Monday, November 30, 2009

Los Bancos y el bien mayor revolucionario:

Definitivamente debe haber (Dios mediante) un camino de cambio real en nuestra sociedad que esté intentando recorrer el proceso Bolivariano y debe haber también obstáculos reales puestos por el imperio que permitan tolerar (o perdonar) el desastre moral que se vive, porque el final del camino es la redención de todos nosotros. La tesis del bien mayor ha sido utilizada numerosas veces en la historia para justificar atrocidades en su nombre, en una batalla contra las fuerzas oscuras, que según la perorata que no cesa, se ubica a la derecha pero ¿De dónde? El gobierno nos llena de símbolos, nos señala al cielo con el dedo puesto de moda por Leonardo y utiliza fondos públicos (que se pierden) para incluir a los excluidos, en una batalla que por mediática debe por fuerza librarse en los medios de comunicación. Pero ya la incertidumbre sobre los avances de esta extraña forma de izquierda, voraz en lo que se refiere a dinero público, ya no quita el sueño ni asusta a nadie, su mutación neoliberal, que permite adquirir Bancos y Compañías de Seguros privadas con fondos públicos, depositados en estas pequeñas y muy publicitadas instituciones, indica que no está haciendo agua el sistema, que la guerra no se da en el campo de la ideología, sino que se sirve de ella para alimentar una sed insaciable que por momentos se calma a la sombra de un poder en apariencia lleno de lo mejor del humano como ser vivo. La costura se ve por todas partes, la respuesta oficial es lanzar una prohibición inaplicable en donde en medio de truenos enrarecidos por una gripe que suena a miedo, el máximo hablante prohíbe a las instituciones del estado renovar los contratos de HCM (renovados hace poco) a una fuerza laboral que tiene dentro de sus obligaciones enrojecerse los viernes, andar cabizbajos, dárselas de machitos, hablar sobre planes irrealizables, todo esto para hacerse merecedora de derechos consagrados en leyes tan antiguas y distantes como la cuarta. Permanentemente se vende la idea de la moral revolucionaria, en donde en apariencia se realiza una constante evaluación sobre las consecuencias buenas y malas que resultan de una acción específica. Si lo bueno supera a lo malo, entonces la acción es moral y revolucionaria. Pero se agota el discurso, lo que se ve y se siente es una pelea entre bandas por el control del poder, y en este caso el ejercicio no se puede hacer de otra forma que con los bolsillos llenos. Pena me da con Fausto, que con su cara llena de vergüenza nos dijo hace una semana que el dinero de los ahorristas no corría peligro (y que estaba a la vista) y ahora, luego de analizar las evidencias que cabalgaban libremente desde hace meses, nos sugiere con voz temblorosa que lo mejor para todos es intervenir a puertas cerradas a los Bancos y con ello salvar a la patria de la amenaza del imperio, que ha infiltrado a paramilitares donde se cuecen las habas ¿el gobierno?. Todo sea por el socialismo y por proteger a los peces gordos que siguen haciendo su agosto en la pecera que por estos bares se encuentra a la izquierda de nuestro destino.

Sunday, November 01, 2009

Socialismo motorizado:

Si el proceso de anarquía que se vive fuese algo planificado y estuviese en trámite la última etapa en la instauración (muy lejana) del socialismo Bolivariano, no cabria la menor duda que dicho logro debía por justicia ser atribuido a los motorizados. Ya no son solo una banda inmensa de sujetos que ponen en peligro su vida y la de quienes se atreven a circundarlos, para depositar miles de Bolívares (de otros) que se producen por medio de artimañas financieras para mantener anclado el valor del Dólar. Tampoco son ese ejército de moto-taxistas que nos llevan y nos traen por entre la maldición de cientos de nuevos desarrollos inmobiliarios sin una calle nueva, ahora son una logia que nos hace daño en medio de la más absoluta impunidad. Sabedores que poca autoridad se ejerce sobre ellos cuando están en las autopistas, aunado a esa solidaridad de moscas sobre desechos que se produce cuando uno de sus miembros es víctima de una detención por violar la Ley (hasta han humillado a policías, cosa que podría ser bien vista), crearon zonas de exclusión en donde cualquier conductor que las viole será atacado brutalmente por atreverse a cambiarse de canal. Bien es sabido que el espacio que dejan los carros entre el canal rápido y el del medio en la Autopista Francisco Fajardo les pertenece y como aquí la mala costumbre se hace Ley, pues no queda más que respetar ese canal para que el enjambre haga de las suyas en una carrera que día a día deja a varios heridos, ya que los muy idiotas piensan que los carros no pisan y estrellarse contra el pavimento a cien kilómetros por hora es equiparable con una jornada de playa en nuestro muy lastimado litoral central. Ahora bien, hasta allí la conquista es tolerable e irreversible, recuerden que el Sr. Perez Colina fue destituido por atreverse a contradecir (timoratamente pero lo hizo) esa maravilla autorizada por el ex - Alcalde que se comunica entre seseos (quien tiene de cabeza a Jorgito al no poder denunciar sus fechorías por aquello de la solidaridad revolucionaria) y en consecuencia, quienes transitan por esa vía saben que traspasar dicha zona de seguridad (como la Carlota y los alrededores del Palacio Imperial) los llevará irremediablemente a sufrir un mal rato, con la correspondiente raya en el costado del carro, porque ahora mis queridos camaradas, muchos de ellos cargan una llave que usan en la humanidad de los vehículos que se atraviesan en su camino. Todo esto hasta que alguien indignado comience una ola de disparos contra los infractores y con eso se desate la guerra entre hermanos que tanto desean quienes aplauden al líder dominical (y de todos los días pero ese más). Hasta aquí, pues bien, no importan las colas, el peligro a ellos y a nosotros, el sicariato que campea sobre esas maquinas, lo que cuenta es que los excluidos por los gobiernos anteriores tomen venganza y voten por un sistema que relaja las reglas, siempre y cuando se ande irresponsablemente a toda velocidad pero con el rojo estampado en la frente. Lo que si no es tolerable (consuelo de tísico) es que desde hace un par de semanas nuestros amigos de dos ruedas comenzaron, tímidamente en principio, a tomar el control del espacio que deja el canal del medio con el canal lento, bajo la excusa que para andar por el otro hay que ir a una velocidad que no todos se atreven a enfrentar, creando con esta lógica el canal moderado para motorizados. Pues no hay escapatoria, si usted es conductor de vehículos y debe tomar el distribuidor Francisco Fajardo, tenga pendiente que no se puede cambiar de canal ya que si lo hace, puede terminar con una raya en el lateral del carro de al menos un par de metros, como me pasó a mí.

Tuesday, September 29, 2009

Socialismo registral y del notariado:

Denunciar el socialismo registral es tarea que me acobarda un poco, dado que vivo de redactar y presentar documentos para cumplir, en nombre de mis clientes, con disposiciones de Ley. Lo particular de esta nota es tratar de esquivar la moda que ubica la crítica simplona (sobre cualquier mal rato que sufre el ciudadano) como un acto opositor. La idea es dejar por sentado que, por razones sin razón, las diligencias que debemos hacer ante oficinas públicas deben transitar un vía crucis, sembrando la certeza que quienes nos gobiernan no quieren que las hagamos. Pues bien, buscando la fidelidad en el relato, sin incluir la bajeza y falta de respuesta de empleados que se deben al público, cuento que llegué al registro (por temor a represalias debo obviar que se trata del Primero) sobre las 6 de la mañana, siendo recibido por un Estás tarde pajarito y no entras. Cuando me di la vuelta vencido por la realidad, una amable señora me comentó que podía darme su puesto por la módica suma de doscientos de los fuertes. Tentador, sin duda, pero limpio e´bola decidí quedarme un rato hasta que la ciudad se llenare de transito y con ello evitar un arrebaton. Por un milagro (así fue calificado por unos sujetos cuya presencia se materializaría en el futuro) la cola comenzó a caminar y me llevó, emocionado por demás, a las puertas de la oficina pública en donde debía estampar mi firma. Inocente del trámite, quedé estampado ante la entrada que sería abierta dentro de dos horas, hasta que otra señora (igualmente amable) me indicó que debía tomar mí puesto escaleras abajo si no quería perderlo. Obediente empecé a caminar descubriendo que el edificio tenía cinco sótanos y que mi turno me llevó a una fila interminable de tramitantes, gestores y pacientes otorgantes que se deben a la tarea de sufrir porque así son las cosas ahora. Sin saber que esperar intenté resolver el misterio preguntando a mi vera ¿ahora qué? y una cadena de ojos enrojecidos por la falta de sueño me sugirió silencio si es que quería obtener el numero que reconoce el cubano. A eso de los 7 los carros comenzaron a llenar los espacios y el humo de los escapes nos permitió agravar el padecimiento, insólitamente atenuado con un y eso que es viernes porque si no es peor. Como a las 8 y 10 comenzó a avanzar la cola y veinte minutos después, de la mano de un papelito que tenia la fecha del día, recibí las congratulaciones de quienes como yo tenían cubierto el primer paso de una serie de seis. En la puerta otra señora, quien tenía el monopolio de la venta de periódicos dentro del registro, me obligó amablemente a comprarle uno para luego decirme donde estaba la otra cola (otorgantes). A las 9 y luego de un quítate de allí, no te recuestes allá, no sé, de un par de empujones y de mucha sonrisa de mi parte, cumplí el paso 2 (entregar el papel para que ubicaran el documento). En esencia todo el mundo estaba molesto, incluyendo los empleados, la falta de eficacia los martiriza ya que rechazan (como si fuese un deber), con débiles argumentos, alrededor de 80 documentos al día, activando mas burocracia, porque según entiendo la revolución no tiene nada que ver con la eficiencia, el servicio público y la atención al ciudadano, la idea es dar trabajo a quienes inmediatamente sienten que tienen una cuota de poder que defender. Lo del cubano ya es lugar común, según las buenas lenguas en cada registro la jefatura de servicios y el manejo del sistema está en manos de los antillanos (aunque oí el tonito cantarín no puede verificar lo anterior). El número mágico parece ser el ochenta y tres (¿la edad de Fidel?) y quienes estén dentro del rango tienen el 45% de la batalla ganada. Mi última visita al registro fue hace unos años y recuerdo que en la sala de otorgamiento trabajaban nueve personas atendiendo los requerimientos diarios. Por supuesto, la igualdad que propone el proceso daña a las personas de la tercera edad, a las embarazadas e incluso a los discapacitados, que igual deben hacer la cola sin ningún privilegio por su condición. Aparte del vejamen, en el ambiente flotaba la incertidumbre si vas a ser llamado o no, ya que dos horas y media después de aperturado el departamento no habían convocado a nadie y los primeros recibieron la noticia que su documento estaba retenido en legal (algunos hablaban de once rechazos en donde la última modificación solicitada era reconstruir la primera versión presentada hace meses). Finalmente me citaron a eso de las once y al entrar la molestia quedó atenuada porque entre los cientos de funcionarios que pululan por el registro, únicamente dos damas estaban otorgando documentos. Salí de allí a las doce y media sin el papel, pero animado porque vería el primer tiempo del juego de futbol entre Venezuela y Nigeria. A las dos y media volví y cuando me entregaron el ejemplar fui felicitado por los tramitantes, quienes entre palmadas y vítores me hicieron sentir que de alguna forma había recuperado la libertad.

Tuesday, February 10, 2009

EL BUEN OYENTE II:

Hace un tiempo me dio por escribir artículos en prensa escrita, con la particularidad que los mismos viajaban sin rumbo desde posiciones extremas en materia política hasta charla de bares. Los mismos eran publicados en un periódico de provincia cuya condición no venia dada por el uso de un manual de estilo sino que debían ser de forma irreductible colaboraciones, en otras palabras, podía (y lo hice) escribir mal siempre y cuando fuese gratis. Interesado por los blogs y su magia, vaciaba los mencionados escritos en el espacio que la nada infinita me dio en los medios digitales del Pais.com, específicamente en algo que les dio por llamar la comunidad, cuya condición no venia dada por el uso de un manual de estilo sino que debían ser de forma irreductible colaboraciones, en otras palabras, podía (y lo hice) escribir mal siempre y cuando fuese gratis. Gracias a lo anterior pude criticar a su majestad el Rey Don Juan Carlos, hablar de calvicies, opinar sobre el comandante de todos los comandantes y en fin, sobre una serie interminable de idioteces que por estar en tan prestigioso espacio digital se convirtieron en material ¨de consulta¨. La insulsez marchaba bien hasta que publique una respuesta a quien no había preguntado, que para más señas parece que es un ministro del régimen venezolano encargado de las empresas básicas (siderúrgicas), quien en un arranque diario de perdona vidas nos llama al diálogo pero, siempre y cuando hablemos bien del gobierno. De allí surgió un artículo que tenía sentido (aunque poco) en donde recomendaba que para participar de un dialogo debía por fuerza respetarse las normas del buen oyente y del buen hablante. Dicho escrito defectuoso, con múltiples fallas gramaticales, se ha convertido en material de consulta para los españolitos, quienes buscan en internet la respuesta a las tareas del cole. El referido se volvió materia de culto (tiene más de cien comentarios) con la subsecuente calamidad que como lo escrito no habla de las normas en sí, sino de una recomendación para su uso, se ha producido en la tierra de Cervantes la reprobación de cientos de muchachitos que han presentado el ensayo en cuestión como propio, y por malo, pues han sufrido la pérdida del grado por brutos y tarados. Pero como no deja de ser simpático que lo publicado en internet se convierta en verdad absoluta, aquí les mando este escrito con el título del buen oyente II para colaborar un poco mas con la tontera que vive la madre patria en materia de educación de sus peques.

Tuesday, July 08, 2008

Extraído de Singular suplemento 54 ¨Bieliukas¨, el nonsense (el sinsentido) y algunas conclusiones sobre la lectura de poesía. Revista mensual Polar, julio de 1976, patrocinada por la Hostería el Rey, Mesón de Tapas, Zona Rosa número 2, Bogota, Colombia.
Reservados todos los derechos.

La venta:

Nunca pensé que era posible traicionar a miembros de una asociación irracional y familiar para favorecer intereses materialistas, pero de todo se encuentra en el valle de la miseria.
Estando retozando bajo el agua, recibí un llamado de un hermano por parte de dios (y de padre y madre) para notificarme que por ausencia había delegado en otro la representación para vender la porción que me corresponde del aire. Mi cuota parte de la oferta que se pondría sobre la mesa cubría con suficiencia mis deudas e incluso me permitiría asumir la edición de un libro de mi cosecha, tan malo que probablemente debía incluir en el pago una bonificación para burlar al cerebro digital de la imprenta, quien con justicia electrónica debía oponerse a su reproducción. Pues bien, recordando tiempos mejores, en donde los oferentes conservábamos restos de humanidad, decidí otorgar el mandato con el clásico ¨quien calla otorga¨. La reunión de negocios estaba pautada para el lunes a las diez y un poco después de las doce comenzó, con una sensación de idiotez en el ambiente que recordaba el 26 de marzo. Luego de exponer las resultas de un viaje imaginario, tomó la palabra nuestro representante para indicar que habíamos conseguido un registro que nos habilitaba, como asociación civil, para vender el aire al gobierno, si este en sus desvaríos revolucionarios deseara hacerlo socialista para el disfrute de todos. Y fue cuando se hizo presente la traición, otra vez, como parte de una seguidilla inagotable, pero eso si bien hilvanada y bien justificada para la gloria de dios hecho papá de Gustavo.
- Quiero vender mi parte del aire, la mía y la de ella, que somos uno.
El golpe lo asimilé con gallardía, aunque sin entender el proceder ya que la idea era venderlo todo, por parte de nosotros, sus legítimos propietarios, a otros, quienes sin duda lo necesitaban más.
Fue cuando recordé eventos no lejanos en donde había sido burlado por el sujeto que me representaba (a quien quiero mucho) y cuando estaba a punto de reaccionar para incluirme en la oferta, los oferidos aceptaron las condiciones, pagaron el precio y los vendedores se quedaron sin aire, muriendo sin remedio, pero eso si, con los bolsillos llenos.
Sin quererlo y con profunda tristeza por la perdida, conseguí la plata de solo asaltar la cartera de quien traicionó la representación, como según las lenguas que envidian mi felicidad he hecho desde siempre.

Antonio Bieliukas Diaz.
Escritor. Caracas, julio de 1.976.

Sunday, July 06, 2008

El perro de agua:

Poco aporta una confesión estrafalaria cuando de seguidas se cuenta una leyenda, que por ser tal, probablemente no tenga asidero con la realidad.
Para diluir el contenido de la confesión y restarle importancia en el caso del perro de agua, utilizaré el recurso de exponerla de coñazo y en pocas palabras para luego echar el cuento que nos ocupa.
- Yo nunca me he limpiado los oídos ni el culo, al menos no con papel.
Palabras más, palabras menos, salieron de la boca de un individuo desgarbado, ausente, calzado con unos zapatos de payaso (por su dimensión no por su apariencia) que cubrían unas medias deportivas blanquísimas y con un lunar prominente en el muslo derecho que no indicaba nada bueno en el ritmo de multiplicación celular.
Por cierto, al hacer memoria no recuerdo haber realizado ningún gesto que promoviera la fulana confesión, pero así son las cosas cuando se va a trabajar sin ir a trabajar realmente.
I

La grama se notaba consumida por sectores, más bien amplios, dibujando desde la parte superior de la vivienda la posibilidad de haber sido devorada desde abajo por ¨algo¨ con hambre insaciable.
Lo particular del caso viene de la mano al observar que los espacios consumidos dejaron a la grama sin vida sobre la superficie y al arrancar un trozo de la zona afectada pude detectar que el cadáver no tenía raíz.
Contemplando los restos depositados sobre mi mano derecha, y luego de darle un par de vueltas para comprobar la falta de raíces (sospecho que cada hilo de grama debe tener una, de allí el plural) a la vera se presentó el confesor y soltó la sentencia que ubica al responsable del daño en el jardín.
- Fue el perro de agua. –dijo.

Como estaba peligrosamente cerca de la hora de aperturar el bar, esta vez para disfrutar un destilado escoses mezclado con el liquido que contiene el fruto de la palma marina, agua de coco pues, a la sombra de un ingenio mal construido con sus hojas muertas, decidí no darle importancia a las palabras del sujeto con fallas de aseo.
- Pero si me lavo las manos.- Replicó.
- Mire amigo-contesté- buenos días y hasta luego.
- Fue el perro de agua- insistió.
Sabiendo que al preguntar ya no tendría salida, me di la vuelta para entrar a la casa y así servirme el primero de varios, a dios gracias.
- Es un insecto que parece un ratón recién nacido.
- ¿Qué cosa? Pregunté.
- El perro de agua.
- Esta bien, me sirvo uno y me explica.
- ¿Y yo?
- Cuénteme y luego vemos.
Los años de servicio activo me permitieron cumplir con la tarea sin tropiezos, aún cuando por estar en casa ajena no sabía la ubicación de los vasos y de las servilletas, pero para eso sirve la lógica y la apliqué con pericia.
Con la esperanza que a mí salida el sujeto no estuviera, me encamine hacia los límites de la razón para escuchar la historia de un insecto con apariencia de roedor recién parido y rosado, herbívoro y caprichoso por comer exclusivamente raíces de grama japonesa en jardines ubicados cerca de una playa pacifica con nombre de molusco venezolano.
Sin solución de continuidad, termino que me enamoró desde que lo acuñé para denominar a un cuerpo sin heridas, pude llegar a la orilla de una piscina con un ancla azul en el fondo, cuya transparencia en sus aguas intuía exceso de cloro.

- A nadar con los ojos cerrados- pensé.
Antes de realizar el sagrado deber de ubicar el vaso a la orilla más occidental de la piscina, me dispuse a ducharme y así cumplir con la norma impuesta por la junta de condominio, como paso previo al disfrute de las aguas, depositadas en hueco semejante al número siete que dibujan los carajitos de cuatro años.
El agua estaba tibia, ideal para cuerpos azotados por el sol isleño, pero a mi me hubiese gustado algo más fría.
La atravesé de cabo a rabo por debajo del agua, nadando a ciegas con las manos hacia delante esperando encontrarme con la pared en cuya cumbre (suelo absoluto), estaba el vaso con la mezcla que ansiaba mi garganta.
Al salir a la superficie y abrir mis ojos, el sujeto se hallaba a distancia prudente permitiendo la certeza que con mi vaso no se metió.
- Si le echas agua con jabón a la grama afectada, con baja concentración del detergente, el perro de agua sale.
El confesor parecía un hombre poco leído pero culto, la manera como hilvanó la frase anterior así lo indicaba.
- Mire maestro, yo no creo en cuentos de camino, déjeme en paz o tráigame el maldito perro de agua y con eso se gana un trago que buena falta le hace.
- No hay necesidad porque tengo una prueba irrefutable. Cuando yo era joven mi cabello parecía una reserva de grama japonesa.
- ¿Y?
El hombre se descalzó, dejando de lado los zapatos inmensos y al quitarse las medias pude ver que no tenía pies.
- Fue el perro de agua. - Sentenció.
Alargando el trago me sumergí de nuevo dándole gracias al cielo por haberme quedado calvo.

Fin.

Monday, May 12, 2008

12 de mayo de 2008:

Como era previsible la maldad gana espacios importantes (para ellos) dentro de la organización. Un consejo que puedo lanzar al mar de las letras muertas es que la sinceridad no es un activo apreciado en el ámbito de las relaciones societarias, sobre todo cuando se declara a los cuatro vientos que el único punto débil representa la permanencia de un familiar en un cargo sin importancia dentro de la estructura funcional. Nadie aprecia el interés por las personas, nos jactamos comentando que somos una institución cuya misión es hacer efectiva la protección social de nuestros asociados, pero, despreciamos a nuestro recurso humano y dejamos que el rencor, por una pelea tan o más infinita que el sermón presidencial, nos coloque en un plano en donde consideramos que un éxito profesional viene de la mano de la humillación del personal a nuestro mando. Pero lo que intenté precaver en la mañana fue lo que se impuso, el querer sacar de la organización al débil jurídico, a la despreciada de siempre, que ha estado allí desde que el mundo es mundo, únicamente para probar que la vileza ha tomado el control de una mente que ha sido sembrada por la certeza que existe una confabulación para atacar a ¨la cosita que es de lo más bella¨, ¨a la persona con talento sobrehumano¨, al femenino del número uno. En fin, otro día perdido en el paraíso de los idiotas, que por estos bares también se creen con alta calificación para manejar un negocio para el que no tienen la más puta idea de que se trata. Triunfó la envidia sobre lo técnico, la caradura sobre la estadística, aunque todavía pienso que en manos de 3, quizás 4, está el revertir tamaña injusticia y ese será el trabajo que quedará pendiente para la semana que murió en su segundo día. ¿O será que lo que se quiere es no revisar el informe del 5 de mayo? Bueno, cualquier cosa es posible.

Saturday, May 10, 2008

El Comité:

La pausa a sentado bien a las letras pero muy mal al espíritu. En los noventa días recientes me he dedicado en cuerpo y con una dosis promedio de alma, a coordinar un comité en donde sus miembros se creen con derecho de equipararse con los caballeros de la mesa redonda o con el estado mayor de Napoleón, con una diferencia que complica la ecuación, todos son el Rey Arturo y todos a su vez son prisioneros en Elba. No hay ningún interés por las actividades vinculadas a la operación, el esfuerzo se centra en ¨conquistar espacios¨, ¨defenderse de confabulaciones¨, ¨concretar alianzas¨, ¨expulsar al enemigo¨, y cualquier otra mamaguevada que se pose en la mente de sujetos febriles, terriblemente acomplejados, pero sobre todo malas personas en stricto sensu. Pero como es deber de padre proteger a sus retoños, me propongo realizar un ejercicio en donde intente disminuir el impacto de una idiotez colectiva que pone en peligro la atención de afiliados, quienes han confiado en nuestra sociedad para proteger su salud y su patrimonio. El comienzo parece simple, empezar por el inicio, pero tan fácil no es porque todos tienen una visión particular que los hace dueños de la idea, únicos promotores y salvadores de la patria, insustituibles pues, aunque nada de eso es verdad, la empresa fue parida por una madre que en este caso lleva el nombre de hombre, más específicamente por Charles, con todo el dolor para el alma del atormentado Airen El alumbramiento de las morochas tuvo lugar en fechas diferentes, con tres años de diferencia, situación que se puede verificar en la práctica solo para el caso de sociedades mercantiles, pero son hermanas y peor aún son interdependientes hasta tal punto que la muerte de una arrastrará a la misma suerte a la otra. Pero basta de cháchara, demos rienda suelta a los recuerdos, esperando que la velocidad de escritura permita enderezar el árbol torcido, para que el final de todo este sin sentido sea cuando menos ajeno a la tragedia. Mi nombre es Andrés, y soy un personaje que se repite en al menos dos historias más, pero en esta tengo la ventaja que la práctica en el escribir y contar si hace al monje.

Thursday, February 14, 2008

Barrio afuera:

La principal crítica que recibió el envío masivo de personal médico y paramédico desde Cuba hacia Venezuela, para participar en el programa ¨Barrio Adentro¨, fue la debilidad académica en la formación de los antillanos, a quienes el imaginario popular (opositor) calificó, mas que auxiliares de salud, como agentes extranjeros de un gobierno forajido. Pues, ni lo uno ni lo otro y para continuar con cierta coherencia me permito de seguidas explicar las razones. El personal que se envía a ¨terceros paises¨ (calificación del U.S. Department Homeland Security para cubanos que no estén ni en Cuba ni en Estados Unidos) para atender la deficiencia en materia de salud en lugares pobres como Bolivia, Nicaragua y Venezuela, con el requisito previo de afiliación ideológica y el consecuente intercambio por insumos necesarios en el país proveedor de recursos humanos (Petróleo, Carne, lácteos, etc., a Fidel no lo matan con hojas de Coca) tiene una calificación para atender males del cuerpo, tan bien vista, que con solo dirigirse al consulado americano del país en donde prestan sus servicios y llenar las formas DS-156, DS-157 o DS-158, obtienen, en tiempo breve, el permiso migratorio para entrar en Estados Unidos legalmente (con familia incluida). Ahora bien, aparte del problema ético (y moral) que se deriva de la oferta, en donde los afectados son los países que reciben el servicio y las consideraciones estúpidas (presidenciales) sobre la postura imperial de los americanos, que a la callada destruyen a sociedades en donde la democracia tipo Burger King no se ejerce, vale la pena comentar la actitud del personal médico que se ha beneficiado del programa, para quienes la sociedad venezolana es de lo más sabrosa y los intentos por ¨ideologizarlos¨ fracasan miserablemente porque ¨los venezolanos no tienen nada pero tienen libertad¨. Tan sabroso se vive (según los cubanos) que su llegada a los barrios no trajo mayor problema y su integración al día a día fue tan noble que, al expresar el interés de migrar al norte para aprovecharse del programa, la solidaridad de los lugareños fue tal que permitió el trámite, la deserción de la ¨misión bolivariana¨ , la facilidad de esconderse dentro de hogares en el mismo barrio hasta la entrega del documento por parte de la embajada y en algunos casos, incluso se organizaron colectas para sufragar los gastos del pasaje, con fiesta de despedida incluida. Lo que se pretende desde Estados Unidos es simplemente joder el parque, dañar a quienes no están con ellos y aprovecharse de personal que llega a ¨la orilla¨ con ganas de trabajar, integrándose a una comunidad de inmigrantes con una fortaleza espectacular (deciden elecciones), además, su interés en materia de salud va mas allá de atender al cuerpo de los gringos, también pretenden darle sustento al espíritu porque dentro de los elegibles igualmente se encuentran los entrenadores deportivos, formados en el pedazo de tierra rodeado por todas partes por el ¨mar de la felicidad¨. Mientras tanto, ante la desarticulación de Barrio Adentro (por esta y otras razones), que considero como el mejor ¨peor es nada¨ del mundo, los muchachos bolivarianos se dedican a matarse unos a otros buscando que el dedo principal los apunte al cuaderno electoral en nuestra particular carrera de perros.

Tuesday, February 05, 2008

Pacto Renovado.

Jardines de Guacuco, domingo 3 de febrero, 9 a.m. Marie descorchó la botella de vino y se sirvió, Ricardo se excusó argumentando ratón moral por haber perdido 3 palos la noche anterior y el Flaco pidió un trago doble para matar el ratón moral por haber perdido 3 palos la noche anterior. El encuentro tenía como finalidad intentar abortar la renovación del pacto, por 3 años más, que obligaba brindarle a Antonio todo lo que consumiese en dicho lapso, como había pasado desde el inicio de los tiempos. Los tres sabían que la salida estaba en convencer a los encargados de ¨El Sol¨ que le pagasen por sus artículos, ya que, si el infeliz podía cancelar sus tragos, podían romper la promesa. La señora bajó las escaleras con el seño fruncido, está vez no podía reclamarle al Marie por beber desde temprano y para distraer su molestia se ofreció llamar a su padre, para que este se comunicara con el Gobernador y así interceder para lograr algo a favor del desgraciado. Casa de la Gobernación, domingo 3 de febrero, 9,01 a.m. El gobernador consumía lentamente un habano, salpicado de miel y ron, cuando recibió una llamada que no esperaba. En la otra línea se encontraba el Dr., quien a regañadientes le hacía un favor a su hija. Luego de unos segundos de saludos mutuos (respetuosos y distantes) la respuesta dejó helada a la Restinga, - Lo siento amigo, pero no voy a pedirle a Dany nada que no tenga relación con las elecciones de este año. Jardines de Guacuco, domingo 3 de febrero, 10,30 a.m. La gentil señora se había unido al grupo (ella sin beber) atormentada por la negativa del Gobernador de intervenir por el mal amigo, quien ella supo desde siempre que no servía para nada. Los compañeros decidieron destapar ahora una botella de Limoncello para así renovar los votos ante la certeza que el pendejo ese nunca iba a tener un trabajo remunerado. El flaco, para colmo de males, expuso la petición de Antonio que le otorgaran un préstamo en especie, para reponer el vacío que dejaron las fiestas navideñas en el gabinete de su cocina y de esa manera hacerse de un tri-pack de Escoses, que tanta falta le hace. Marie, visiblemente molesto y luego de ser el voto negativo en la renovación del pacto (el mismo fue aprobado por mayoría simple) entregó un billete falso de cien. Ricardo, quien para ese momento ya tomaba con furia, entregó una ficha rosada del extinto Lagunamar. El flaco, como siempre, se hizo el loco ante la burla monetaria y se dispuso (previo servicio de un trago triple en vaso plástico) a comprar el tri-pack, con la esperanza de beberse media botella luego de entregada la comisión. Mientras tanto, cómodamente instalado bebiendo una taza de café arábico, Antonio recibía una llamada, que podría ser de ¨El Sol¨ y que no atendió, por la certeza que la balanza se inclinaría hacía los tres litros de Etiqueta. La mente de nuestro héroe navegaba en un mar de reflexiones que servirían para construir su artículo semanal y como eran pensamientos serios, no había posibilidad de hablar sobre el 4 de febrero.

Wednesday, January 30, 2008

El santo oficio (revolucionario) y la corrupción:

En el seno de la revolución Bolivariana se ha creado un organismo sin nombre, sin representantes conocidos (entre si) y sin parámetros definidos (sociedad secreta en términos absolutos), que ha tomado como modelo a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Para quienes crean que se trata del PSUV, por guardar similitud en la nada doctrinal, debo dejar claro que no es así. Más bien se trata de la Universal Inquisición, cuyos primeros escarceos se han dirigido a defender al proceso de las herejías, especialmente de una que supone que no afecta a Hugo de Torquemada como es la corrupción. Dicha congregación ha establecido dentro de sus principios disciplinarios la defensa y la certeza de la verdad única, del único vocero y la omnipresencia del líder (está y no está en todas partes) y como derivación de dicho postulado se permite el perseguir a cualquier oveja descarriada que falte al deber de ¨estar completamente de acuerdo en todo lo que se diga en el Aló o en cualquier parte y a cualquier hora, aún cuando se esté en total desacuerdo¨. Según lo anterior (y aquí se toma al calco el Reglamento para el Examen de las Doctrinas de la antigua Sagrada Congregación Romana) quedó señalado que al actuar disciplinando (caso Ameliach) se presta un servicio a la verdad, salvaguardando el derecho del Pueblo a recibir integralmente y en su pureza el mensaje presidencial. Por tanto, para que la revolución no sufra daño a causa de errores divulgados de cualquier modo, ella tiene también el deber de examinar los escritos y las opiniones que aparecen contrarios a la santa palabra. Siguiendo las pautas antedichas, se ha librado una orden para perseguir a los corruptos ¿hasta las últimas consecuencias?, el principal problema que se enfrenta deriva de una protección constitucional que establece que ninguna persona podrá ser obligada a confesarse culpable o declarar contra sí misma, su cónyuge, concubino o concubina, o pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad o en contra de cualquier compañero de partido, aun cuando el partido no exista y el partido originario se encuentra en el limbo por la gracia presidencial. Ante los obstáculos insalvables se recurre a ubicar prendas de antiguos ministros y otros jalabolas, para que los perros los ubiquen, y así ofrecer la apariencia que se está haciendo algo. El aroma de batalla perdida se hace insoportable, incluso para quienes con cierta decencia han arañado al tesoro público y que por su discreción se hacen merecedores de una dignidad gris, como es el caso de un miembro del parlamento y de la congregación, quien declaró que es materialmente imposible ubicar a corruptos porque ellos no firman cheques ni recibos y remata con la soberana estupidez con pretensión moralista "Pero todo el mundo sabe quién es el corrupto. Hay una especie de olfato en las masas que los detecta". Para salvar a la patria y se produzca cierto adecentamiento necesitamos al antiguo presidente del Santo Oficio, quien en la actualidad nos riega de verdad desde el balcón que da a la Plaza de San Pedro.

Tuesday, December 18, 2007


Feliz Navidad a todos y en especial a mi vieja:

Una señora gorda, por el paseo, ha roto los faroles, por el paseo. Mi hermano el menor, tiene la extraña tesis que de la felicidad no se habla, porque si se manifiesta que se vive, es gracias a que se es infeliz. Todos los años por esta época, los integrantes de mi familia comienzan a portarse como seres poseídos por malignos fantasmas de un pasado, que si bien es cierto fue duro, no fue tan malo como se imaginan. La fragilidad con que se lleva la paciencia amenaza, desde que la razón me abandonó, con llevarnos irremediablemente a pelearnos por nimiedades que mal hablan de lo mucho que nos queremos. Mi hija me ha enseñado que podemos aprender de seres pequeñitos, que son puro sentimiento, y que día a día nos demuestran que perdemos nuestros días en tonterías tan superficiales que nos acercan peligrosamente a la idiotez. Por eso la frase con que abro el escrito, que es parte de una canción que ella me enseñó y que cantamos a coro cuando caminamos por este mundo de un dios, en quien no creo, pero que se ha ganado el derecho a que sospeche que alguna vez estuvo por estos bares. Hablar de cada uno de los integrantes de mi familia, en grado cercano, no tiene mayor sentido, primero porque este no es un medio para expiar culpas, si las hay, y segundo porque es posible que las referencias que vacíe se vean seducidas por recuerdos que poco recuerdo, en días de mi niñez que indicaban sobrepeso y barriga prominente, en escenas que me llevaban al suelo y la perenne lucha por ponerme de pie, y en cada intento por levantarme, los rollos abdominales impedían la tarea de hacerlo de frente, por lo que tenia que recurrir al truco de hacerlo como señorita con minifalda, es decir, de lado y por etapas, para ocultar mis vergüenzas. Pero si merece la pena en tiempos de navidad próxima que les hable de mi madre, con quien peleo cada año por su empeño en cuidar gallinas viejas como si fuesen pollitas, y a quien quiero tanto que no encuentro la manera de demostrarlo y caigo en el foso de hablarle, en las pocas veces que nos vemos, de situaciones empresariales que no responden al sentido común. Pues bien, a esa señora bella debo agradecerle lo bueno que soy y debo dejar sentado que mis errores son míos y no es posible vincularlos a una mala crianza porque sin lugar a dudas tuve y tengo la mejor Mamá del mundo, que por supuesto merezco y me hace muy feliz, aunque mi hermano el menor se empeñe en que no lo soy porque lo digo. Un beso a mi vieja y para terminar les cuento lo que aprendí recientemente, que el gatito se acomoda, se acomoda el traje baño, menea la colita y se da un chapuzón. Feliz navidad.

Wednesday, December 05, 2007


El día D:

Después de mediodía bajé los cuatrocientos metros que me separaban del centro de votación para ejercer mi derecho. Al hacerlo a pie pude sentir (literalmente) las miradas de las personas que a la izquierda y a la derecha de la calle me saludaban como todos los días y daban muestras de respeto al verme transitar hacia el cumplimiento del acto electoral. Apresurando el paso y con las manos en los bolsillos, llegué a la puerta del colegio para enfrentar con hombría los miles de fantasmas que se regaron todo el día y cuyo despiadado ataque tenía como fin impedir que pulsara la pantallita. Pero nada sucedió, los dueños del circo (uniformados de verde y con insignias indescifrables en el cuello del traje) me recibieron con mucha amabilidad y tras mirar mi cédula de identidad me indicaron que la ¨mesa¨ en donde condensaría mi preferencia estaba identificada con el número 1. El trámite fue tan sencillo que la siguiente escena que recuerdo se dio al aperturar el bar y el desagrado que me produjo que la tinta no solo era indeleble sino maloliente, por lo que para disfrutar el trago tuve que beber con la izquierda. A partir de ese momento los otros espectros se apoderaron del ambiente para sembrar en el colectivo la certeza de un fraude, de situaciones violentas que acabarían con la vida de muchos y la más importante de todas las certezas, que en breve seriamos un país comunista, tipo Cuba. En este punto, debo hacer un paréntesis para criticar la debilidad de espíritu (su cuerpo aparenta no dar para mucho) de Fidel, quien fue nominado como diputado al Parlamento cubano, con lo que quedó abierta la posibilidad de su reelección como presidente de Cuba en los próximos comicios, la cual, como dijo el insigne Lucas, aceptó. Debido a lo anterior (los fantasmas violentos) y venciendo la vergüenza que me impedía formar parte de ceremonias alocadas, me dispuse con mi familia a adelantar la navidad y con ello disfrutar la última cena de noche buena, con la particularidad que la recreamos a eso de las cuatro de la tarde, pero eso sí, con hallacas, pan de jamón y ensalada de gallina que bien habla de la libertad que pronto perderíamos. Después de las seis de la tarde se impuso la tecnología y los mensajes fatales viajaban ahora vía SMS, con faltas ortográficas que hacen sospechar la pérdida de visión de viejos que contagiados por los muchachos defendían a la patria con sus celulares como espadas. La sombra copó todos los espacios a la siete y media, aunque a mi me pareció que se hizo de noche, y el colmo de la estupidez se produjo gracias a la intervención irresponsable del Ministro de verbo enrevesado, quien dijo lo que todos sabían, que la oposición conocía los resultados. Cuando no pude beber mas, y rindiéndome ante el cansancio me dormí ante la historia. Me desperté bajo una lluvia de cohetes que hacían pensar lo mejor y al encender el televisor, pude medio ver al ex facilitador reconociendo gallardamente su derrota. Hoy temprano la alegría y la tristeza se mezclaban en una sociedad que dista mucho de ser tal y como a todos nos gusta inventar, los rumores indicaban que el presidente reconoció la victoria del otro bando por presión de los militares (otra vez los fulanos portándose mal) y los que apostaron por la victoria del ¨Si¨ sin tener muy claro la propuesta, llevados por el amor al comandante, regaron a los cuatro vientos que nadie gano ni perdió, sino que ganó Venezuela, cosa por cierto, que comparto plenamente. Lo que viene ahora es la típica respuesta del gobierno, que si perdimos, pero no, que fue pirrica, pero si, aunque se ratificó lo que ya dije: no es no, y punto.

Tuesday, November 27, 2007

NO es NO:

Una de las razones mas coherentes para votar NO en el próximo evento electoral (que el ex facilitador se empeña en convertir en plebiscito) me llegó por correo hace unos días. La misma tiene la particularidad de venir de un sujeto estudioso del derecho, que en forma seria desmembró el proyecto de reforma, y que, por convicción, fue uno de los primeros que apoyó la constitución del año 1.999 desarrollando una particular forma de enfrentar juicios por medio de lo que se conoce como ¨aplicación difusa de la norma constitucional¨ (no me crean mucho, que en este punto solo escribo lo que me viene a la memoria). Esta persona argumenta lo siguiente: ¨En este estado de cosas, definir una inclinación hacia un modelo constitucional que consagre tendencias políticas (socialismo), que si bien tienen mucho que aportar, no pueden ser exclusivas ni excluyentes de otras tendencias. Yo admito las tendencias en los partidos políticos, y de ahí que sea apoyado un plan de la nación que consagre tendencias de este estilo, pero no quiero que Venezuela se defina con un modelo que fracasó hace mucho tiempo, pues estaríamos condenándola al mismo destino¨. En ese plano puedo agregar que la propuesta pretende excusar (con el cuento social) a la errática conducta del poder ejecutivo (con la complicidad de los cobardes representantes de los otros poderes) y que por justas razones, ha tomado atajos, amparándose en la bendita emergencia que no cesa, para producir eventos de atención popular cuya liquidación de fondos públicos ha procurado el incremento de la corrupción, ahora roja rojita y sin tapujos. Lo que me parece interesante y es producto de conversaciones en sobriedad, es que mi estimado jurisconsulto es un enamorado de las pautas constitucionales que rigen al proceso bolivariano, cuyos aportes en la protección de derechos individuales y colectivos nos hacen ver como un país de primer mundo en esa materia, pero, por falta de voluntad política (y eficacia) de los mismos muchachos boliburgueses, el desarrollo de la norma y la puesta en práctica no se ha hecho ni se hará, ya que perjudicaría gravemente el desorden que permite el delito permanente contra el fisco. Lo que está en juego no es la permanencia o no del presidente en su cargo, tampoco esta en juego la continuidad del proceso bolivariano, cuyas pautas están condensadas de forma integral en la constitución vigente, y por supuesto tampoco está en juego la continuidad o no de las misiones, ya que abortarlas en este momento produciría un agravamiento en las condiciones de vida de los mas necesitados (con consecuencias violentas), quienes si bien es cierto están siendo incorporados de manera informal al sistema de atención pública, están bien distantes de considerarse incluidos a lo que, de la boca para afuera, conocemos como sociedad. Lo que sí está en juego es la posibilidad de instaurar un proceso caprichoso, sin control formal de otros poderes públicos, y que depende en exclusiva del ánimo del gran pendenciero y su visión peculiar de las cosas. En otras palabras, buche y pluma para permitir la autocracia y la consolidación de castas privilegiadas que chuparán hasta agotar líquidos vitales de todo cuanto nos rodea. Bueno, eso creen ellos. Votemos NO para dejar la belleza como está y no deformar su apariencia para complacer intereses de sujetos que fracasan en su gestión, produciendo gran prosperidad para ellos, y para su entorno, al mismo tiempo. Esta semana no debemos distraernos del objetivo, por más que nuestro prócer quiera romper relaciones con el resto del mundo para satisfacer su ego herido. La consigna es una sola: no es no.

Wednesday, November 21, 2007

La bajada que sube:

Con la paz que da el hablar bien del país en otra parte del mundo, participé en un ejercicio donde el norte era analizar desapasionadamente la situación de Venezuela. Lo primero que se descartó fue hacer referencias políticas, básicamente para evitar conversar sobre unos sujetos que todo lo politizan y que creen que por aquí lo único importante es el show televisado, interminable y fastidioso, que ofrece el comandante. Ubicar el tema en la parte económica y en la explosión consumista que se vive por estos días, puso de manifiesto las miles de contradicciones que hacen vida en esta tierra y que dificultan la formación del ¨hombre nuevo¨. La charla se tornó muy aburrida hasta que encontré una referencia espacial para explicar lo que sufrimos con alegría, y esta se dio al visitar un pequeño pueblo en el Estado de Colima en México. El lugar lleva por nombre Comala y aparte de ofrecer varias particularidades, entre ellas que allí nació Juan Rulfo y que las mujeres y los hombres caminan por calles diferentes, para participar de un ritual de amor en donde el hombre interesado en una dama le pide ¨una vuelta¨, y si, al término de la caminata se le obsequia con otra, se sella un compromiso matrimonial sin palabras. Allí, a una distancia mas bien cercana, se encuentra el lugar que explica lo que pasa por estos bares y que se conoce con el nombre de ¨Zona Mágica¨ o la ¨bajada que sube¨. Si se quiere atrapar lo que sucede en la zona antedicha dentro del campo del sentido común, podemos reducir sus resultas a una ilusión óptica, pero, pude comprobar, luego de varias pruebas, que el efecto puede recaer también dentro de las llamadas cosas inexplicables. Al lugar se llega por una carretera rural, y el mismo es una parte de la vía que cuando el carro se acerca ofrece la certeza que se está ante una bajada. Al reducirse la velocidad y observar una especie de brocal muy pequeño, que divide la vía con un hombrillo fabricado a cada lado que permite vivir la curiosidad sin interrumpir el tránsito, el ojo nos traiciona una y otra vez con lo que parece una bajada. El clímax de la aventura se vive cuando el conductor detiene el carro y hace la tradicional pregunta ¿Baja o sube? y ante la respuesta que indica ¨baja¨ el sujeto coloca el automóvil en neutro y el mismo comienza su recorrido a gran velocidad, en reversa, por lo que la certeza no es solo que ¨sube¨ sino que la pendiente es muy pronunciada. Pues bien, eso es lo que vivimos en esta tierra de capitalismo socialista, en donde las misiones entregan cantidades ínfimas a sujetos identificados con el color rojo, causando un impulso en el consumo que produce desabastecimiento. En donde las cifras indican que van diez y seis trimestres de crecimiento económico consecutivo, generando a su vez un aumento proporcional en la pobreza, vinculado de manera directa con el irrespeto a la vida, donde la violencia queda excusada por el gobierno por el arraigo capitalista que hace de las suyas entre personas oprimidas, que no estudian y que no trabajan, pero que cantan loas a un proceso que excluye, cuyo horizonte de mercadeo es sembrar la ¨mayor suma de felicidad posible¨. Si observamos con detalle lo que pasa por aquí, nos daremos cuenta que la magia de la ¨bajada que sube¨ es lo que mas se acerca a lo que representamos como pueblo.

Wednesday, November 14, 2007

La paradoja gerencial:

En una conversación con un amigo gerente, quien cree (no encuentro justificación para tal creencia) que yo también lo soy, se hizo referencia a una máxima en estrategia que me dejó perplejo por su extraordinaria construcción literaria. La cita que se aplica durante la elaboración de procesos de planificación estratégica (vaya usted a saber de que se trata eso) me atacó, sin aviso previo, al asegurarle a mi amigo que yo era capaz de construir un plan de negocios. Yo y mi boca floja. Para no dilatar mas el asunto y tratar de enlazar lo que viene con algo que llamaré ¨La paradoja gerencial¨, les comento que el axioma reza algo mas o menos así: ¨Desconfía de la lógica del análisis estratégico, pues la creatividad en la estrategia es fundamentalmente ilógica¨ Parece, y de allí viene lo que para mi es un contrasentido, que un buen gerente es alguien que delega telepáticamente algunas competencias a sus colaboradores (quienes no saben que deben ¨colaborar¨) para que en un proceso absolutamente místico se obtenga un resultado que no es tal, y si lo es, pues lo es. En otras palabras, el gerente confía obligaciones que tienen que ser cumplidas por éste en forma exclusiva, para generar un plan que es la esencia de su trabajo, el cual reclama a sus colaboradores que lo realicen bajo la amenaza que si lo hacen perderán el trabajo de forma instantánea. La paradoja continua cuando el gerente decide suspender su trabajo hasta tanto no se produzca el plan que él debe realizar, y lo fantástico del caso es que es una práctica común entre sujetos de las llamadas ¨altas esferas¨. Generalmente la suspensión del trabajo, por razones gerenciales, viene seguida de la molestia, en plural, del jefe con todos los integrantes de la oficina, quienes no entienden las razones hasta que un sujeto en trámite de escalar posiciones les explica algo sin sustancia que remata con el ¨desconfía de la lógica ………….¨. La conclusión ilógica del proceso (que es lo que se busca) se da cuando alguien ve posible realizar la labor encomendada y la hace, y por supuesto esta persona al romper la ¨cadena de mando¨ recibe una amonestación verbal, de tipo grave, por haber ideado algo fantástico, que luego de reposar varias semanas en el escritorio del gerente, por arte de magia se convierte en un informe que él realizó. Que conste, que esto no es parte de una rutina de ignorantes condimentada con licor adulterado, lo anterior es el resultado de años de estudio, de sacrificios indecibles, de soportar humillaciones a diario, hasta llegar a ostentar el cargo de gerente, que si a ver vamos, es algo absolutamente idiota pero tiene en su descargo que se gana mucho dinero. La otra condición que debe tener un buen gerente es administrar con eficiencia la red de intrigas que el mismo se ha encargado de sembrar, pero de eso hablaré en otra ocasión, si es que no nos arropa la orden de silencio real.

Monday, November 05, 2007

Arepas de tofu:

Si se bebe con descuido, mirando por la ventana y disfrutando la luz que por estos días comienza a ser del tono que me gusta, pues, de esa forma, el engrudo blanquecino al mezclarse con café se parece un poco a la leche. Lo que no recomiendo es el derivado de soya, sólido y rallado (aunque la consistencia del tofu impide el rallado efectivo) para rellenar arepas y mucho menos para rociar unas refritas que a dos semanas en el refrigerador adquieren el justo sabor. Esto del desabastecimiento me tiene con las vergüenzas acatarradas, ya no es posible planificar un desayuno dominguero porque los ingredientes que lo hacen posible ya no forman parte de nuestra cotidianidad, lo mas cercano que estuve de lograr la hazaña fue este sábado, cuando encontré un potecito que al destaparlo tenia en sus entrañas a una porción generosa de carne mechada y como tenía a la mano un trozo de queso amarillo, importado de la isla de mis amores, me dispuse a realizar el asado de unas arepas, tostadas hasta el límite, para que en conjunción con lo anterior armar un par de ¨peluas¨. El problema se presentó cuando no pude ubicar el trozo de mantequilla que atesoraba para utilizarlo en una ocasión especial, por lo que la receta sufrió la mutación de prepararse con margarina. Revolución pura, pues. Con los plátanos no tengo mayor problema, los hago al horno evitando con ello el horror de freírlos con aceite de canola (obtenido de una aberración herbaria llamada colza o nabo aceitero). Tampoco representa para mi familia una amenaza alimenticia la orden del gobierno de producir pastas con arroz, maíz blanco y lepna (los profesores Earle Herrera del ministerio de la alimentación confunden la que se produce en el lago de Maracaibo con la que se comen en el desayuno los naturales de Estonia) ya que en ese platillo lo importante es la salsa y aquí el control de precios me permitió descubrir las bondades de moler el lagarto sin hueso para sustituir a la pulpa negra. En descargo puedo comentar que en los anaqueles todavía se pueden encontrar algunas marcas de café arábico, con baja concentración de lentejas y aserrín, pero ante la escasez de azúcar y el juramento de nunca consumir productos ¨ligeros¨ he notado el aumento de algarrobo en el producto. Unos amigos que llegaron desde Virginia me trajeron unos camarones congelados, comprados en la capital misma del imperio, y puedo comentar que para ser de el hatillo, Estado Miranda, estaban bastante aceptables para hacerlos al ajillo, el detalle se presentó al día siguiente cuando nos emperramos en hacer de ellos cóctel de camarones y allí la mezcla que sabe a mayonesa (parece golosina pero tiene vitaminas) nos hizo pasar una mal rato. Menos mal que para la revolución la salsa de tomate no representa un objetivo militar a corto plazo, por lo que podremos seguir disfrutando las miserias de un perro caliente de cuando en cuando. ¿Habrá forma de reconciliarnos con Lula para que nos mande algo de pollo?, ¿Será la señora K tan voraz como su marido con el dinero de nosotros, y nos seguirá mandando carne y leche desde la Argentina a precios galácticos? Dios quiera que si. De Colombia olvídense, porque hasta que el buen oficiante y facilitador no concrete sus tratos con la guerrilla, Uribe no nos mandará ni coquito.

Tuesday, October 30, 2007

Miguel, la CEV y yo:

Cuando los hombres superiores se ocupan de atender asuntos mundanos, producen documentos extraordinariamente vacíos de esencia que hacen imposible que nosotros los comunes y corrientes entendamos sus resultas. Un ejemplo claro de lo anterior, puede verificarse cuando Escarrá (el menor) le da por explicar en términos sencillos el porque apoya al proceso bolivariano, en la columna que ¨El Mundo¨ le asigna semanalmente, y el resultado no es mas que una incongruencia de palabras mal hilvanadas que pretenden asociarse en lisonjas que mal hablan de la preparación académica del personaje, y que conste que he sido testigo de sus conferencias en la Universidad Católica Andrés Bello y puedo asegurar que el sujeto es brillante. Otro caso puede verse en el documento que produjo la conferencia episcopal venezolana, analizando, con rayos y centellas, la propuesta de reforma constitucional, bajo una visión seria aunque llena lugares comunes contra el socialismo y su ejecución en otras sociedades. Pero el caso que quiero comentar es el de un escrito de un viejo conocido, quien hace como ciento cuarenta años intentó enseñarme las bondades del trabajo social y que lamentablemente, por lo superfluo que soy, no caló en mi forma de ser desordenada. Estoy hablando de Miguel Matos, hombre cabal por esos días y estoy seguro que por estos también. Para comenzar debo referir que el documento que nos atañe (el de Miguel) se produjo en respuesta al que difundió la CEV y del cual he podido sustraer dos coincidencias en la manera como veo el bamboleo de los muchachos bolivarianos en el poder. La primera tiene que ver con que, en esta tierra de gracia, muchas son las tropelías que se han cometido contra el país por parte de la clase política amparándose en la ¨hipócrita y engañosa formalidad democrática", lo que me lleva a reconocer que, con su miles de fallas, el proceso que se vive es ¨la única apuesta contundente, bienintencionada y radical que se ha hecho en Venezuela por los más abandonados, marginados y expoliados del país¨. Pero la afirmación anterior deviene en un hecho sumamente grave, ya que al hablar de intereses superiores para la humanidad, sujetos bienintencionados como Miguel (aunque en su texto podemos encontrar la típica autocrítica guevariana) se convierten en tontos útiles cuando justifican que para que otros lleguen al cielo se deben tolerar faltas (generalmente contra el tesoro público) porque la ubicación territorial de la tierra prometida en Venezuela bien vale el esfuerzo. La inocencia del amigo, sumada a su trayectoria social le permiten asegurar que la cúpula de la iglesia se encuentra alejada de la feligresía, pero los estatutos de la CEV indican que el comportamiento de los Obispos es considerado una nueva forma de apostolado ¨convenientemente acomodado a las circunstancias de tiempo y lugar¨ . Política pura, pues, y de este lado del reino de Dios vivimos días de exclusión, de violencia y sectarismo y la respuesta de los actores en este juego de poder es corretear con gasolina en pleno incendio. Por supuesto, todo artículo que apoya al rey debe por fuerza alabar el control sobre su reinado, y aquí el amigo no escapa de alabar al señor (obviando jalabolerías), atreviéndose a concluir que ¨mientras más agresivas y poderosas son las amenazas, más necesarias son las medidas que protejan el proceso, que aseguren continuidad de lo comenzado, que fortalezcan la unidireccionalidad de la estrategia y configuren una inevitable y hoy necesaria concentración del liderazgo¨. El segundo punto en que coincido plenamente con Miguel, es el dudar que los sacerdotes sean hombres de dios (químicamente puros) y más aún que hablen por Él.

Tuesday, October 23, 2007

El baterista enmascarado:

Uno de los oficios más extraños, que otorga a quien lo ejerce el beneficio de estar en una escala superior al del resto de los mortales, es el de ¨ingeniero de sonido¨. Extraño, porque es un trabajo al que se llega sin preparación académica y que mezcla las bondades de ser un músico frustrado, que odia a los cantantes, pero debe trabajar para ellos. Generalmente son sujetos que padecen enfermedades que afectan su capacidad auditiva pero, gracias a esa deficiencia, ¨oyen todo perfecto¨ dentro del espectro espacial que da su arrogancia. Dicha perfección dura poco y el sonido amplificado se ajusta al gusto de la otra parte de la humanidad a medida que los músicos y los cantantes, durante el show, le hacen miles de muecas indicándole al custodio de la piedra filosofal sónica que su trabajo, como siempre, no sirve para nada. Aunque pensé que la vida me brindaría la dicha de alejarme de ese circuito, por razones vinculadas al amor debí volver a sufrir la certeza de un evento musical que arrancó con las deficiencias antedichas, en donde se presentaba ¨El Baterista Enmascarado¨. Estuve orbitando por horas, evitando ingresar en el submundo de lo que sucede tras escenario, hasta que no tuve mas remedio que salvar la distancia para saludar a algunos conocidos, quienes hacen vida lanzándose a los leones de manera voluntaria para ofrecernos su talento al armonizar sonidos que calman las ansias que produce lo ¨que pasa allá afuera¨. Lamentablemente y por mi tendencia de aprovechar mi posición de príncipe consorte, no me acostumbro a que me traten con descortesía los sujetos que nada tienen que ver con producir música y que se llaman a si mismos ¨organizadores¨, calificativo por cierto que contradice el desastre que representa el saber que a minutos del comienzo del show nada se encuentra en su punto. Pero eso no tiene importancia, al salir la banda y bajar las luces la hipnosis colectiva se apodera de la sala y el entuerto se desenreda por obra y gracia de los protagonistas, quienes invadidos por el aura de hacer lo que saben, nos llevan a recorrer el camino de la humanidad a través del mas antiguo imposible, dominar al sonido para restringirlo a lo que se dibuja en un pentagrama. La música generalmente se interrumpe por anécdotas que tratan de incorporar al público a la magia musical, las mas de las veces sin mayor argumento y que sirven para que el ¨ingeniero¨ mueva sus botoncitos hasta colocarlos al nivel requerido y así, entre palabras, la presencia de cada instrumento adquiere el justo espacio en la armonía y las voces se escuchan con nitidez, las últimas tres canciones. Por cierto, los músicos no son gente, al menos no como el resto de los mortales, pero nosotros, el público, toleramos sus desvaríos para escucharlos hacer magia, incluso cuando intentan esconderse bajo una gorra (con pretensiones de mascara) para tocar un instrumento para el que tienen calificación y que por razones de mercadeo no lo ejecutan ¨porque eso no vende discos¨. Por eso, en el evento en cuestión dejamos que el baterista se creyera enmascarado y nadie lo perturbó pidiéndole que cantara canciones de su autoría, como lo haría cualquier admirador de Frank Quintero.

Tuesday, October 16, 2007

El agua para los patos y para las ranas:

Siempre he tenido la impresión que por estos bares es más importante el parecer ocupado, cuando se está en horas de trabajo, que producir resultados concretos. Pero existen lugares dominados, en apariencia, por una monarquía borbónica (en términos reales) en donde el ocio tiene su espacio y es respetado con veneración como si se tratase del cuerpo de Cristo. El ocio bien entendido, que permite hablar mal de todo lo bueno y que congestiona taguaras que se cansan de servir cerveza, desperdiciando en el ejercicio un porcentaje que suena a pecado, es parte de una conducta de países avanzados en donde los próceres toman sus ratos libres a la luz de todos nosotros, amen. Que yo sepa (y sé poco) nuestro soldado principal nunca toma vacaciones, su habito hacia el trabajo es parte de un complejo que sufren quienes quieren cambiar la historia a punta de insomnios sin sentido. Sin profundizar en un detalle que no me interesa, las pocas veces que he visto el aló, aparte de darme mucha risa la seriedad que se esgrime (el sujeto tiene con que) llega un momento en que se rompe la barrera de la resistencia humana y el sumo sacerdote comienza a hablar dormido de sus sueños particulares en Macondo. Pero ¿Por qué no descansar? Nadie sabe, quizás sea parte de un tinglado que nos vende la imagen del padre que se trasnocha por sus hijos, aunque sabemos que cuando se tiene al destino entre las manos la familia pierde sentido o al menos pasa a grados inferiores. Pero, en una estancia en Madrid (para los lugareños el nombre de la ciudad termina en Z) me puso a pensar que no era necesario escapar de reuniones estériles con la excusa de continuar el trabajo en un lugar distante, basta comentar que es tiempo de una ¨cañita¨ para así darle salud al cuerpo maltrecho atendiendo al alma, que bastante le viene en falta. Interrumpir la jornada para una siesta, para un almuerzo en familia o para (y aquí impongo mi negativa por lo limitado de la ingesta) beberse una copa de vino entre conocidos, ha producido en lugares como España una integración imposible entre factores que luchan a muerte por obtener un país que ya tienen. La ceremonia es muy sabrosa, máximo dos copas acompañadas de tapas (pasapalos) que ahuyentan el hambre y que permiten dinamizar la economía al ser ocupados hasta los teque-teques todos los bebederos de una ciudad muy animada y señorial. Las canciones que copan las estancias hablan del desprestigio que produce el beber agua, líquido destinado en exclusiva para los patos y para las ranas, aunque para preservar el hígado se debe pasar por el mal rato con mucha frecuencia y en grandes cantidades. Pero, como no hay tierra como mi llano, quiero proponer, o mas bien exigir, que se deje de atacar a personas que toman el almuerzo como una antesala al fin de semana (siempre y cuando se respete el límite de dos copas) y que a la vuelta su aliento no despierte amonestaciones por parte del encargado de recursos humanos, ya que lo que nos reivindica como genero es la capacidad de convertir a los ratos de ocio en libertad en grado absoluto. Ya verán que al aplicar lo antedicho la incoherencia de reforma constitucional pierde sustancia y su capacidad para generar histeria colectiva se verá mermada porque todos estaremos en el bar, brindando por la bueno de la vida, que como sabemos no se hace esperar.