó, con llevarnos irremediablemente a pelearnos por nimiedades que mal hablan de lo mucho que nos queremos. Mi hija me ha enseñado que podemos aprender de seres pequeñitos, que son puro sentimiento, y que día a día nos demuestran que perdemos nuestros días en tonterías tan superficiales que nos acercan peligrosamente a la idiotez. Por eso la frase con que abro el escrito, que es parte de una canción que ella me enseñó y que cantamos a coro cuando caminamos por este mundo de un dios, en quien no creo, pero que se ha ganado el derecho a que sospeche que alguna vez estuvo por estos bares. Hablar de cada uno de los integrantes de mi familia, en grado cercano, no tiene mayor sentido, primero porque este no es un medio para expiar culpas, si las hay, y segundo porque es posible que las referencias que vacíe se vean seducidas por recuerdos que poco recuerdo, en días de mi niñez que indicaban sobrepeso y barriga prominente, en escenas que me llevaban al suelo y la perenne lucha por ponerme de pie, y en cada intento por levantarme, los rollos abdominales impedían la tarea de hacerlo de frente, por lo que tenia que recurrir al truco de hacerlo como señorita con minifalda, es decir, de lado y por etapas, para ocultar mis vergüenzas. Pero si merece la pena en tiempos de navidad próxima que les hable de mi madre, con quien peleo cada año por su empeño en cuidar gallinas viejas como si fuesen pollitas, y a quien quiero tanto que no encuentro la manera de demostrarlo y caigo en el foso de hablarle, en las pocas veces que nos vemos, de situaciones empresariales que no responden al sentido común. Pues bien, a esa señora bella debo agradecerle lo bueno que soy y debo dejar sentado que mis errores son míos y no es posible vincularlos a una mala crianza porque sin lugar a dudas tuve y tengo la mejor Mamá del mundo, que por supuesto merezco y me hace muy feliz, aunque mi hermano el menor se empeñe en que no lo soy porque lo digo. Un beso a mi vieja y para terminar les cuento lo que aprendí recientemente, que el gatito se acomoda, se acomoda el traje baño, menea la colita y se da un chapuzón. Feliz navidad.

Wednesday, December 05, 2007


El día D:

Después de mediodía bajé los cuatrocientos metros que me separaban del centro de votación para ejercer mi derecho. Al hacerlo a pie pude sentir (literalmente) las miradas de las personas que a la izquierda y a la derecha de la calle me saludaban como todos los días y daban muestras de respeto al verme transitar hacia el cumplimiento del acto electoral. Apresurando el paso y con las manos en los bolsillos, llegué a la puerta del colegio para enfrentar con hombría los miles de fantasmas que se regaron todo el día y cuyo despiadado ataque tenía como fin impedir que pulsara la pantallita. Pero nada sucedió, los dueños del circo (uniformados de verde y con insignias indescifrables en el cuello del traje) me recibieron con mucha amabilidad y tras mirar mi cédula de identidad me indicaron que la ¨mesa¨ en donde condensaría mi preferencia estaba identificada con el número 1. El trámite fue tan sencillo que la siguiente escena que recuerdo se dio al aperturar el bar y el desagrado que me produjo que la tinta no solo era indeleble sino maloliente, por lo que para disfrutar el trago tuve que beber con la izquierda. A partir de ese momento los otros espectros se apoderaron del ambiente para sembrar en el colectivo la certeza de un fraude, de situaciones violentas que acabarían con la vida de muchos y la más importante de todas las certezas, que en breve seriamos un país comunista, tipo Cuba. En este punto, debo hacer un paréntesis para criticar la debilidad de espíritu (su cuerpo aparenta no dar para mucho) de Fidel, quien fue nominado como diputado al Parlamento cubano, con lo que quedó abierta la posibilidad de su reelección como presidente de Cuba en los próximos comicios, la cual, como dijo el insigne Lucas, aceptó. Debido a lo anterior (los fantasmas violentos) y venciendo la vergüenza que me impedía formar parte de ceremonias alocadas, me dispuse con mi familia a adelantar la navidad y con ello disfrutar la última cena de noche buena, con la particularidad que la recreamos a eso de las cuatro de la tarde, pero eso sí, con hallacas, pan de jamón y ensalada de gallina que bien habla de la libertad que pronto perderíamos. Después de las seis de la tarde se impuso la tecnología y los mensajes fatales viajaban ahora vía SMS, con faltas ortográficas que hacen sospechar la pérdida de visión de viejos que contagiados por los muchachos defendían a la patria con sus celulares como espadas. La sombra copó todos los espacios a la siete y media, aunque a mi me pareció que se hizo de noche, y el colmo de la estupidez se produjo gracias a la intervención irresponsable del Ministro de verbo enrevesado, quien dijo lo que todos sabían, que la oposición conocía los resultados. Cuando no pude beber mas, y rindiéndome ante el cansancio me dormí ante la historia. Me desperté bajo una lluvia de cohetes que hacían pensar lo mejor y al encender el televisor, pude medio ver al ex facilitador reconociendo gallardamente su derrota. Hoy temprano la alegría y la tristeza se mezclaban en una sociedad que dista mucho de ser tal y como a todos nos gusta inventar, los rumores indicaban que el presidente reconoció la victoria del otro bando por presión de los militares (otra vez los fulanos portándose mal) y los que apostaron por la victoria del ¨Si¨ sin tener muy claro la propuesta, llevados por el amor al comandante, regaron a los cuatro vientos que nadie gano ni perdió, sino que ganó Venezuela, cosa por cierto, que comparto plenamente. Lo que viene ahora es la típica respuesta del gobierno, que si perdimos, pero no, que fue pirrica, pero si, aunque se ratificó lo que ya dije: no es no, y punto.

Tuesday, November 27, 2007

NO es NO:

Una de las razones mas coherentes para votar NO en el próximo evento electoral (que el ex facilitador se empeña en convertir en plebiscito) me llegó por correo hace unos días. La misma tiene la particularidad de venir de un sujeto estudioso del derecho, que en forma seria desmembró el proyecto de reforma, y que, por convicción, fue uno de los primeros que apoyó la constitución del año 1.999 desarrollando una particular forma de enfrentar juicios por medio de lo que se conoce como ¨aplicación difusa de la norma constitucional¨ (no me crean mucho, que en este punto solo escribo lo que me viene a la memoria). Esta persona argumenta lo siguiente: ¨En este estado de cosas, definir una inclinación hacia un modelo constitucional que consagre tendencias políticas (socialismo), que si bien tienen mucho que aportar, no pueden ser exclusivas ni excluyentes de otras tendencias. Yo admito las tendencias en los partidos políticos, y de ahí que sea apoyado un plan de la nación que consagre tendencias de este estilo, pero no quiero que Venezuela se defina con un modelo que fracasó hace mucho tiempo, pues estaríamos condenándola al mismo destino¨. En ese plano puedo agregar que la propuesta pretende excusar (con el cuento social) a la errática conducta del poder ejecutivo (con la complicidad de los cobardes representantes de los otros poderes) y que por justas razones, ha tomado atajos, amparándose en la bendita emergencia que no cesa, para producir eventos de atención popular cuya liquidación de fondos públicos ha procurado el incremento de la corrupción, ahora roja rojita y sin tapujos. Lo que me parece interesante y es producto de conversaciones en sobriedad, es que mi estimado jurisconsulto es un enamorado de las pautas constitucionales que rigen al proceso bolivariano, cuyos aportes en la protección de derechos individuales y colectivos nos hacen ver como un país de primer mundo en esa materia, pero, por falta de voluntad política (y eficacia) de los mismos muchachos boliburgueses, el desarrollo de la norma y la puesta en práctica no se ha hecho ni se hará, ya que perjudicaría gravemente el desorden que permite el delito permanente contra el fisco. Lo que está en juego no es la permanencia o no del presidente en su cargo, tampoco esta en juego la continuidad del proceso bolivariano, cuyas pautas están condensadas de forma integral en la constitución vigente, y por supuesto tampoco está en juego la continuidad o no de las misiones, ya que abortarlas en este momento produciría un agravamiento en las condiciones de vida de los mas necesitados (con consecuencias violentas), quienes si bien es cierto están siendo incorporados de manera informal al sistema de atención pública, están bien distantes de considerarse incluidos a lo que, de la boca para afuera, conocemos como sociedad. Lo que sí está en juego es la posibilidad de instaurar un proceso caprichoso, sin control formal de otros poderes públicos, y que depende en exclusiva del ánimo del gran pendenciero y su visión peculiar de las cosas. En otras palabras, buche y pluma para permitir la autocracia y la consolidación de castas privilegiadas que chuparán hasta agotar líquidos vitales de todo cuanto nos rodea. Bueno, eso creen ellos. Votemos NO para dejar la belleza como está y no deformar su apariencia para complacer intereses de sujetos que fracasan en su gestión, produciendo gran prosperidad para ellos, y para su entorno, al mismo tiempo. Esta semana no debemos distraernos del objetivo, por más que nuestro prócer quiera romper relaciones con el resto del mundo para satisfacer su ego herido. La consigna es una sola: no es no.

Wednesday, November 21, 2007

La bajada que sube:

Con la paz que da el hablar bien del país en otra parte del mundo, participé en un ejercicio donde el norte era analizar desapasionadamente la situación de Venezuela. Lo primero que se descartó fue hacer referencias políticas, básicamente para evitar conversar sobre unos sujetos que todo lo politizan y que creen que por aquí lo único importante es el show televisado, interminable y fastidioso, que ofrece el comandante. Ubicar el tema en la parte económica y en la explosión consumista que se vive por estos días, puso de manifiesto las miles de contradicciones que hacen vida en esta tierra y que dificultan la formación del ¨hombre nuevo¨. La charla se tornó muy aburrida hasta que encontré una referencia espacial para explicar lo que sufrimos con alegría, y esta se dio al visitar un pequeño pueblo en el Estado de Colima en México. El lugar lleva por nombre Comala y aparte de ofrecer varias particularidades, entre ellas que allí nació Juan Rulfo y que las mujeres y los hombres caminan por calles diferentes, para participar de un ritual de amor en donde el hombre interesado en una dama le pide ¨una vuelta¨, y si, al término de la caminata se le obsequia con otra, se sella un compromiso matrimonial sin palabras. Allí, a una distancia mas bien cercana, se encuentra el lugar que explica lo que pasa por estos bares y que se conoce con el nombre de ¨Zona Mágica¨ o la ¨bajada que sube¨. Si se quiere atrapar lo que sucede en la zona antedicha dentro del campo del sentido común, podemos reducir sus resultas a una ilusión óptica, pero, pude comprobar, luego de varias pruebas, que el efecto puede recaer también dentro de las llamadas cosas inexplicables. Al lugar se llega por una carretera rural, y el mismo es una parte de la vía que cuando el carro se acerca ofrece la certeza que se está ante una bajada. Al reducirse la velocidad y observar una especie de brocal muy pequeño, que divide la vía con un hombrillo fabricado a cada lado que permite vivir la curiosidad sin interrumpir el tránsito, el ojo nos traiciona una y otra vez con lo que parece una bajada. El clímax de la aventura se vive cuando el conductor detiene el carro y hace la tradicional pregunta ¿Baja o sube? y ante la respuesta que indica ¨baja¨ el sujeto coloca el automóvil en neutro y el mismo comienza su recorrido a gran velocidad, en reversa, por lo que la certeza no es solo que ¨sube¨ sino que la pendiente es muy pronunciada. Pues bien, eso es lo que vivimos en esta tierra de capitalismo socialista, en donde las misiones entregan cantidades ínfimas a sujetos identificados con el color rojo, causando un impulso en el consumo que produce desabastecimiento. En donde las cifras indican que van diez y seis trimestres de crecimiento económico consecutivo, generando a su vez un aumento proporcional en la pobreza, vinculado de manera directa con el irrespeto a la vida, donde la violencia queda excusada por el gobierno por el arraigo capitalista que hace de las suyas entre personas oprimidas, que no estudian y que no trabajan, pero que cantan loas a un proceso que excluye, cuyo horizonte de mercadeo es sembrar la ¨mayor suma de felicidad posible¨. Si observamos con detalle lo que pasa por aquí, nos daremos cuenta que la magia de la ¨bajada que sube¨ es lo que mas se acerca a lo que representamos como pueblo.

Wednesday, November 14, 2007

La paradoja gerencial:

En una conversación con un amigo gerente, quien cree (no encuentro justificación para tal creencia) que yo también lo soy, se hizo referencia a una máxima en estrategia que me dejó perplejo por su extraordinaria construcción literaria. La cita que se aplica durante la elaboración de procesos de planificación estratégica (vaya usted a saber de que se trata eso) me atacó, sin aviso previo, al asegurarle a mi amigo que yo era capaz de construir un plan de negocios. Yo y mi boca floja. Para no dilatar mas el asunto y tratar de enlazar lo que viene con algo que llamaré ¨La paradoja gerencial¨, les comento que el axioma reza algo mas o menos así: ¨Desconfía de la lógica del análisis estratégico, pues la creatividad en la estrategia es fundamentalmente ilógica¨ Parece, y de allí viene lo que para mi es un contrasentido, que un buen gerente es alguien que delega telepáticamente algunas competencias a sus colaboradores (quienes no saben que deben ¨colaborar¨) para que en un proceso absolutamente místico se obtenga un resultado que no es tal, y si lo es, pues lo es. En otras palabras, el gerente confía obligaciones que tienen que ser cumplidas por éste en forma exclusiva, para generar un plan que es la esencia de su trabajo, el cual reclama a sus colaboradores que lo realicen bajo la amenaza que si lo hacen perderán el trabajo de forma instantánea. La paradoja continua cuando el gerente decide suspender su trabajo hasta tanto no se produzca el plan que él debe realizar, y lo fantástico del caso es que es una práctica común entre sujetos de las llamadas ¨altas esferas¨. Generalmente la suspensión del trabajo, por razones gerenciales, viene seguida de la molestia, en plural, del jefe con todos los integrantes de la oficina, quienes no entienden las razones hasta que un sujeto en trámite de escalar posiciones les explica algo sin sustancia que remata con el ¨desconfía de la lógica ………….¨. La conclusión ilógica del proceso (que es lo que se busca) se da cuando alguien ve posible realizar la labor encomendada y la hace, y por supuesto esta persona al romper la ¨cadena de mando¨ recibe una amonestación verbal, de tipo grave, por haber ideado algo fantástico, que luego de reposar varias semanas en el escritorio del gerente, por arte de magia se convierte en un informe que él realizó. Que conste, que esto no es parte de una rutina de ignorantes condimentada con licor adulterado, lo anterior es el resultado de años de estudio, de sacrificios indecibles, de soportar humillaciones a diario, hasta llegar a ostentar el cargo de gerente, que si a ver vamos, es algo absolutamente idiota pero tiene en su descargo que se gana mucho dinero. La otra condición que debe tener un buen gerente es administrar con eficiencia la red de intrigas que el mismo se ha encargado de sembrar, pero de eso hablaré en otra ocasión, si es que no nos arropa la orden de silencio real.

Monday, November 05, 2007

Arepas de tofu:

Si se bebe con descuido, mirando por la ventana y disfrutando la luz que por estos días comienza a ser del tono que me gusta, pues, de esa forma, el engrudo blanquecino al mezclarse con café se parece un poco a la leche. Lo que no recomiendo es el derivado de soya, sólido y rallado (aunque la consistencia del tofu impide el rallado efectivo) para rellenar arepas y mucho menos para rociar unas refritas que a dos semanas en el refrigerador adquieren el justo sabor. Esto del desabastecimiento me tiene con las vergüenzas acatarradas, ya no es posible planificar un desayuno dominguero porque los ingredientes que lo hacen posible ya no forman parte de nuestra cotidianidad, lo mas cercano que estuve de lograr la hazaña fue este sábado, cuando encontré un potecito que al destaparlo tenia en sus entrañas a una porción generosa de carne mechada y como tenía a la mano un trozo de queso amarillo, importado de la isla de mis amores, me dispuse a realizar el asado de unas arepas, tostadas hasta el límite, para que en conjunción con lo anterior armar un par de ¨peluas¨. El problema se presentó cuando no pude ubicar el trozo de mantequilla que atesoraba para utilizarlo en una ocasión especial, por lo que la receta sufrió la mutación de prepararse con margarina. Revolución pura, pues. Con los plátanos no tengo mayor problema, los hago al horno evitando con ello el horror de freírlos con aceite de canola (obtenido de una aberración herbaria llamada colza o nabo aceitero). Tampoco representa para mi familia una amenaza alimenticia la orden del gobierno de producir pastas con arroz, maíz blanco y lepna (los profesores Earle Herrera del ministerio de la alimentación confunden la que se produce en el lago de Maracaibo con la que se comen en el desayuno los naturales de Estonia) ya que en ese platillo lo importante es la salsa y aquí el control de precios me permitió descubrir las bondades de moler el lagarto sin hueso para sustituir a la pulpa negra. En descargo puedo comentar que en los anaqueles todavía se pueden encontrar algunas marcas de café arábico, con baja concentración de lentejas y aserrín, pero ante la escasez de azúcar y el juramento de nunca consumir productos ¨ligeros¨ he notado el aumento de algarrobo en el producto. Unos amigos que llegaron desde Virginia me trajeron unos camarones congelados, comprados en la capital misma del imperio, y puedo comentar que para ser de el hatillo, Estado Miranda, estaban bastante aceptables para hacerlos al ajillo, el detalle se presentó al día siguiente cuando nos emperramos en hacer de ellos cóctel de camarones y allí la mezcla que sabe a mayonesa (parece golosina pero tiene vitaminas) nos hizo pasar una mal rato. Menos mal que para la revolución la salsa de tomate no representa un objetivo militar a corto plazo, por lo que podremos seguir disfrutando las miserias de un perro caliente de cuando en cuando. ¿Habrá forma de reconciliarnos con Lula para que nos mande algo de pollo?, ¿Será la señora K tan voraz como su marido con el dinero de nosotros, y nos seguirá mandando carne y leche desde la Argentina a precios galácticos? Dios quiera que si. De Colombia olvídense, porque hasta que el buen oficiante y facilitador no concrete sus tratos con la guerrilla, Uribe no nos mandará ni coquito.

Tuesday, October 30, 2007

Miguel, la CEV y yo:

Cuando los hombres superiores se ocupan de atender asuntos mundanos, producen documentos extraordinariamente vacíos de esencia que hacen imposible que nosotros los comunes y corrientes entendamos sus resultas. Un ejemplo claro de lo anterior, puede verificarse cuando Escarrá (el menor) le da por explicar en términos sencillos el porque apoya al proceso bolivariano, en la columna que ¨El Mundo¨ le asigna semanalmente, y el resultado no es mas que una incongruencia de palabras mal hilvanadas que pretenden asociarse en lisonjas que mal hablan de la preparación académica del personaje, y que conste que he sido testigo de sus conferencias en la Universidad Católica Andrés Bello y puedo asegurar que el sujeto es brillante. Otro caso puede verse en el documento que produjo la conferencia episcopal venezolana, analizando, con rayos y centellas, la propuesta de reforma constitucional, bajo una visión seria aunque llena lugares comunes contra el socialismo y su ejecución en otras sociedades. Pero el caso que quiero comentar es el de un escrito de un viejo conocido, quien hace como ciento cuarenta años intentó enseñarme las bondades del trabajo social y que lamentablemente, por lo superfluo que soy, no caló en mi forma de ser desordenada. Estoy hablando de Miguel Matos, hombre cabal por esos días y estoy seguro que por estos también. Para comenzar debo referir que el documento que nos atañe (el de Miguel) se produjo en respuesta al que difundió la CEV y del cual he podido sustraer dos coincidencias en la manera como veo el bamboleo de los muchachos bolivarianos en el poder. La primera tiene que ver con que, en esta tierra de gracia, muchas son las tropelías que se han cometido contra el país por parte de la clase política amparándose en la ¨hipócrita y engañosa formalidad democrática", lo que me lleva a reconocer que, con su miles de fallas, el proceso que se vive es ¨la única apuesta contundente, bienintencionada y radical que se ha hecho en Venezuela por los más abandonados, marginados y expoliados del país¨. Pero la afirmación anterior deviene en un hecho sumamente grave, ya que al hablar de intereses superiores para la humanidad, sujetos bienintencionados como Miguel (aunque en su texto podemos encontrar la típica autocrítica guevariana) se convierten en tontos útiles cuando justifican que para que otros lleguen al cielo se deben tolerar faltas (generalmente contra el tesoro público) porque la ubicación territorial de la tierra prometida en Venezuela bien vale el esfuerzo. La inocencia del amigo, sumada a su trayectoria social le permiten asegurar que la cúpula de la iglesia se encuentra alejada de la feligresía, pero los estatutos de la CEV indican que el comportamiento de los Obispos es considerado una nueva forma de apostolado ¨convenientemente acomodado a las circunstancias de tiempo y lugar¨ . Política pura, pues, y de este lado del reino de Dios vivimos días de exclusión, de violencia y sectarismo y la respuesta de los actores en este juego de poder es corretear con gasolina en pleno incendio. Por supuesto, todo artículo que apoya al rey debe por fuerza alabar el control sobre su reinado, y aquí el amigo no escapa de alabar al señor (obviando jalabolerías), atreviéndose a concluir que ¨mientras más agresivas y poderosas son las amenazas, más necesarias son las medidas que protejan el proceso, que aseguren continuidad de lo comenzado, que fortalezcan la unidireccionalidad de la estrategia y configuren una inevitable y hoy necesaria concentración del liderazgo¨. El segundo punto en que coincido plenamente con Miguel, es el dudar que los sacerdotes sean hombres de dios (químicamente puros) y más aún que hablen por Él.

Tuesday, October 23, 2007

El baterista enmascarado:

Uno de los oficios más extraños, que otorga a quien lo ejerce el beneficio de estar en una escala superior al del resto de los mortales, es el de ¨ingeniero de sonido¨. Extraño, porque es un trabajo al que se llega sin preparación académica y que mezcla las bondades de ser un músico frustrado, que odia a los cantantes, pero debe trabajar para ellos. Generalmente son sujetos que padecen enfermedades que afectan su capacidad auditiva pero, gracias a esa deficiencia, ¨oyen todo perfecto¨ dentro del espectro espacial que da su arrogancia. Dicha perfección dura poco y el sonido amplificado se ajusta al gusto de la otra parte de la humanidad a medida que los músicos y los cantantes, durante el show, le hacen miles de muecas indicándole al custodio de la piedra filosofal sónica que su trabajo, como siempre, no sirve para nada. Aunque pensé que la vida me brindaría la dicha de alejarme de ese circuito, por razones vinculadas al amor debí volver a sufrir la certeza de un evento musical que arrancó con las deficiencias antedichas, en donde se presentaba ¨El Baterista Enmascarado¨. Estuve orbitando por horas, evitando ingresar en el submundo de lo que sucede tras escenario, hasta que no tuve mas remedio que salvar la distancia para saludar a algunos conocidos, quienes hacen vida lanzándose a los leones de manera voluntaria para ofrecernos su talento al armonizar sonidos que calman las ansias que produce lo ¨que pasa allá afuera¨. Lamentablemente y por mi tendencia de aprovechar mi posición de príncipe consorte, no me acostumbro a que me traten con descortesía los sujetos que nada tienen que ver con producir música y que se llaman a si mismos ¨organizadores¨, calificativo por cierto que contradice el desastre que representa el saber que a minutos del comienzo del show nada se encuentra en su punto. Pero eso no tiene importancia, al salir la banda y bajar las luces la hipnosis colectiva se apodera de la sala y el entuerto se desenreda por obra y gracia de los protagonistas, quienes invadidos por el aura de hacer lo que saben, nos llevan a recorrer el camino de la humanidad a través del mas antiguo imposible, dominar al sonido para restringirlo a lo que se dibuja en un pentagrama. La música generalmente se interrumpe por anécdotas que tratan de incorporar al público a la magia musical, las mas de las veces sin mayor argumento y que sirven para que el ¨ingeniero¨ mueva sus botoncitos hasta colocarlos al nivel requerido y así, entre palabras, la presencia de cada instrumento adquiere el justo espacio en la armonía y las voces se escuchan con nitidez, las últimas tres canciones. Por cierto, los músicos no son gente, al menos no como el resto de los mortales, pero nosotros, el público, toleramos sus desvaríos para escucharlos hacer magia, incluso cuando intentan esconderse bajo una gorra (con pretensiones de mascara) para tocar un instrumento para el que tienen calificación y que por razones de mercadeo no lo ejecutan ¨porque eso no vende discos¨. Por eso, en el evento en cuestión dejamos que el baterista se creyera enmascarado y nadie lo perturbó pidiéndole que cantara canciones de su autoría, como lo haría cualquier admirador de Frank Quintero.

Tuesday, October 16, 2007

El agua para los patos y para las ranas:

Siempre he tenido la impresión que por estos bares es más importante el parecer ocupado, cuando se está en horas de trabajo, que producir resultados concretos. Pero existen lugares dominados, en apariencia, por una monarquía borbónica (en términos reales) en donde el ocio tiene su espacio y es respetado con veneración como si se tratase del cuerpo de Cristo. El ocio bien entendido, que permite hablar mal de todo lo bueno y que congestiona taguaras que se cansan de servir cerveza, desperdiciando en el ejercicio un porcentaje que suena a pecado, es parte de una conducta de países avanzados en donde los próceres toman sus ratos libres a la luz de todos nosotros, amen. Que yo sepa (y sé poco) nuestro soldado principal nunca toma vacaciones, su habito hacia el trabajo es parte de un complejo que sufren quienes quieren cambiar la historia a punta de insomnios sin sentido. Sin profundizar en un detalle que no me interesa, las pocas veces que he visto el aló, aparte de darme mucha risa la seriedad que se esgrime (el sujeto tiene con que) llega un momento en que se rompe la barrera de la resistencia humana y el sumo sacerdote comienza a hablar dormido de sus sueños particulares en Macondo. Pero ¿Por qué no descansar? Nadie sabe, quizás sea parte de un tinglado que nos vende la imagen del padre que se trasnocha por sus hijos, aunque sabemos que cuando se tiene al destino entre las manos la familia pierde sentido o al menos pasa a grados inferiores. Pero, en una estancia en Madrid (para los lugareños el nombre de la ciudad termina en Z) me puso a pensar que no era necesario escapar de reuniones estériles con la excusa de continuar el trabajo en un lugar distante, basta comentar que es tiempo de una ¨cañita¨ para así darle salud al cuerpo maltrecho atendiendo al alma, que bastante le viene en falta. Interrumpir la jornada para una siesta, para un almuerzo en familia o para (y aquí impongo mi negativa por lo limitado de la ingesta) beberse una copa de vino entre conocidos, ha producido en lugares como España una integración imposible entre factores que luchan a muerte por obtener un país que ya tienen. La ceremonia es muy sabrosa, máximo dos copas acompañadas de tapas (pasapalos) que ahuyentan el hambre y que permiten dinamizar la economía al ser ocupados hasta los teque-teques todos los bebederos de una ciudad muy animada y señorial. Las canciones que copan las estancias hablan del desprestigio que produce el beber agua, líquido destinado en exclusiva para los patos y para las ranas, aunque para preservar el hígado se debe pasar por el mal rato con mucha frecuencia y en grandes cantidades. Pero, como no hay tierra como mi llano, quiero proponer, o mas bien exigir, que se deje de atacar a personas que toman el almuerzo como una antesala al fin de semana (siempre y cuando se respete el límite de dos copas) y que a la vuelta su aliento no despierte amonestaciones por parte del encargado de recursos humanos, ya que lo que nos reivindica como genero es la capacidad de convertir a los ratos de ocio en libertad en grado absoluto. Ya verán que al aplicar lo antedicho la incoherencia de reforma constitucional pierde sustancia y su capacidad para generar histeria colectiva se verá mermada porque todos estaremos en el bar, brindando por la bueno de la vida, que como sabemos no se hace esperar.

Tuesday, September 25, 2007

Cuentos de guerra civil:

Interesante conversación la del sábado en la noche cuando en medio de una mesa de quesos y otra de embutidos, un grupo de conocidos habló sobre vivencias familiares en la guerra civil española. Atrayente, porque los convidados a beber sin reservas sufrieron, muy niños, las verdes de tener que abandonar su tierra en medio de un conflicto bestial que afectó a Europa en su conjunto. Todos tenían cuentos tristes e imposibles de creer si fijamos los ojos en la actualidad, porque si bien es cierto que aquí se mata con vileza todos los días, la muerte por aquellos días se excusaba en el ¨quitame esta pajita¨. El abuso y la falta de humanidad de las partes en conflicto llegaron hasta límites irreales y dejan el sabor de haberse vivido una venganza colectiva por motivos ancestrales. El ambiente en donde giraron las historias era rural o pueblerino, la vida transcurría en medio de un esfuerzo titánico de hombres por colectar comida y en donde la mujer era la cocinera, la paridora, poco mas que un caballo y poco menos que el vino. Las treguas a que hicieron referencia tenían como motivo principal enterrar a miles de muertos que hacían imposible la batalla (el campo estaba sembrado de cuerpos) y luego de cumplirse la jornada fúnebre, en donde se fundían enemigos en el evento luctuoso, se compartía mesa y fútbol para después volver al festín de sangre. De Franco se habló con desprecio y respeto a la vez, quizás abrumados por lo que algunos llaman el síndrome de Estocolmo. Razones políticas y sociales que justificaron la guerra muchas, los anarquistas, los republicanos, los comunistas, los falangistas, todos luchaban para deslastrarse de un estado feudal, castrador, atrasado y por tanto monárquico aunque pude reconocer, entre el espacio de tiempo que quedó entre trago y trago, que la derecha que pululaba en la mesa aún siente simpatías por las cortes. Los sujetos que hablaban sobre hechos que vivieron a través de referencias paternas, bajaban la vista al contar las atrocidades que tomaron por asalto el vivir en España y se mostraban agradecidos por las bondades de esta tierra, que sembraron de sueños y de hijos que se creen españoles. La conversación se tornó aún mas interesante cuando hicieron un recuento cronológico sobre los hechos que avivaron el conflicto (uno de los presentes ha dedicado gran parte de su vida, sin el debido rigor académico, a formarse un criterio histórico leyendo cascadas de libros que hablan del tema) y trasladaron su dolor a lo que se vive actualmente en Venezuela. Las ¨señales¨ que interpretaron son por todos conocidas, la propuesta de reforma (necesaria e inútil), la ideología como elemento para segregar al prójimo, la torpeza borbónica de la clase política, el lenguaje bélico, los militares en funciones civiles (robando) y en fin una serie interminable de rayos y centellas que terminaron sustituyendo al queso de la mesa por el miedo. Claro, los hechos narrados anteriormente forman parte de una interpretación subjetiva y nubosa, después del décimo trago no queda de otra, y si bien es cierto que personalmente tengo otra visión, algo menos apocalíptica del ahora, no me sentí en condiciones de burlarme de los presentes sobre ¨el futuro¨ planteado porque, si hablaron con la historia en la mano, merecen respeto.

Sunday, September 23, 2007

De este lado de la línea ¿editorial?:

Supongo que la delicadeza debía ser parte de una política que estaba incluida, en mayúsculas y negrillas, dentro de un librito restrictivo que en algunos consejos editoriales llamaban ¨manual de estilo¨. Se, por referencias distantes, que a los jueces de antiguas repúblicas se les obligaba a definir ¨su estilo¨ para evitar que se publicasen sentencias forjadas. Lo extraño era que alguien, en medio de su chifladura, pudiese ubicar ¨el estilo¨ como método para prevenir actos ilícitos. Pero lo que se conservaba, en medio de un silencio inquietante pero tranquilizador, era la protección a la dignidad humana cuando, por razones vinculadas a la crónica, se debían hacer referencias a actos privados. Es decir, los narradores de antaño evitaban ubicar el desenlace penoso cuando el mismo se producía en medio de una diligencia intestinal o amorosa, que si bien es cierto son muy diferentes, en ambos casos se alivia al cuerpo. Pero ahora no, parece que la esencia del comentario estuviese vinculada a una valoración de mercado, que se hace más jugosa cuando se cruza el límite del decoro. Es por esa razón que no voy a mencionar al personaje que pasó a mejor vida y que merece paginas y paginas de dolor ante su perdida y solo voy a hacer referencia a la manera como se construyó la noticia, para hacerla ¨efectiva¨, con la falta de tacto de la persona que envió el recado, regado de elementos descriptivos que nada tienen que ver con una pacatería que dista mucho de estar a mi alrededor. El reportero (a), luego de conocer la fatalidad, se apresuró a exponer detalles que a nadie importan y que hablan de un transito difícil hacía el final de los días de alguien. Y cito: ¨Fulano de tal, murió hoy en Caracas, victima de una oclusión intestinal que lo mantuvo internado en una clínica varias semanas¨. Gracias a esa extraña manera de narrar acontecimientos, nos enteremos hace poco que nuestro rey está atrapado en un closet (el desmentido no ayuda), de la accidentada vida de una niña muy tonta que fue a la cárcel por ser lo que es y también oímos en la radio, de la mano de periodistas curtidos, acerca de las atrocidades padecidas en la etapa escolar de una muchacha revolucionaria que estuvo enamorada de un cantante muy malo y en fin, de una serie de hechos que no son tales y que se convierten en tales por la voluntad de alquimistas que publican sandeces, creyendo que de esa forma transmutan a las heces en oro. Para tranquilidad de los presentes puedo comentar, que luego que los nigromantes producen el milagro, se comen los resultados obviando que en el aire permanece el olor del elemento original. Claro que hay tentación permanente, cada vez que escribo estas líneas siento el impulso de embasurar a alguien que estorba mi camino, incluso hablar mal, en medio de anagramas, de las personas que me publican y no responden a peticiones sensatas, pero al final no lo hago porque seria claudicar ante el facilismo de hablar mal cada semana, aunque me reservo el derecho de hacerlo a futuro, de la manera antes indicada, o de otra quizás. Sin duda que el manual antes mencionado tenía entre sus líneas el método para limitar, excusándose en fallas semánticas, el ejercicio de la libertad de expresión cuando los hechos narrados afectaban intereses particulares de los dueños de medios, de afines y demás deudos, pero, la licencia que se brinda en estos días (como patente de corso) afecta la dignidad de las personas, al ejercer el referido derecho sin mística. Para terminar y cumplir con algo que lamento, paz a los restos de un ciudadano genial, que todos sabemos quien fue.

Wednesday, September 12, 2007

Por estos bares:

¿Qué vas a beber? Si la respuesta gira en torno a la cerveza o al vino tinto, estamos en presencia de una persona que disfruta el regar la comida con una dosis generosa de las bebidas anteriores. Si el pedido es un cóctel de frutas, el sujeto sin duda tiene problemas con la caja de velocidades y si la respuesta es otra pregunta ¿Pedimos la botella? estamos ante la estampa de un par de amigos (hasta cuatro se permite) que lo único que temen es el precio del servicio y por tanto revisan sus carteras para tener la certeza que el dinero permitirá extender la ingesta hasta al menos media botella mas, luego de terminada la primera. Si el sujeto dice que no quiere nada, se aplica la máxima contenida en el manual de estrategia militar (único argumento valioso ante tanta pendejada que justifica el matar a alguien) que reza que se debe ¨desconfiar de quien no bebe¨ Otra conclusión que puedo validar en mi larga data de bebedor activo es que la borrachera pasiva existe y no es solo parte del imaginario popular que declara que ¨unos beben y otros se rascan¨ El termino ¨beber con responsabilidad¨ es una soberana estupidez que se equipara con la imposibilidad de ¨suicidarse con dignidad¨. Lo que si es posible y de obligatorio cumplimiento para un bebedor curtido, es que al día siguiente se deben cumplir con todas las responsabilidades contraídas a la víspera si se quiere volver a beber al día siguiente. Tampoco es posible beber solo una, al menos que se trate de una botella para cada uno. Pero si quien bebe lo hace para rescatar una hombría que le es ajena, no merece compartir barra con quienes lo hacen por puro gusto. El borracho es quien bebe sin motivo y encapillado, y cree que comiendo chicle logrará burlar el aliento que indica que, como antes mencioné, fueron mas de dos. El viernes pasado visité a unos amigos de mi esposa y entre todos pusimos sobre la mesa una serie de detalles que mal hablan de quienes beben hasta morir, por supuesto la conversación fue condimentada con escoses del bueno, con paréntesis para hablar mal de un país muy bueno, y para disfrutar los restos de una paleta de Jabugo que estaba tan buena que tenía color remolacha. Las señoras expusieron argumentos validos, sobre todo los que indican que cambiamos de humor al beber, que perdemos la paciencia con rapidez y que somos incapaces de tomar nada en serio después de quince tragos y al analizar lo antedicho, se dieron cuenta que estaban participando en una batalla perdida, pero tienen razón. El problema está en que el beber es una enfermedad, que afecta en forma directa a quienes nos rodean y parte del tratamiento para minimizar el daño de un padecimiento que no tiene cura, es el ser lo suficientemente hombre para reconocer el problema y así evitar que la violencia tome por asalto el hogar haciendo padecer un infierno a quienes lo habitan, que no merecen y que por supuesto no disfrutan. La solución quizás esté en aplicar la formula de una viejita que quiero mucho y que ya no está con nosotros (el amor no termina con la muerte) quien ahorraba dos cervezas diarias y las acumulaba para el fin de semana y así se bebía varias con justicia en medio de una fiesta con entrada franca para cualquiera, que duró toda su vida.

Tuesday, September 04, 2007

La respuesta es NO:

Cualquier cosa que se escriba sobre el proyecto de reforma constitucional es sin lugar a dudas un artículo fastidioso. Que si nos quieren ¨robar la patria¨ como si existiera, que ¨nos van a volver comunistas¨ como si eso no tuviese como paso previo el cumplimiento de algún requisito que demuestre inteligencia. Que si ¨van a eliminar la propiedad privada¨ y otras tantas sandeces que de tanto usarse se gastaron. El dichoso proyecto, que entre otros detalles contiene la certeza que nuestro presidente nunca va a perder una elección, tiene entre líneas una serie de detalles que merecen la pena debatirse, sobre todo ante la confesión revolucionaria, colectiva y tarada, que anuncia la rendición de luchar por todos argumentando la decisión con la frase ¨la constitución como está no permite al líder llevarnos hasta el progreso¨ a juro (agregado de este servidor). El problema conmigo, es que del fulano proyecto solo recuerdo partes borrosas porque me dio por leerlo al cobijo de unas frías y por la extensión y complejidad semántica del encartado, que transcribe las ansias que echó a volar la zurda, se hicieron muchas. De lo que recuerdo, aparte de la disolución del gordo (quien participa en seminarios justificando su propia muerte), me llamó la atención como se intenta con palabras, rebuscadas e interpretadas por los presentes como si se tratase de preguntar al oráculo de delfos ¿qué quiso decir la divinidad?, que el poder ejecutivo se convierta en omnipresente y que por vía de reforma se reparen entuertos de un pasado muy cercano utilizando un principio que suena a retroactividad de la Ley, que nos sitúa a todos como reos (a él y a nosotros). Si llevamos lo anterior al español, puedo concretar, vía analogía, que es como si la última travesura intelectual de Fernando Savater me fuese entregada para que, con mis visibles ausencias, funja de corrector de pruebas y me atreva a añadir texto para ¨darle sustancia¨. Lo que si parece posible es que el texto sufra modificaciones, sin que esto represente ventaja alguna, ya que según las huestes noticiosas, luego de presentado el mismo hubo marcha atrás sobre una parte sin sustancia (eliminación de la Guardia Nacional) luego de un encuentro del presidente con quienes representan al poder real para la revolución bolivariana, que por estos bares se conoce, a esa agrupación de sujetos bien alimentados, como el Alto Mando Militar. Parafraseando un poco al personaje que no atropellaba derechos de los conductores pidiendo paso a la fuerza, como hace cualquier hijo de vecino que en la actualidad tenga carro asignado, la lealtad de los señores de verde oliva ¿al proceso? está garantizada hasta que se alcen y al parecer eso es lo único que temen quienes están en el poder, porque saben de eso. Por lo anterior debo responder al proponente de manera negativa, la vaina es que lo haga en el acto electoral. Y Usted ¿Que hará?

Wednesday, August 29, 2007

La maniobra:

Para ser franco, puedo estar de acuerdo con que se efectúen simulacros de situaciones conflictivas, como pueden ser para los casos de incendios o terremotos, y así probar la efectividad de procedimientos diseñados para tal fin (prevención) y con ello evaluar el tiempo de respuesta ante una contingencia simulada que nadie quiere que se vuelva real. Incluso, militarmente hablando (reconociendo ignorancia y desinterés sobre la materia) puedo entender que se realicen maniobras de guerra simulada como parte del entrenamiento que deben soportar los hombres de verde oliva para sentirse superiores a los civiles. Pero, a mi entender, se debe tener cuidado con lo que se difunde ya que noticias como la que sigue pueden revelar detalles secretos al enemigo que acecha al imaginario revolucionario. Y cito: ¨Con éxito, los integrantes de la Reserva Combatiente de la Nueva PDVSA, conformada por trabajadores de Refinación Oriente repelieron, en ejercicio simulado, una situación de asalto por fuerzas enemigas que incursionaron sorpresivamente por los muelles 4 y 5 en el Terminal Marino de Guaraguao, infraestructura portuaria que sirve a la Refinería Puerto La Cruz.¨ De lo anterior se desprenden varias preguntas: ¿Es posible perder un ejercicio simulado en donde se ataca una instalación petrolera?. La respuesta debe circunscribirse a que el ejercicio fue exitoso, al llevarse a cabo cada uno de los esquemas proyectados para repeler un ataque real, pero es imposible que las ¨fuerzas enemigas¨ logren el objetivo porque su papel es perder, al menos que estemos locos de bola. ¿Está bien que trabajadores de refinación oriente, integrantes de la reserva, sean armados y uniformados para ¨combatir¨ a un enemigo simulado? Pues si, pero al presentarse una situación real deben descartarse, al menos que sean utilizados como carne de cañón para fines diferentes a la defensa de las instalaciones (eliminar opositores o sujetos que saben mucho de guisos en curso). ¿Es posible que en el afán de ganar alguna batalla la gente de PDVSA haya revelado detalles operativos y delicados sobre la instalación en comento? Si, me parece una torpeza ya que ahora el enemigo puede ratificar que es fácil, incluso más de lo previsto, tomar una instalación petrolera cuya defensa se deja en manos de unos sujetos recién vestidos de verde. Ahora bien, lo que llama a preocupación es que todo lo que propone el gobierno, ante una emergencia que no cesa, tenga ribetes de maniobra militar porque desde aquí, de lejitos, con la distancia que da el no compartir ese criterio, ese jueguito de guerra algunas veces se convierte en realidad, donde todos perdemos y en donde los primeros en abandonar el barco son los mas gritones. La imagen que conservo del mundo militar es aquella que viene de películas bélicas de mediados del siglo pasado, en donde sujetos bien vestidos (con uniformes confeccionados a la medida) y bien alimentados, con una habano en los labios y una copa de brandy en la mano izquierda, se dedicaban a jugar con muñequitos con su derecha, que históricamente hablando son miles de seres humanos que se sacrifican en nombre de guerras inútiles. Y lo del ataque sorpresivo, por favor.

Wednesday, August 01, 2007

Respuesta matemática:

Habitualmente llega un momento, que se produce camino a la rasca, donde la memoria se vuelve caprichosa y almacena instantes brevísimos, que al ser recordados al día siguiente sirven de base para lo que se denomina ratón moral. Existe uno, en mi caso particular, que se ha presentado cada vez que hacemos parrilla fraternal y que por su periodicidad ha permitido armar un colage que derivó en un momento (completo) que recuerdo entre sombras. Específicamente, hace un par de semanas, un amigo de infancia (para proteger su identidad llamaré Quino), protagonista irremediable en la construcción del momento concentrado, esperó a que todos estuviésemos paloteados (incluyéndose) para lanzar la pregunta que invariablemente plantea justo antes de pasarse ambas manos por su frondosa cabellera. ¿Cómo es que todos mis amigos se quedaron calvos? La duda que lo atormenta la escupe en el espacio de tiempo cuando la inconciencia toma el lugar de la razón, al llegar el nivel de alcohol en la sangre de los participantes en el sarao a límites ilegales, al menos para los americanos del norte. Para satisfacer la demanda de mi amigo, en el día de ayer llamé a los sujetos cultores de las matemáticas (creadores del factor J+1) para exponerles el problema. La respuesta me llegó hoy en la mañana, vía electrónica, y por su complejidad me permito limitar el espectro del resultado a usos y costumbres numéricas de quienes como yo, no entendemos un rábano acerca de su utilidad en la vida diaria. La explicación toma como elementos para resolver la incógnita al seno y al coseno (entendiéndose como complementos de un ángulo o de un arco), que atormentaban nuestros días en un bachillerato tan lejano que se contaba bajo otro sistema. La fórmula que resuelve el problema establece que el seno y el coseno al interactuar forman ¨crestas¨ que al repetirse crean ¨ondas¨ cuyo límite depende de la intensidad del impulso que las originó. El ejemplo práctico mas simple se presenta al lanzar una piedra a un lago, provocando que al impactar el agua las ondas que se ocasionan con el lanzamiento permitan, por las ¨crestas¨ antedichas, que el lago a su vez forme ondas propias. En otras palabras, la respuesta habla del equilibrio necesario para que la vida permanezca en el planeta, gracias a que la interacción física de ¨todos¨ los elementos, dentro del marco espacio-tiempo limitado, ofrezca constantes que permitan la secuencia en los días sin mayores alteraciones (amanecer, atardecer, cadenas presidenciales, etc.). Y ¿Cómo se aplica la fórmula que dibuja ¨crestas¨ matemáticas para explicar la frecuencia de calvos en grupos reducidos? Muy fácil, por cada cuatro pelones debe por fuerza existir un gordito mariposón que se pregunte tamaña tontería, siempre bajo los efectos del agua ardiente en parrillas fraternas.