Sunday, September 24, 2006

La señora de azul:

Hacia finales del siglo XX, los logros de la revolución bolivariana en la construcción de un sistema político-teórico pluralista, integrador y de alguna manera reivindicador de los que menos tienen, sin lugar a dudas eran palpables, salvando por supuesto el reconocimiento que los artífices de la miseria y el rencor se negaban a otorgar. La gestión constituyente puso de un plumazo en el horizonte a quienes por siempre habían sido relegados a ser cubiertos por la alfombra de la historia, como basura. Los ataques que recibía desde la mal llamada sociedad civil, eran en si tareas obligatorias ante la novedad, que según algunos estudiosos del volumen ligado a la gente, se había aprobado por una ¨minoria¨. Claro, también nos empeñamos por aquella época en producir respuestas viscerales ante la parte insustancial del libro, como los ahora apellidos de la patria, que siempre y por que si, al menos para mi, será Venezuela. La oportunidad era de oro para que colegios profesionales trabajaran de la mano con el nuevo instrumento, que en poco tiempo y transformándose en una suerte de decálogo religioso se convirtió por obra y gracia de la espada de Bolívar en ¨la bicha¨. La inoperancia en llevar adelante reformas sustanciales, sumado a la inmediatez que los bolivarianos (muchachos al fin) le imponían a la historia para lograr la trascendencia del proceso, mezclado con un poco de paranoia y delirios febriles, los colocó ante la encrucijada de ser funcionarios públicos honestos y probos, con paciencia para construir mediante el consenso el proceso que llevara a implantar la reforma, o ser defensores a ultranza de lo que por entonces comenzó a llamarse, no sin un dejo de travesura, como REVOLUCION. Como sabemos, la elección produjo el culto a la personalidad y quebró la raya moral porque en la guerra todo vale. Para algunos que se tomaron el tiempo de leer la constitución (yo lo hice en múltiples viajes del metro para entender que carajo esgrimía mi socio como argumento para defender a terceros) comenzaron a regar en voz baja, evitando ataques directos que los tildaban de herejes, las bondades de un texto que cobijaba en sus letras la posibilidad de cambiar la denominación antedicha por EVOLUCION. Como en sueños, la señora que en sus inicios se vestía de azul, otorgaba derechos que iban mas allá del estado-gobierno mismo, imponiendo un ritmo en el camino hacía el progreso que lamentablemente por mezquindades y por atacar a quien siempre y por desprecio consideramos como un subproducto de la academia militar, mal formado y mal educado, y si como si de una monarquía se tratara, atacamos con cañones llenos de vacío y rabia al pendejo ese, que como decía un amigo, nos anuló, aplicando el principio que ¨jugando lo mete el perro¨. En ninguna parte del texto se habla de aplicar tesis marxistas, leninistas, bolivarianas, zamoranas, y mucho menos fidelistas para imponer por la fuerza lo que en esencia, si lo miramos fríamente, nos es otra cosa que la búsqueda del bienestar colectivo en esta tierra de gracia, en donde lanzamos con descuido semillas y a los meses recogemos duraznos. Puedo comentar que la primera batalla que perdió el oficialismo, importante digo, fue la incapacidad de traducir en leyes aplicables los derechos contenidos (porque los metería en cintura), ni siquiera la sala constitucional se atrevió a corregir el entuerto desarrollando el principio de la aplicación difusa de la constitución, por lo que si se habla claro y raspao, aquí no pasó nada, salvo la fundación de un estado-país paralelo, con presupuestos ejecutados sin control, amparados como siempre en la maldita emergencia. Por supuesto, en este momento la revolución perdió el norte, empeñada como está en hacerse eterna sin obras que mostrar, empapada hasta los ojos de corrupción, ineptitud e intolerancia, que se justificaba hace unos años (entre ellos digo) con el argumento disparatado de defender al proceso, pero que ahora, de un tiempo para acá, cuando la repetición hasta la saciedad de una pesadilla virtual por parte de grupos opositores forjadores de una verdad mediática, logró que muchos consideraran inútil participar en política, lo que les quedaba a los bolivarianos (y mira que me cuesta identificarlos con ese nombre) era trabajar para avanzar en su proyecto y no repartirse el botín con el argumento que el enemigo a vencer era y es Bush junior. Alerta aparte merece la actitud del presidente, que como vemos dejó el librito enterrado en alguno de sus múltiples trajes, quien propone reformas anti sociales al texto con la excusa de estar atado de manos por los limites que establece una democracia real, que hasta ahora en la practica duerme el sueño de los justos. Yo prefiero más bien la reconstitución de los poderes públicos para que el control de la administración sea tan efectiva como lo exige la señora reproducida hasta el cansancio. Para concluir con esta larga cadena de incoherencias bien intencionadas- como todo en este país- recomiendo que pase lo que pase en diciembre, que seguramente nada pasará, cambiemos los términos del combate para adaptarlos mas a las reglas del dominó que a los de una guerra santa.

Sunday, September 17, 2006

Breves sobre violencia.

En la actualidad, confundir la libertad individual con el derecho (supuesto) de hacer lo que nos venga en gana, es parte de la respuesta cómoda e irresponsable que algunos escupen cuando se habla de la crisis desatada por la violencia en nuestros días.
Parece que proceder irrespetando a los demás, fuese una mala interpretación de lo que otorga el estado como proceso de reivindicación hacia los que menos tienen, aunque sencillamente no lo es, si queremos definir lo que pasa podemos determinar que es abuso por un lado (que se escuda bajo el ropaje de la libertad conquistada) y tolerancia cómplice por parte de quienes en teoría nos deben cuidar.
No suscribo la tesis que certifica que en nuestra tierra no hay estado de derecho, concepto de por si estrafalario y redundante porque la consecuencia visible del establecimiento formal del estado es la presencia del derecho como atributo ciudadano, y quizás por esa coletilla, hábilmente mercadeada por los artífices de la verdad a medias, es que la mayoría de los habitantes de acá renuncian por anticipado a ejercer acciones para proteger sus derechos, porque hacerlo sería una soberana perdida de tiempo. El principio que acepto es que el estado funciona de manera formal, los informales somos nosotros.
Volviendo a la violencia, los organismos encargados de acorralar o mantener a raya a los agentes que la producen (una victoria definitiva es imposible), constantemente declaran que los esfuerzos se anulan ya que los facultados para ejercer las acciones por parte del poder judicial y/o del ministerio público son incapaces, corruptos y complacientes, por tanto no se articulan los procesos para garantizar la paz ciudadana.
Lamento decir que esta insensata confesión de ineptitud, que busca librar de responsabilidad a los miembros del ejecutivo- poder que se elige por vía directa este diciembre- no genera otra situación que la impunidad en grado absoluto.
Extrañamente la confesión busca humanizar a los protagonistas de esta historia, tanto a los incapaces (cómplices la mas de las veces) que ruegan por una segunda, tercera y cuarta oportunidad, para que la misma se traduzca en victoria electoral, como también intenta humanizar a los salvajes que azotan a la población con el argumento que son un subproducto del capitalismo.
La respuesta para quienes tienen el monopolio para ejercer la violencia del estado, pero que no cumplen, es solicitar más recursos (para robárselos), mas poder (para restringir las libertades), articular una red de policía nacional (para acabar con la descentralización) y por supuesto hacer de todos los habitantes corresponsables por vivir y permitir que el estado funcione bajo una estructura de libertad garantizada por la constitución.
Es decir, ahora nos venden la idea que únicamente instaurando un régimen socialista, por vía de elecciones o instituyendo la presidencia vitalicia, se puede combatir y reducir los índices de sangre regada en la calle a diario, que por su cantidad amenaza con ahogarnos.
Mientras tanto los delincuentes (gente seria al parecer), articulados en redes organizadas, ganan espacio dentro de una sociedad temerosa de hacer valer sus derechos, se arman para imposibilitar cualquier acción contra ellos, reclutan a jóvenes sin esperanza, ponen en jaque a la estructura que debe por fuerza cobijar a la sociedad y sobre todo, por la impunidad garantizada por la acción torpe del estado, se les permite conquistar cada día mayores espacios en donde sembrando la muerte ejercen algo que por aquí se parece mucho a un oficio con réditos inmediatos.
En otras palabras, estamos permitiendo que el delito sea una profesión rentable.
Claro, en este momento debemos calarnos a la violencia, en época de reelecciones nadie va poner orden dentro de las ciudades paralelas (buhoneros), lo mas probable es que el inefable ministro encargado de la seguridad nos siga instruyendo sobre el uso correcto de la lengua (extraordinaria la clase magistral sobre emboscada), y para él, que tanto sabe sobre ubicar definiciones condensadas por la RAE, le pregunto: ¿Cómo llamamos al acto salvaje de tomar por las armas a un canal televisivo, matando en el acto a todo lo que se atravesase?, ¿Masacre?, ¿Homicidio calificado con alevosía por motivos fútiles?, ¿Revolución? o simplemente ¿Crimen contra la humanidad?.
Para ejercer mi derecho al estribo literario, creo que la respuesta ante el problema no está en el azar o en el rezar, está en volvernos ciudadanos activos -sin importar el color de la franela que vistamos- execrando al temor, y sobre todo exigiendo responsabilidades, garantizadas por una constitución vigente y magnífica, aunque con ausencia de leyes fundamentales para articular su aplicación.


Sunday, September 10, 2006

El cuento del autobús (con los santos no se juega):

Pensé que la experiencia había quedado en el ayer.
Que solo fue un día extraño en donde el año pasado atendí a una convocatoria que pretendía explicar un cambio de políticas en cuanto al tratamiento que hace el poder ejecutivo a los entes de ejecución, en el marco de la ley que atiende al sistema microfinanciero.
Fue una charla en el INCE en donde la pluralidad y la convivencia tenían cabida, en donde me sentí privilegiado con lo poco que tengo y en donde pude observar con admiración el esfuerzo que hace el colectivo para que de forma solidaria, los que menos tienen se transforman por efecto de la cooperación en dueños de la esperanza.
Y ¿porque traigo a colación el episodio?
Puedo responder que para honrar a quienes creen en el proyecto bolivariano de manera desinteresada, que ponen lo escaso que poseen para proteger al proceso que les dio presencia en una sociedad negada a reconocerlos.
Pero aunque suscribo lo anterior, el recuerdo del episodio, arrancado de la realidad por artífices de la manipulación de las emociones, viene a mi memoria por la explicación que una preparadora, apasionada hasta el delirio, daba a los presentes sobre lo que en sentido estricto (con soporte audiovisual incluido) define al proceso revolucionario.
Y no es otra cosa que el autobús.
Pensaba dejarlo así. Utilizar lo vivido para sacarlo a colación en el espacio de tiempo que cede una partida de domino, o presentarlo como anécdota que al ser escuchada por radicales de cualquier bando provocaría alaridos histéricos que no aportan nada a nuestro caminar.
Todo esto hasta que volví a escuchar la tesis del autobús, minutos antes de encontrarme con el sujeto, que para proteger su identidad llamaré Víctor, a las once de la mañana, en la línea cuatro del metro (que por cierto, le faltan detalles para considerarla terminada o susceptible de inauguración).
El problema no es referir el incidente sin tapujos, o hacerlo minimizando a los protagonistas de la historia hasta convertirlos en tarados políticos, el detalle está en que la reflexión obligatoriamente me lleva a alertar sobre el peligro del mensaje irrespetuoso que se mercadea de manera agresiva (con recursos financieros ilimitados) para que llegue a los pobres de este país, que son que jode o que somos todos.
La tesis habla que la revolución es un autobús, que en algún momento te recogerá, que en el futuro se construirán las paradas cerca del lugar en donde sobrevives, que el fulano aparato necesita de combustible que únicamente se obtiene por medio de votos, que en estos momentos viaja a gran velocidad porque el imperio pretender obstaculizar su recorrido y que dicha velocidad impide que se recojan mas pasajeros (reconoce la incapacidad de brindar servicio a todos) porque la revolución no se detiene. Algo así más o menos.
Lo particular es que el cuento suena mejor si se narra como lo hizo la preparadora, imitando el acento de Fidel – con cadencias incluidas- y lo fantástico de todo esto fue la pregunta que pudo formular un sujeto que vivía en un sitio bendito por dios, porque descubrieron que enterrando tubos plásticos sobre el relleno sanitario el barrio tendría acceso a gas para cocinar.
El señor preguntó si la revolución había planificado una parada cerca del lugar donde padece.
La señora contestó que ya el autobús había pasado por allá esmachetado, pero que no perdiera las esperanzas porque era casi seguro que volvería.
A lo que el señor respondió que entonces el proceso no llegaría a ninguna parte.
La cara de la preparadora se volvió de nuevo venezolana y preguntó ¿Por qué?
Y el que supuestamente nada sabe contestó.
- Porque para volver el autobús debe viajar en círculos.
Como estamos ahora, que para llegar a la siguiente parada que permita la atención de 6 millones de personas (meta de votos oficialistas), la llamada revolución, por fuerza, debe ganarle al señor Bush las elecciones en Venezuela.
Respeto señores candidatos, porque repito, cuidado que están jugando con candela.

Sunday, September 03, 2006

Carajazo, complemento de la definición RAE:

Llegamos al momento de la historia en que las cosas dejaron de ocurrir.
Al menos para algunos.
Lo que sucede sospechamos que pasó y nos dedicamos, agotando el aliento, a ofrecer respuestas a rumores que no tienen origen definido (solo se conoce el vehiculo) y que nos distraen de nuestra principal misión, ser ciudadanos.
La batalla ahora se centra en contestar rápido, es decir, hacerlo inmediatamente después que conocemos la noticia y en el acto de contestación nos explayamos ofreciendo versiones particulares, larguisimas en su mayoría, que pretenden explicar la postura política del grupo que se quiere defender.
Así tenemos al fiscal, balbuceando cansinamente por horas algo que a él le parece que puede ser una justificación ante ¨algo que escuchó¨ y que se pasea traviesamente entre los límites de la cordura, para con el acto exponer la postura ¿inequívoca? del ministerio público.
También le pasa a Jesse, con una frecuencia que se multiplica hasta el infinito mismo, cuando pretende revelar la diferencia entre valija y franquicia, sobre todo si procura hacerlo cuando el jefe no está.
Podemos conocer por ese medio extravagante las fortalezas y debilidades de las personas que hablan y que son expuestas sin pudor ante un público que lo que desea saber es que carajo pasó.
Otras veces el rumor toma la forma de decreto, como el del gordo, que nadie sabe de donde salió, cuales son y donde están los estudios que lo soportan y sobre todo que se quiere hacer al expropiar de palabra unos campos de golf en donde al parecer es difícil construir, aunque aquí entre nos, yo quiero vivir en uno de esos apartamentos imaginarios a ver si logro adquirir estructura corpórea.
Y luego salta la contraparte al ruedo, aprovechando los espacios que abren los medios de comunicación, financiados por el libre mercado (que es diferente a la CIA señores del gobierno, aunque funciona igual) y comienzan a presentarse ante nuestros ojos una serie indiscriminada de expertos que pretenden explicar porque este gobierno y sus medidas son comunistas, aunque sea de la boca para afuera.
La hiperinformación que padecemos se ha enquistado en nuestro caminar, sembrando de sobresaltos a los habitantes de esta tierra al regar sin control cualquier cantidad de idioteces que pretenden fortalecer o debilitar (según sea el caso) la supuesta solidez ideológica de un régimen que por lo demás, a parte de incapaz, lo que ha demostrado es ser muy mal administrador de fondos públicos.
En conclusión en uno de los ¨Aló¨ se siembra la esperanza colectiva al considerar que todo es posible en el futuro, nunca en el presente y en el otro ¨Aló¨ se combate fieramente no a las políticas publicas, no a los resultados de gestión, sino a la ligereza con que se difunde una información de imposible verificación (ya tenemos a los responsables de la fuga, del asesinato, de la crisis, etc.) trasladando el debate al campo de lo irreal, eso si, pero pendientes del rating y las encuestas, no vaya a ser que en la pelea virtual se pierdan unos puntos y con ello a clientes que mantienen esta loquera.
Y ni siquiera hay tranquilidad cuando el otro grupo hace silencio, porque cuando esto sucede entonces se desprende un colgajo del cuerpo del régimen y con argumentos aún mas incoherentes se intenta el ¨deslinde¨ de la postura primigenia asumida en el rumor, pretendiendo con esto llamar la atención del único, con el consecuente reconocimiento en el primer ¨Aló¨ y de allí todo arranca de nuevo.
Todo esto hasta que el pueblo se canse y salga a la calle a producir hechos, de realidad pura, que por aquí por estos bares siempre terminan con una expresión que busca simular al Golpe contundente dado con el puño o con algún objeto a una persona … o régimen.

Thursday, August 24, 2006

Triple Gordo:

Se puede establecer como una certeza, siempre a medias en este país, que lo que se ofrece como actuaciones por parte de los agentes políticos en conflicto, tiene como visión y meta única el proceso electoral de diciembre. Por eso ante el desplante del gordo, plagado de incoherencias y lugares comunes idiotas de discurso agotado, los dirigentes del comité directivo nacional de la acción democrática roja decidieron no comentar el berrinche, que por lo poco que vi parecía un performance que buscaba imitar al lado femenino del presidente, con histeria incluida, porque y cito: ¨No conviene porque estamos en campaña electoral¨. Pero quizás ante tanta ineficacia, la pataleta del burgomaestre tiene como interés (si nos atamos a la tesis de que existe planificación en el MVR) el generar, o el despertar mas bien, a la bestia dormida que en abril de 2.002 nos llevó a punta de violencia e irreflexión a plantear una guerra entre hermanos en defensa de la educación, la propiedad privada y la libre empresa, que últimamente y si somos capaces de recordar, no cesa como argumento en labios de quienes nos mandan. Podría ser otra cortina de humo, para que nuestros estimados periodistas repitan hasta la saciedad que estamos ante un gobierno forajido y ellos contesten que de forajidos porque cuentan con el apoyo popular y de allí a nada conclusivo. Y lo peligroso es, que aparte de sembrar el miedo para tapar al caos, restrinjan la aplicación de derechos civiles que permitan exigir al estado, como ente administrativo, el cumplimiento de las garantías de seguridad, alimento, vivienda y salud, que por estos bares se evita porque supuestamente no tenemos ¨un estado de derecho¨. Parecen acciones impulsadas para sembrar las bases de un conflicto, agrandado artificialmente, que permita instaurar un régimen de restricciones con la excusa de proteger los intereses colectivos. Para muestra, y pido que lean con cuidado lo siguiente, para así evaluar lo que pasa y que posiblemente sea la excusa constitucional para bloquear alcantarillas, pensando que con eso la basura desaparecerá por confinarla bajo tierra, aquí les va: ¨Se califican expresamente como tales las circunstancias de orden social, económico, político, natural o ecológico, que afecten gravemente la seguridad de la Nación, de las instituciones y de los ciudadanos y ciudadanas, a cuyo respecto resultan insuficientes las facultades de las cuales se disponen para hacer frente a tales hechos. En tal caso, podrán ser restringidas temporalmente las garantías consagradas en esta Constitución, salvo las referidas a los derechos a la vida, prohibición de incomunicación o tortura, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles.¨ Señores ante esto podemos estar y lo que arriba leyeron no es otra cosa que la definición constitucional de los estados de excepción y al parecer, es lo que se busca con los acontecimientos recientes (incluida la fuga) para perpetuar a la especie revolucionaria. Por cierto, durante la vigencia del decreto de estado de excepción se restringe - ¿temporalmente?- el derecho al sufragio.

Tuesday, August 22, 2006

La bendición de comer:

Ya no lo hago con la frecuencia de antes, cuando desde el centro me dedicaba a perder algunas horas caminando desde la esquina de Pajaritos hasta Chacaito, pasando, voluntariamente, por el Bulevar de Sabana Grande. La pauta era simple, forzar la marcha que me llevaba en descenso por la Avenida Universidad, que por efectos de capricho se transformaba al andar en la Avenida México, hasta llegar al Parque Central en donde mis pasos me llevaban a contemplar Picassos, gracias al apoyo de una marca de cerveza; por tanto y para hacer honor a los benefactores de la alta cultura (como si la misma sufriera de escalas) me tomaba una fría al lograr salir del laberinto que forma el Museo de Arte Contemporáneo. Luego el impulso cultural me llevaba a las librerías de la señora pianista y a la del ateneo, para continuar la lectura de libros que por su precio no tienen cabida en mi biblioteca, y después de un breve vistazo a folletos con imágenes de mujeres desnudas, la rutina me llevaba a contemplar por algunos minutos al precursor disfrutando en prisión de cierta libertad intelectual. El detalle es que el camino, como si de una peregrinación se tratara, ofrecía tal cantidad de detalles visuales que impedían observar el entorno que se deterioraba bajo la perplejidad de los gigantes de piedra que cuidan el Parque. Por lo que ayer, me dispuse a recorrer el paisaje mirando al frente, para observar el reto que se presenta para quienes consideran que es posible rescatar espacios conquistados por seres que al cobijo de la informalidad, conviven en una sociedad paralela, con sus propias normas de seguridad, de respeto comercial, de atención alimenticia y en fin, respirando el aire que se comprime por efecto de ocupar el lugar hasta limites imposibles (si se planifica al menos). Lo primero que se observa es que existen normas no escritas pero que se conocen, que permiten disfrutar de mínimos lugares para comerciar artículos que por magia aduanal llegan a puerto gracias al contrabando, la mayoría de los locales-formales- impiden por medio de carteles el uso de baños públicos, por lo que irremediablemente la vía se convierte en depósito de desechos humanos, se observa además una red de seguridad, que junto a la presencia de policías expertos en atender el desorden y el caos – cobrando tributo claro- permiten mantener el ataque delictivo dentro de parámetros aceptables. Cada cuatro horas, un ejército de proveedores atiende el apetito de la masa con ofertas gastronómicas aplastadas en envases de aluminio, y es allí cuando se percibe que la libertad se obtiene al esclavizar la vida a cambio de comer. El desorden esta reglado, los habitantes de ese pueblo dominado por el capitalismo revolucionario entienden que lo que se presenta día a día es una bendición que permite sustento de familias, a quienes solo se pide que se vote por la revolución para permitir que por medio de la instauración del socialismo del siglo XXI, la ficción de país que allí se vive se mantenga y mas ahora que por efectos de estadística sus habitantes fueron excluidos de la cifra de desempleo. En fin, tremendo reto que tiene el zuliano para que voten por él, con la promesa que el orden destruirá una ciudad informal y arrasará con la ilusión de vivir de quienes no tienen mas que esperar que el carrito de comida les llene el espíritu en horas fijas. Aunque aquí entre nos, no debe haber mayor problema porque eso es competencia municipal.

Saturday, August 19, 2006

En sus marcas, listos….

Sin estar parcializado hacía la llamada candidatura unitaria de oposición, tan fuera de consenso que no merece siquiera las comillas, puedo comentar que la misma ha levantado ronchas en múltiples sectores del país, sobre todo entre quienes sufren la delincuencia y el desorden en una convivencia social llevada a extremos, en donde unos pocos crean zozobra y someten, por la vía de las armas y al cobijo de la impunidad a todos los habitantes de esta tierra. No me molestan los partidos y las agrupaciones políticas que acompañan al hombre del Zulia, y pretender tildarlas como del pasado es tan absurdo como pensar que el partido del pueblo no se transformó, a los ojos de sus dirigentes, en el movimiento quinta republica, tan clientelar, corrupto y burocrático como cualquiera de la época que dice combatir, pero lo que si vale la pena resaltar es la manera como el candidato marca distancia con sus dirigentes, como los observa con una actitud de si te resbalas te quiebro, tan propia de sujetos políticos con ánimos de líder y que según el consejo de quienes saben de eso, es la única manera de enfrentar con éxito al candidato-presidente, cuyo manto de plomo lo hace inmune a el pésimo resultado de su gestión y de los suyos, por ahora. Lo que si es digno de comentar es la declaración de Teodoro (por ser conocido de mi padre, imaginariamente, me permito el tutearlo), quien en un arranque de sinceridad necesaria, haciendo una pausa en la alocada promesa del zuliano de sacarnos a golpes de la pobreza, comentó que la movilización se produjo con personas de muchas regiones del país (con la excusa de ser una candidatura nacional), que matemáticamente es posible vencer en las elecciones de diciembre (si se convence a las personas que ven el esfuerzo unitario como mas de lo mismo), por lo que dice que aún siendo minoría en este momento, es posible conquistar con trabajo y propuestas a los indecisos, por tanto el trabajo político es una alternativa en donde la critica justa (y no exagerada como propuso) es el mecanismo para ofrecer propuestas que intenten vencer a la miseria, a la delincuencia, al desorden, al control de todo el aparato estatal para promover una revolución que pocos entienden (por no tener límite en su explicación) y sobre todo, puso de lado esa absurda aspiración de llevar al voto como formula Rosales-Borges o Rosales-Teodoro, ya que como se sabe la vicepresidencia no es posible decidirla por elección popular, aunque aquí entre nos, debería y como propuesta puede ser considerada para una reforma constitucional, en una carta magna, que lo que necesita es desarrollo y aplicación de leyes que propone y no dejarla a medio camino para que los derechos fundamentales jamás sean aplicados. Pero lo que hasta ahora se puede apreciar es que la distancia entre ambos candidatos (descartando a quienes no tomo en cuenta por puro interés subjetivo, y no pido disculpas por eso) se puede reducir hasta llegar a un punto en donde las ideas puedan ser tomadas en cuenta y la elección se centre en evaluar quien es mejor y por que. Yo por mi parte quisiera que Rosales moviera los labios y Teodoro se expresara, solo para poder seguir el proceso desde una óptica sensata, apartando del camino a promesas que suenan bien, pero gastadas al estar pendientes desde siempre.

Wednesday, August 16, 2006

Tregua:

Esta mañana me enteré que la tranquilidad volvió, que los sobresaltos que la interrumpieron fueron solo efectos aislados (de hechos planificados) que por si solos no fueron capaces de romper con un vinculo que va mas allá de la relación profesional. Para bien del afectado, la situación se resolvió al firmarse un documento, que más que ventajas y reconocimiento por labores realizadas, más bien parece una tregua. Porque las partes en conflicto, que fueron responsables directas de las daños causados, a quien sin saberlo era obstáculo de decencia en el transito por una carretera que por usada la conozco por medios propios y por otras referencias, decidieron evaluar, luego de ataques proyectados, la mejor forma de resolver un conflicto sin recurrir a la solución salomónica, en donde nadie gana y el botín se pierde. Pero este cese al fuego y de hostilidades, que es como ahora se conoce a la guerra, está pactado a tiempo determinado, con fecha de caducidad y ojala me equivoque pero el acuerdo firmado es solo correr la arruga para enfrentar consecuencias mas adelante, en un futuro difuso, pero con espacio suficiente para recoger los corotos y permitir que otros paguen por los platos que ya se rompieron y que por terquedad, por ceguera vinculada al cariño, negamos la realidad para salvaguardar lo único que queda, a la esperanza. Por eso es que ahora la vigilia debe ser permanente, la guardia debe ser redoblada, porque como en la muerte, en días de fuga, la misma tiene el número tres pintado en la frente.

Wednesday, August 09, 2006

La cordura como condimento:

La cordura es tan ajena a nuestro transitar como nación que cuando se presenta, así sea por instantes y aderezada con aliños que al comerla probablemente nos caiga pesada, debemos aplaudirla. El acuerdo que nos impone un candidato único de oposición, asado al calor de las brasas de los cocineros de siempre, que se atribuyeron la representación de quienes adversan al régimen, tiene una falla de origen que puede ser superada si en los meses que quedan, antes de la cita de diciembre, podemos conocer los ingredientes de la receta que en teoría dará de comer a todos los venezolanos. Particularmente pienso que otro conejo en el horno permite comparar la sazón que se ofrece en al menos dos opciones, aunque el plato que se tiene como nuevo esté cocinado a temperaturas altísimas, que producen el resultado con gran rapidez, pero que tal y como en las preparaciones novísimas al hidrogeno, puede lograr partidarios en esta extraña forma de consumir alimentos cuyos ingredientes han sido maltratados en nombre de la evolución. Lo que hay que evitar es el guiso y la promoción del restaurante con argumentos fraudulentos, que persigan atraer comensales a una mesa que tiene el mismo mantel blanco de hace unos años. Ya la oferta inicial infiere que la carta es de imposible cumplimiento. Lo del guiso merece ampliar la reflexión, porque en un pueblo donde todos aspiramos a comer sin trabajar, el gusto por este tipo particular de cocedura ya traspasó el ámbito culinario y se ubicó en una forma de vida, permitida y aplaudida por los vivos que aún creen que la pobreza es una enfermedad, que por ser contagiosa basta excluir a quienes la padecen para evitar el contagio, cuando la verdad es que por estos bares ya es una epidemia. Al hablar que debemos evitar el guiso en genérico podemos concluir, utilizando el lenguaje popular, que lo que debemos combatir es las ganas que tienen los fulanos pactantes de estropearnos, que gracias a la pasividad de la mayoría realizaron el conclave que eligió a nuestro supuesto salvador (se mantiene la tesis del Mesías). Yo aplaudo el acuerdo, aunque discrepo en sus formas, porque lo que ofrece es la oportunidad de un enfrentamiento en paz, en donde espero fluyan las ideas, y en donde los ciudadanos, reducidos a electores, elijan al caballo menos malo en un país en donde la silla y la carrera las lleva el jinete. Como dicen por ahí, los conejos persiguiendo a lo zorros, pero ahora parar mitigar el hambre.

Tuesday, August 01, 2006

Descarte y fuera:

El problema se presenta cuando creemos haber identificado al enemigo que hace días cubría su anonimato por medio de interpuesta persona con acento paisa. La pregunta que cabe en este enredo es ¿Qué tal si nos equivocamos?, si otorgamos la responsabilidad de un acto cobarde a quien por razones de estrategia nos ha desplazado para consolidar el control de un grupo que por razones de criterio debe desaparecer. Que tal si acortamos camino y la trocha nos lleva a pensar en la venganza como método de rendición inmediato, sin dar la pelea, sin descubrir el por que del alejamiento que padecemos y que pretendemos justificar al mirar sobre el hombro y encontrarnos con la imagen del progreso a nuestra costa. Peor aún, si aprovechando contingencias, realizamos un ejercicio que al llevarnos al pasado reciente nos ubica en la incomoda posición de haber trabajado pa´ lapa y que al descubrir que a nuestro alrededor el triangulo de poder crece solo en los lados que al unirse se hacen punta, dejando de lado a la base a la que pertenecemos, y este crecimiento irregular nos aleja de los beneficios de un supuesto trabajo colectivo. Si al despertar de esta conspiración tenemos la sensación de no haber sido bien retribuidos y que el impulso hasta mejores horizontes era una ilusión que se alimentaba exclusivamente cuando todos éramos pobres. En fin, parece muy sencilla la solución, que confirma sospechas de quienes por efectos de deslastre ya no nos acompañan (y me incluyo en la rareza de la afirmación) y que sufrieron la distancia en proyectos que hace nada eran comunes y que ahora al intentar subir de triple a hasta grandes ligas nos vemos en la incomoda postura, razonable en el mundo comercial, de convertir el plural en singular para que la meta sea disfrutada individualmente. Lo extraño es que quienes palmeaban nuestra espalda, en este momento incomodo, puedan ser corresponsables de tan disparada petición, que busca sacarnos de donde ya no estamos, que intenta impedir que reivindiquemos lo que no nos pertenece, que solicitemos la protección de derechos ajenos, y que en definitiva evitemos preguntar por nuestro bisabuelo, al que nunca hemos prestado atención por efecto de recuerdos que no existen. Raro, si, sospechoso, quizás, el punto es que la amenaza ausente de hombría a despertado a la curiosidad y ahora hasta tengo ganas de profundizar para intentar llegar a los culpables y lo pienso hacer para descartar en este complot a la primera persona del verbo, en otras palabras para descartarme a mi. Salud señores y cuídense que ahora les toca a los tupamaros.

Sunday, July 30, 2006

Cuenta conmigo:
La rabia se detuvo unos días y por efecto de una amenaza cobarde y en apariencia anónima, pudimos ofrecer, a quienes nos vieron caminar, la apariencia de una familia. Colocar apariencia de familia feliz me parece un tanto exagerado, sobre todo porque la felicidad aparte de subjetiva, es un estado de la mente que tiende a durar según el interés de quien la protagoniza, por tanto para que dure lo mismo, y tenga la certeza de ser colectiva, debe ser sufrida al mismo tiempo y con la misma intensidad, y si esto sucede estaríamos ante la presencia de seres vinculados por sangre y afinidad pero que pasan sus días narcotizados, aislados y comiendo residuos que producen como resultado de la digestión. Pues bien, asumiendo el reto de pensar colectivamente, para tratar de dar con la razón en una amenaza reiterada, ubicar el móvil que llaman, nos dedicamos a acompañar a quien se merece en este trance tan extraño, para ofrecer el pedazo de arena que nos pertenece en el mundo del pensamiento, lamentablemente en nuestro caso sin lógica. Las intervenciones tuvieron como punto central el desarrollo de ideas basadas en el cariño que sentimos por nuestro familiar (quien pidió reserva absoluta de su identidad, por tanto me es imposible revelar que se trata de mi hermano) mezcladas con ideas conspirativas, de tácticas guerrilleras imaginarias, de recursos policiales, como el retirar la batería del celular para hablar a viva voz en un restaurant lleno de espías, hasta llegar al campo infértil de la nada, que muy posiblemente sembró tristeza en el afectado, al reconocer, por enésima vez, que estaba rodeado de idiotas. Pero, al margen de consultas con seres de otro planeta, quienes celebran ceremonias esotéricas en una parte de la ciudad que llamaremos ¨el centro¨ y la toma de medidas mínimas de supervivencia para el caso que la locura intente poner en practica la amenaza al no conseguir la petición que nadie entiende, puedo resumir en algunos puntos lo que debemos hacer para continuar con la protección de nuestro ser querido, que por lo personal deben sufrir la reducción al singular, los cuales (como diría Airen) son del tenor siguiente: Primero: debes cuidarte y cuidar a los tuyos como siempre lo has hecho. Segundo: debes cuidarte de quienes en apariencia buscan ayudarte y que son los que te quieren dañar. Tercero: debes tomar en serio el planteamiento y buscar recursos terrenales para resolverlo. Cuarto: no debes tomar medidas extremas que afecten tu transito de vida por esta vida prestada. Quinto: ceder no implica para nada falta de valor. Sexto: el hermano de Sally tiene razón al recomendar aislar los sentimientos por un rato y pensar con la parte del cuerpo diseñada para tal fin. Sexto: lo que vives no debe ser aprovechado por nadie para atraerte a círculos superados (en mi caso vínculos de sociedad). Séptimo: no te preocupes que vamos a descubrir a los culpables (porque son mas de uno) y vamos a lograr que paguen por el sobresalto que te causaron. Octavo: todo lo escrito no tiene sentido por tanto no le hagas caso. Para terminar, te cuento que continuare reflexionando sobre tu situación y además te recomiendo que me hagas caso al ceder la responsabilidad de descifrar el enigma a quienes saben como, pero si quieres descubrir a los responsables, debes buscar independencia de criterio, que se logra al contratar a sujetos que nada tienen que ver con la operación comercial en donde prestas tus conocimientos, tratando de evitar la debacle que esta escrita.

Monday, July 17, 2006

Mercado maldito:

Recordando lo que pasó cuando el escorpión fue alejado del cuerpo de mi padre, en un episodio que derivó en una teoría conspirativa que aún no tiene un desenlace claro, ese día, cuando al fin se dignó a conversar sobre algo mas que su aporte pasivo a este proceso evolutivo que vivimos como país, me atreví a confesar algo que todos sabían, que realizaba sin importar los matices que se presentasen en el cielo, pero que forma parte de aquellos hechos, que por vergüenza, no se comentan a viva voz. Fue cuando descubrí que existen conductas que se aceptan por razones de genero, de color de la piel y de altura (física), pero siempre bajo la condición que no se hable de ellas, como es el caso que me ocupa actualmente, que permite, a la sombra de costumbres campesinas y primitivas, que algunas niñas sean entregadas al cuidado de depredadores a cambio de una supuesta mejoría en su condición de vida. Y lo digo porque tengo los pelos del burro en la mano, porque he sido testigo al transitar la ruta que me lleva del paraíso personal que disfruto al infierno en donde me gano algunas monedas, cansado de observar como esa actividad comercial tiene sus puestos de venta de mercancía a lo largo de varios kilómetros, a la vista de todos. Lamentablemente los promotores de esa actividad son los padres de las niñas, cuando por azar forman familia, ya que la consecuencia que permite que el trafico de humanos se mantenga es que quien adquiere el producto, lo disfrute y lo destruya al concretarse el embarazo de la criatura, abandonándola a su suerte cuando esto sucede, convirtiéndola en mercancía de segunda a disposición de clientes con menor poder adquisitivo, garantizando la producción de nuevos seres que a futuro serán subastados. Y como denunciar esto, cuando la costumbre ha convertido en norma a tan singular aberración y cuando la autoridad de menor rango vive en el barrio y se coloca en la fila cuando las niñas salen al mercado de manos de sus representantes. Maldita sea la vida cuando al levantar la vista del periódico veo que no hay nada que hacer y que el hacer se convierte en sin razón, cuando la ignorancia lleva a cometer semejante atrocidad con el aval de la miseria.

Wednesday, July 12, 2006

Venezuela:

Para los amigos que no nos conocen, o que solo nos conocen como provincia de la madre patria, trataré, por medio de algunas entregas, de ponerle el cascabel al gato en cuanto a definirnos como país. Aunque es muy fácil comentar que ahora y desde hace algunos años nuestro nombre se convirtió a través de la magia constitucional en apellido, aquí en Venezuela está sucediendo algo, que si nos atenemos a la tesis de Darwin, podemos decir que el proceso es evolutivo. Si nos referimos al espacio territorial, las bellezas que nos rodean dejarían sin aliento a la industria turística del mundo, el problema somos nosotros. Con la vuelta por minutos de mis poderes legales, puedo comentar que en materia constitucional tenemos respuestas a los problemas que nos agobian y salidas claras en ese librito, si tuviésemos la voluntad de romper el cerco mediático que nos ha impuesto el miedo a la revolución por un lado y la loca carrera armamentista, cara como ella sola, que pretende aprovisionar defensivamente a la población, para hacer inefectiva una virtual invasión del monstruo del norte, que solo existe en la mente de Bush y de Hugo (Fidel por serio no se atreve a proclamar la amenaza). Vivimos una sustitución de valores democráticos, no liberales, que nunca viola la norma, pero que ha permitido el control de los poderes públicos por una serie de sujetos que han sembrado el descontrol y el despelote como elemento principal de su gestión, que si bien es cierto un alto porcentaje vive de sacarle el jugo al manejo de la chequera de todos, las perdidas patrimoniales de la Republica se presentan por el desconocimiento de la carrera administrativa, definiendo esta, como el manejo de fondos públicos. El merito fue sustituido por la lealtad, en ambos bandos, y el objetivo principal que buscan las partes en conflicto es la destrucción material del supuesto enemigo para con esto lograr el bienestar de todos, absurdo y contradictorio pero real. Tiempos difíciles no son, las cifras que arrojan los entes que se encargan de monitorear la liquidez y el consumo así lo demuestran, ya que en materia de gustos, la única diferencia entre un revolucionario patriota y un escuálido golpista es la porción de hielo que se sirven en el vaso cuando a escanciar botellas de escoses mayor de edad se trata. El origen del problema somos nosotros y nuestras miserias y como la pretensión a futuro es desgranarlas para con terapia sanar las heridas que ha dejado la ignorancia en nuestra historia republicana, trataré de guiar el viaje, sin saber conducir esta goleta, para que a punta de reflexionar podamos quitarnos de encima a los salvadores de la patria buena, que por falta de ideología o ideas nos están llevando al abismo con la única arma que son capaces de esgrimir, el miedo.





Sunday, July 09, 2006

Cuarenta:

Aunque es muy pronto para decirlo, esta mañana me levanté igual que siempre, con los mismos complejos y con pinceladas rápidas de virtudes, que por su velocidad mas parecen la estela que deja el contacto con personas buenas, que me rodean y me miman, que rasgos propios. Físicamente hablando, no mas al bajar las escaleras de siempre, que me llevan a la calle en donde a unos pasos me esperan mis cinco perros, un mal paso (o mal pisar) hizo que me sonaran los trescientos doce pequeños huesos que forman mi tobillo y que me llevó a pensar en discapacidades propias de quienes sufren enfermedades óseas, de temor nada. La barba de días me acerca a la imagen de quien dicen mis hermanos que es mi padre (por cierto lo es sin duda) y una ligera inclinación en mis hombros me hace ver algo mas corto de estatura, pero el efecto puede ser que ahora quienes me observan tengan la venia de cederme un puesto en el metro, que por aquí siempre anda hasta el tope. Mis seres queridos en el día de ayer se empeñaron en felicitarme y por este medio les agradezco las atenciones y los mimos que he recibido a lo largo de mi vida, acentuando que dichos cuidados me han convertido en un malcriado irreverente, que piensa que escribiendo puede espantar demonios que agobian el trajinar por este mundo de los mismos seres que se empeñan en darme cariño. El problema, si es que mi mente puede producir con certeza alguno, es que por años pospuse el ejercicio de una carrera porque consideraba indigno asumirla si no tenía cuatro décadas entre pecho y espalda, pues bien, ahora que las tengo, no me queda otro remedio que asumir la soledad como forma de vida independiente a la que pocos conocen (mi circulo social es mínimo), a ser una especie de agente secreto con doble vida, siendo la otra, la oculta, aquella que me llevará por el campo de las palabras a vaciar reflexiones sin ánimos de trascendencia, pero que forman parte de mi filosofía y de la forma como pienso regar a los cuatro vientos que este espacio (robando la idea de Airen) no merece ser perturbado por complejos idiotas que nos llevan a mirar el piso al caminar, dejando de lado al universo real que se encuentra en nuestro alrededor y sobre todo en el cielo. Gracias y que alguien con ganas de hacerlo y sin ningún poder los bendiga a todos.

Sunday, June 25, 2006

Confusión general:

El viernes pasado recibí un mensaje de texto que me hizo reflexionar, mi hermano, confundiéndome con otra persona, me felicitó por el día del abogado, luego, para aumentar un poco más mi presencia en un mundo real maravilloso (definición de Venezuela sin coletillas) recibí otro mensaje que me felicitaba por el cumpleaños de mi hija y por el día del abogado. Al salir de la casa, seres invisibles, por no estar en mi camino de vida, me llamaron colega y me felicitaban por el día del abogado, en fin, entendí que en ese día todos son abogados a los ojos de dios. Por tanto, tomando en serio mi nuevo papel, que me hacía doctor sin la licencia de poder desvestir mujeres hermosas, me aventure a pensar como supuse lo haría alguien que se gana la vida lavando pecados de otros, usando como detergente algo que por aquí nos da por llamar La Ley. Usando mis facultades entregadas por un día, comencé a no comprender casi cada cosa que nos pasa, porque si existen normas que reglamentan una suerte de convivencia en armonía, teóricamente hablando, de nosotros hijos de Bolívar, tenemos estas resultas que nos acercan con fiereza a la anarquía, cuando de bondades se trata, o al salvajismo cuando nos da por explotar instintos que por efectos de evolución debían estar erradicados desde que las tablas de Moisés fueron traídas en nombre del altísimo. Pero de que estoy hablando, pues de nada como lo hace un abogado, quien, y lo puedo citar porque he visto en acción a uno muy bueno, se da a la tarea de justificar conductas erráticas buscando salidas en códigos redactados la mas de la veces con trampas entre líneas. Pero ¿será que este escrito nos va llevar a alguna parte? y ¿por que gracias a mi nueva condición me siento insultado cuando me llaman abogado?, la respuesta parece sacada de un manual para lograr que la estupidez se esparza a limites epidémicos, porque ahora, por estos bares, nos da por gritar que en esta tierra no hay estado de derecho y que no vale la pena pelear ninguna batalla, ya que nuestro supuesto enemigo a copado cada espacio e intentar combatirlo, sería una torpeza porque declaramos por anticipado que la lucha está perdida y que solo nos queda apagar la luz. Pero bajo la óptica del derecho, puedo comentar que la lucha continua (o al menos debe continuar) y que la respuesta está en utilizar como armas las que nos da un librito con cientos de artículos y que lleva por nombre, extraño de por si, Constitución. Lamentablemente y con el final del día mis poderes legales desaparecen y vuelvo a ser de nuevo el ermitaño que ve a las vacas desde la barrera, con una cerveza en la mano, porque los toros hace rato se fueron a pastar en el campo fértil de las ideas, que por aquí escasean.

Tuesday, June 20, 2006

Mi amigo Comunista:

Después de unos cuantos años de conocernos, descubrí que mi querido amigo, a quien para proteger su inocencia ausente llamaremos Joaquín, era en esencia lo que por esta tierra llamamos un comunista. A parte de sus malas juntas, dentro de las que me excluyo por razones de nivel económico, en donde sus mejores amigos le doblan la edad, nuestro ejemplar se luce en las artes bellas con una frecuencia e infinitud que lo llevan irremediablemente a ser considerado pecador, artes etílicas por supuesto. Pues bien, al final de un juego de fútbol, mas bien aburrido, pero llevado al paroxismo por razones de fanatismo, mi querido personaje, a quien nunca tuve la oportunidad de conocer, se confesó partidario de la libre empresa, admirador hasta el limite de las libertades individuales y acreedor de la ventaja que da la impunidad en cuanto a travesuras comerciales se trata. Es mas, puedo referir, en el espacio de tiempo claro que deja la memoria embotada de grados malsanos, que el sujeto que impulsa estas líneas, tiene la extraña particularidad de creer que todos somos iguales a los ojos de dios, que no merecemos ser excluidos por razones inexplicables, mas aún si la explicación esta destinada a dibujar idioteces que se basan en color, sabor de la piel y puntos cardinales, que en política solo tienen dos destinos, la izquierda maldita y la derecha desgraciada. Al exponer sus posturas, mi amigo hasta hoy (porque por mi pequeñez no lo merezco) se dedicó a profesar la importancia del amor, del compartir, como dijo la leyenda del vino y de imaginar dentro de su limitación, un mundo sin fronteras, sin mas espacio para invadir que el que realmente necesitamos. Lamentablemente sus compañeros de bar no se portaron a la altura de su intelecto, y me incluyo, es mas, puedo decir que la respuesta que obtuvo de nosotros llama a la distancia, claro nada que no pueda recorrer un par de copas de vino, y si a partir de ahora mi ex amigo comunista decide partir el tiempo, irremediablemente lo acompañare para que nuestro error se convierta en ejemplo de tolerancia para quienes creen que la diferencia está en una boina, seres que le temen al comunismo tropical pensando que se trata del socialismo del siglo XXI, o peor aún, como si se tratara de la ausencia absoluta del pensar o de la nada como nos da por comentar por estos bares. Así que, estimado amigo, me despido con la convicción que tu eres mejor que yo, pero que políticamente hablando, no entiendo como eres comunista y estar en contra de Fidel y de Hugo.

Wednesday, June 14, 2006

Enemigo en casa:


A veces la vida juega al despiste cuando de relaciones personales se trata. La sospecha queda descartada a priori cuando los sujetos involucrados gozan de nuestro cariño, de nuestra confianza o al menos cuando suprimimos intenciones de dañar por la cercanía de nuestros caminos. A través de los años y para conseguir espacios de paz, decidimos formar parte de un grupo que si bien es cierto muchas veces crecen intelectualmente sus integrantes de manera desproporcionada, tenemos el recurso de traer a la memoria colectiva una serie de hechos, narrados la mas de las veces de forma exagerada, para mantener viva la llama de la amistad o de la comodidad si nos atrevemos a penetrar en campo agreste. Diferente, aunque padeciendo la igualdad de citas italianas, se da cuando en el actuar profesional se atienden a sujetos que con el tiempo y el padecer mutuo se forma una empatía que confundimos con amistad y que nos lleva a ceder pretensiones económicas, de poder o de cualesquiera otra índole relacionada con el crecimiento personal, para con ese sacrificio impedir que al sujeto que servimos sufra lo que la vida le tiene preparado, comportándonos de manera disparatada como una suerte de dios (insistiendo con las minúsculas). Para hacer el presente contacto aún más enigmático, puedo dibujar ligeras pinceladas que no llegan a ninguna parte, cuando esa parte debe ser descubierta con la misma intensidad del daño causado, para evitar con eso que el destinatario de estas letras, amontonadas caprichosamente, no interprete interés distinto a la arrechera que me da el ver desde la barrera como los toros se burlan de él. Por eso y para concluir puedo decir que lo que pasó y que de forma directa nos involucra familiarmente, no tiene otra razón que impedir que cumplas con el deber que te impusiste, en defensa de alguien cuya admiración bien merece, pero que a veces, con frecuencia que se hace siempre, decide sacrificar una que otra pieza para mantener los espacios conquistados. Lamentablemente hoy te tocó ser degradado de alfil a peón, y queda sobre tus manos una serie casi infinita de folios, cuya redacción te costó sangre y distancia, que por ahora no debe ser activada para dejar todo igual y desordenado. Es duro descubrir que el enemigo en casa eres tú. Cuídate hermano, y no dejo de repetir en mi estrechez financiera, que me gustaba más cuando todos éramos pobres.

Sunday, June 11, 2006

A la oligarquía le pido:

Una de las últimas travesuras del jefe de la revolución, que por la frecuencia en que se presentan solo pueden catalogarse como penúltimas, siempre y a la espera de otra mas rimbombante y absurda, tiene que ver con el extraño ruego que solicita de los ¨empresarios y oligarcas¨ venezolanos procedan a repatriar 10.000 millones de Dólares y los inviertan en el país. Hasta aquí parece que la petición es propia de un jefe de estado que se interesa por el desarrollo del país y que a su vez reconoce la importancia del capital privado como propulsor de la economía en esta tierra de clima perfecto y de mujeres hermosas, lastimosamente celosas en su mayoría. Ahora bien, la travesura viene dada por la amenaza que si no se atiende el ruego antes del 3 de diciembre, fecha en que según la mayoría de los sondeos lo dan como triunfador, se tomarían medidas para castigar a los empresarios por tamaño acto de traición a la patria. Lo que no se ha tomado en cuenta por los aduladores gubernamentales, es que la migración de capital hacia el exterior se ha incrementado de manera exponencial, hasta limites imposibles por el tamaño de nuestra economía, calificada maliciosamente como monoproductora, en la última década, de la cual nuestro insigne comandante tiene al menos o casi, ocho años controlando las riendas de cómo mínimo la mitad de la población. Es decir, el gobierno por acción o por omisión ha promovido con políticas de botiquín dicha migración, basando su actuar en ataques mediáticos y pocas veces conclusivos contra la propiedad privada y por supuesto con el desprecio hacia amplios sectores de la población, quienes cada vez que consiguen cuatro reales van a un mercado secundario paralelo y restringido, por una Ley que pretende satanizar la compra de divisas, a comprar unos pocos Dólares para luego sacarlos hacia el destino donde reina el enemigo imperial, por caminos cuyo esfuerzo bien no valen la pena y se intentan justificar con el cuento del camino sin retorno hacia el comunismo, que por aquí por estos bares se conoce como socialismo del siglo XXI. Algunas preguntas que habría que responder son (si por casualidad se trae el dinero) ¿En que lo invertimos? y ¿cuales garantías nos dará el gobierno-estado para que la inversión no se pierda? Lo que va a suceder es que luego del 3 de diciembre, si se consigue el triunfo que el G3 se empeña en impedir, se utilizará la mayoría en una Asamblea que nos lleva a cargar con la vergüenza de ver en vivo y directo a nuestra incapacidad, para sancionar una Ley que ¨obligue¨ a repatriar capital para con esto cumplir el capricho de nuestro presidente, que ya nos empieza a mandar señales de iliquidez en las arcas publicas, que por cierto deberían estar llenas por la ventaja que da el mercado internacional del crudo, que a nuestro gobierno les da por despreciar, de la boca para fuera, para con eso llevar en primera fila el estandarte de la lucha antiimperialista, que se plantea entre señores presidentes que por razones de idioma no terminan de gritar a los cuatro vientos el amor que sienten el uno por el otro, como me contaron que pasó en la película de vaqueros del año pasado.

Wednesday, June 07, 2006

Que no es el último angel:
Diez años atrás, en un día cualquiera, decidí escribir una serie de historias personalísimas, que para intranquilidad de mis conocidos, giraban en torno a hechos sin importancia y en apariencia intrascendentes, pero cuya particularidad se basó en que de alguna forma, imaginaria o no, pasaban a mi alrededor. En otras palabras, yo era testigo de primera fila en esa filmación que algunos les da por llamar vida y así lo hice saber por medio de teclear una computadora que compré de segunda mano como si fuese de primera. Esa serie de historias, para darles abolengo que a luces vista no tenían, fueron condensadas de manera fabulada en algo que se me antojo a novela y de allí fue donde surgió El Ultimo Ángel. El hambre que pasaba en el ayer mencionado, era mitigado por invitaciones de mis amigos, quien junto a mí formamos el primer grupo de bebedores activos y en los ratos libres, cuya infinitud se hacía pecado con los días, me dedicaba a escribir mi novela y ha ser convidado de piedra en una producción discográfica que mi querida mujer parió a sangre y fuego. Por tanto, el último ángel fue un esfuerzo para suspender mis responsabilidades con la libre empresa y con el producir el dinero que me permitiera atender un matrimonio con paciencia irreal. Ahora bien, hoy después de diez años y algunos días, me atrevo a presentar bajo el mismo titulo a una alternativa para el pensamiento libre desde la patria de Bolívar, con toda la incoherencia propia de quien vive en un país mal interpretado por sus habitantes y en donde de paso estamos a la espera de entender un discurso que no cesa y que nos inunda día a día con ideas de grandeza, que les puedo decir que nunca se concretaran por nuestra reconocida incapacidad. Para intentar explicar sin detalle el título de esta primera entrega, el último ángel no es rincón para dibujar posturas intelectuales de alto vuelo, tampoco es un apéndice gubernamental ni de lo que por aqui nos da por mentar como ¨la oposición¨, tampoco es un vehículo para proyectar posturas extremas en temas religiosos, políticos o económicos y espero tampoco que no sea el resultado de vender mi alma para obtener algunas monedas, para con ellas atender necesidades que ya por la edad puedo descartar por su insignificancia en mi transitar por este mundo de dios (en minúscula). Pero quien sabe, es posible que con el pasar pase algo que me lleve a presentar comentarios que puedan resultar ofensivos para quienes se toman la vida con seriedad, cuando la realidad es que lo escrito no existe por ser el producto de un personaje que late en un universo silente y que por su dimensión representa la nada en su estado absoluto.