Tuesday, February 13, 2007

El camino del norte:

Hace poco fui a la presentación de un libro en donde pude observar en primera fila al señor Horacio Vázquez-Rial, quien atiende a la palabra con mimos indecibles para producir una historia cuyo relato deja pendiente otra, de vida quizás, y al señor encargado de presentar el libro, quien partiendo con timidez se atrevió a llamar a la responsable de su migración como ¨psicopata asesina¨. Sin ánimos de desdecir una verdad histórica sobre la Argentina, y reconociendo que la presentación debe ser publicada para resaltar su valía (que se pierde al ser leída con vergüenza) debo ratificar lo que ya en otras oportunidades he comentado, sobre la necesidad de callarnos, de dejar que el silencio retome los espacios robados por quienes a punta de conveniencias maltratan a la palabra para alertarnos sobre la nada y así nunca entender lo que pasa a nuestro alrededor. El escritor, con todas las condecoraciones de guerra sobre su cuerpo adolorido, luego de pedir permiso para sentarse y así escuchar al tímido introductor, se permitió mirar a todos lados y a ninguna parte para descubrir si el fulano bautizo llegaría a puerto seguro. Concluidos los actos preliminares, finalmente pudimos escuchar las palabras de la persona que nos habló sobre el camino del norte. Entre espacios que pretendían ubicarse dentro de la novela, nos ofreció un resumen de lamentos que nos llevó a pasear por la iniciativa Casa de las Américas y del suicidio de su promotora, quien impulsó los primeros pasos hacia una integración cultural latinoamericana que tenía la bondad de reducir la influencia de la madre patria. Se justificó ante nosotros sobre su afiliación al partido comunista, con la razón por delante al hablar que el motivo principal de su enamoramiento fue el esfuerzo de alfabetizar en Cuba a quienes por virtud de su trabajo ya sabían leer. Particularmente, no había visto en directo a un escritor amante de la palabra, que al avanzar en su vida y en su obra logra desarticular la influencia subjetiva en el texto (uso caprichoso de la gramática) logrando que el relato se presente como posible aunque irreal, por virtud que el personaje principal está muerto desde hace mas de veinte y cinco años. Con esta alternativa, el señor afectado por miles de cigarrillos consumidos que le roban el aire, nos lleva por medio de simplezas a recorrer una historia que intenta dibujar que el camino de la redención del hombre no se puede medir en segundos o en miles de años, porque los cambios que se han manifestado dejan una carga de víctimas que nos recuerdan que el sacrificio es algo que siempre se debe ofrecer para conquistar terrenos en donde la humanidad siembra sus desechos. Al parecer, si no se hace así, la mano divina que todo lo puede nos mandará nuestro respectivo cacique, para que junto con el azar, las víctimas sean impuestas para cancelar el sacrificio que no glorifica a nadie. La sorpresa de la noche se presentó ante la inquietud del escritor de saber si alguien compraría su obra durante el evento. La respuesta merece ser contada ya que mi esposa compró el ejemplar ante sus ojos y gracias al ¿Por qué?, la simpleza tomó la voz con un – porque usted le ganó a mi esposo en el concurso ¨La Otra Orilla¨. Al leer los primeros capítulos de la obra, debo reconocer que fue en buena lid.

Wednesday, February 07, 2007

La letra obliga:

No pensaba que la urgencia de respuestas pudiera derivar en adicción, pero hay seres que mueren esperando. Según cuentan los que vivieron épocas pasadas, era común que las cartas que se enviaban no tuviesen respuesta, sobre todo cuando de amores imposibles se trataba. Pero era un mecanismo valido para liberar con la pluma a una serie de sentimientos represados, sin importar que al expresarse vivieran la fatalidad de reposar con sus restos arrugados en el bote de basura y por tanto, nadie los leyera. Muchas veces el correo no cumplía su labor, y su incapacidad era tomada como si se tratase de la esperanza condensada, que permitía suspirar con un – no llegó - a corazones en pena. La historia refleja que en tiempos de la segunda guerra mundial, el sistema de correos implementado por los americanos tenía el mismo rango en importancia que descifrar códigos enemigos, por eso las familias se enteraban por cartas, que muchas veces llegaban cuando el remitente había muerto, que la guerra era la madre de todas las estupideces pero el deber se cumplía por amor a la patria. En estos tiempos modernos, la mayoría de los medios de comunicación que cuentan con un espejo en internet, tienen dentro de su ambiente secciones que permiten el supuesto contacto con quienes se encargan de redactar o al menos incorporar contenidos pero, en una practica que padece la misma censura que el medio originario, se impide que la libre expresión de las ideas se cuele dentro del grupo de opiniones o informaciones que se divulgan, la mas de la veces siguiendo una línea editorial que falsea la realidad, como si eso fuese posible. La critica la escribo no para evitar la posible adicción que se que muchos padecen al esperar respuestas ¨en linea¨ que nunca llegan, el motivo es absolutamente constructivo y busca alertar sobre esfuerzos que se pierden por falta de atención, por desprecio a los remitentes y que en tiempos en donde la palabra escrita sufre la humillación de llegar siempre de ultima con relación a las imágenes, quienes alimentan los medios y a la vez padecen la perdida de importancia de su trabajo por falta de publico deben por fuerza contestar a las comunicaciones que se envían, así sea con un – gracias, pero no estamos interesados- y así reivindicarnos todos. Además, la letra obliga.

Tuesday, February 06, 2007

¿Cambiar de modelo para avanzar? Si.

Por más que le doy vueltas a la cabeza no entiendo ¿por que se debe cambiar el modelo de producción para obtener una justa distribución de la riqueza? Sobre todo porque en este país el tamaño de la economía lo define el rédito que produce el vender petróleo y algunos derivados en el exterior y el efecto que produce al comenzar la centrífuga del ingreso del dinero, las importaciones descomunales y la eficiencia en el cobro de impuestos. Por eso, cambiar el modelo económico que impulsa en exclusiva el gobierno, que a su vez percibe de manera directa o indirecta toda la masa monetaria que gira por estos bares, no parece ser sino parte de una perorata revolucionaria que busca sembrar, aparte del culto a la personalidad, la certeza que debemos agradecer lo que dios y el proyecto bolivariano nos da. Lo que parece es lo que siempre se supo, que los ingresos que percibimos y que son superiores a cualquier país de la región, no alcanzan para considerarnos solventes y que el único rico es el estado y no el país y mucho menos la nación. Por eso el intento gubernamental de socializar a la pasividad fracasa al imponer con palabras altisonantes la idea de conformarnos con ser seres superiores (bolivarianos) sin ninguna necesidad de ir mas allá de saber leer y escribir, de cantar el himno aún vigente y de cultivar en la niñez desprotegida la certeza que el futuro será mejor aunque inalcanzable. Pero si revisamos sin pasiones algunas resultas del gobierno, quien avanza sin consenso, podemos observar una mejoría real en la calidad de vida de todos, incluso de quienes atemorizados por la supuesta cubanización de la sociedad obtienen beneficios en vivienda, en salud o en pensiones del seguro social que antes eran materialmente imposibles. Y es que parece que en el gobierno conviven dos o más alas que no se ponen de acuerdo para volar, que no coordinan el movimiento para producir el despegue pero, que avanzan al forzar la estructura que no cuenta con la otra y que produce elevaciones con caídas estrepitosas. Y voy a evitar el tema del aprovechamiento de fondos públicos, porque aquí todos esperamos que se nos de o que se nos ponga donde hay para obtener lo que supuestamente nos corresponde, lo que hablo es de la ineficiencia del ala doctrinaria, que impone el miedo, que nunca llega a nada al cambiar el norte cada domingo, que se encarga de reclutar a la parte cívica en los desfiles, que hoy habla de círculos, mañana de cooperativas y pasado de unidades de producción social formadas por miembros de círculos, de cooperativas, de lanceros, de consejos comunales, del partido de gobierno, que si ha ver vamos son los mismos gatos pero con quince carnets cada uno; y la otra ala, la eficiente, que entiende el proyecto socialista (tipo Brasil o Chile) como el método para imponer por la paz el modelo que en el mundo reivindica al ser humano pero, que como no tienen otra opción, se portan como gerentes de alta calificación, acompañados de expertos muy bien remunerados que consiguen con su caminar que los recursos de todos sean colectados para que se pierdan en la tiranía del desorden que busca igualarnos. Por eso, aparte de la pregunta que corona esta incoherencia y que no puedo responder en profundidad, debemos comenzar a definir con claridad que parte se puede salvar del proceso que vivimos, que conquistas debemos reivindicar a futuro pero ahora, porque sin duda esos avances merecen la pena de sufrir la solidaridad y el concurso de quienes se oponen a la revolución, para que de la mano de los sujetos que han impuesto los cambios, comencemos a resolver los problemas de salud, vivienda, seguridad y principalmente en educación para domar la incertidumbre del futuro con un presente que sea de todos. Entonces, la respuesta es porque si.

Tuesday, January 30, 2007

Poder divino no es:

Cuando se agota el tiempo de los hombres y se tiene el control absoluto (y aparente) solo queda una cosa por hacer, aplicar el recurso conocido como poder constituyente originario. Sin importar su definición doctrinaria, tan difusa como otras normas de rango superior, la excusa se esgrime cuando el delegado asume el mandado que le otorgaron los delegantes para deshacer y decir lo que le venga en gana, con la salvedad que no es él quien habla sino que lo hace reflejando el interés colectivo, en otras palabras, por efecto del recurso el delegado se convierte en la voz del pueblo. Quienes invocan el poder constituyente originario para su uso personal, se convierten en una especie de Moisés (con tablas incluidas) cuya voz no permite interrupción porque lo que sale de los labios santos son profecías en estado natural. El profeta nos dispara la incertidumbre de un futuro mejor, si nos sometemos a las normas divinas, en el entendido que se deben realizar ciertas reverencias al altísimo para agradecer su bondad de convertirnos en el pueblo de dios. El problema se presenta cuando el profeta deja a un lado su cargo de delegado y asume el papel del creador, quien ya no habla a través de sus palabras sino que ahora su voz es Ley. Y esta dualidad esquizoide profeta-dios, que causa el principio teórico de la verdad absoluta (dios no miente), mezclado con aquella travesura que establece la infalibilidad papal, que falla pero solo se le permite auto corregirse so pena de excomulgar a quien diga lo contrario, provoca que la falta de acierto del delegado se convierta en un problema colectivo y catastrófico. La ventaja con las religiones es que tienen un libro sagrado que aunque permite interpretaciones, la mas de las veces acomodaticias para servir los intereses de los sacerdotes superiores, no admiten la enmienda de la palabra de dios, por tanto es imposible esgrimir el argumento del poder constituyente originario para cambiar capítulos y versos para adaptar el mandato contenido a ¨los nuevos tiempos¨. Pero esto no es garantía de nada, porque quienes se ven agobiados por el susurro divino generalmente lanzan a sus pueblos a cruzadas imposibles y sangrientas, con la excusa de liberar a la tierra de las garras de los infieles (caso Irak). Ahora bien, por el camino que transita la revolución y sus muchachos, quienes a punta de desaciertos se han ganado mi cariño mas no mi respeto, me hace ratificar lo que pulula en mi cabeza enratonada desde hace tiempo, que el poder como medio no sirve para atender intereses colectivos, que nombrar un delegado plenipotenciario para que organice nuestra vida no tiene mayor sentido sino asumimos que las normas que intentan regirnos se deben simplificar hasta convertirlas en una copia de la declaración que protege los derechos humanos y que fusionada con los diez mandamientos nos permita respetarnos los unos a los otros para evitar el uso de la coletilla que produce profetas y que cuando se vuelve ruego el cantar, confunde la mente del delegado al pensar este que la misma lo vuelve dios (palabra de dios, te lo pedimos señor ¿presidente?). En conclusión, no inventen y sometan a referéndum los cambios constitucionales que pretenden, ya que el poder constituyente originario, aparte que no existe, divino no es.

Monday, January 22, 2007

Sin temor a habilitar:

Uno de los cortometrajes más importantes para la historia que vivimos, fue producto de la invasión de las cámaras dentro del recinto sagrado en donde los sujetos de verde defienden la soberanía de la patria. En aquella oportunidad, el presidente en un intento de humanizar (hasta la humillación) a sus compañeros de armas, les impuso a los oficiales superiores la obligación de demostrar sus capacidades físicas en un proceso de evaluación que me obligó a reflexionar sobre los efectos de beber todos los días. A partir de allí y para superar con vergüenza a la vergüenza expuesta, la revolución nos ha brindado episodios en donde los artífices del proceso se desviven por salir ante las cámaras para cometer desmanes infinitos, que nos lleven a hablar por semanas de lo bien representados que estamos en esa rama de las artes visuales. Hasta que llegó el canal de Asamblea Nacional. En él fuimos testigos de la mejora en el vestir de los muchachos(as) de palacio, ligada de manera inversamente proporcional a su capacidad para hablar entre ellos (parlamentar). Particularmente me afectó la manera como el profesor Herrera violaba a la inteligencia con argumentos del tipo alfa centauro para ¨explicar¨ una labor que parecía lectura del trabajo de otros y fue allí cuando pude inferir que los sutanos(as) no realizaban su labor de crear y discutir leyes que permitieran con simpleza definir las normas de convivencia del hombre nuevo, lo que hacían (la cámara no miente) era el mandado. Pero lo hacían tan mal que la mayoría de las veces la señal se interrumpía para conectarse con algún acto en donde el presidente develaba una placa que le agradecía, en medio de alabanzas infinitas, el haber permitido que una parte del presupuesto llegara a la ferretería para comprar bombillos y así iluminar al ambiente ¿sin libros? de la sala de lectura del pre-escolar Simón Bolívar, Libertador, en vaya usted a saber donde. Por eso, que nuestros diputados(as), en un acto que los reivindica al reconocer su incapacidad deleguen el poder de legislar en la cabeza del ratón, no tiene porque alarmarnos, es mas, estoy seguro que lo harán hasta límites imposibles e indelegables para que incluso, por vía de decreto ley se modifique el color del cielo. Y ¿por que no debemos preocuparnos?, porque el texto de las leyes gozará de coherencia que el legislativo no puede ofrecer y que aspiro de una simplicidad tal que puedan ser discutidas (para eso sirven no para normar) por estos bares y con eso brindarnos la excusa de no beber sin motivo, que según la encíclica de Juan XXIII Pacem in terris, es la forma mas pura de pecar. Y hablando de aportes, propongo que se sustituya ¨el bidé egoísmo¨ que entonan nuestros legisladores por el vil egoísmo que otra vez triunfó.

Tuesday, January 16, 2007

El factor (J+1):
Recientemente recibí una comunicación que intentaré resumir con las fallas propias de quien pasó por el bachillerato sin ningún mérito. La misma habla sobre un desarrollo matemático, en donde un grupo de pensadores venezolanos creó un método irrefutable para entender lo que sucede por nuestros días, utilizando un factor denominado J+1. La aplicación del factor J+1 maneja el mismo principio del llamado último Teorema de Fermat, el cual mediante el método conocido como descenso infinito, permite aceptar que no se cumple la aplicación que admite sustituir a la variable J (en el caso del factor que nos ocupa) por un número entero mínimo, por tanto se demuestra que se obtiene un absurdo, en este caso, el que los números enteros no tienen un mínimo. La formula del factor no me fue velada ya que entre sus resultas se obtiene la manipulación del mensaje presidencial (tomando como base el absurdo antes mencionado) para lograr la inestabilidad que permite el mañana. Pero esto no es más que una travesura numérica que salió de control al difundirse por medio de una pregunta a la que nadie hace referencia, que fue escupida en la cara del presidente y que éste en un arranque que le es propio, habló sin profundizar sobre la ¨toma de la CANTV y de la EDC¨. La misma fue parte de un complot (utilizando sin moral el factor) para desfigurar el valor del dólar en el mercado internacional (referencia ADR). Para ubicar a los responsables, los organismos de seguridad del estado, con su andar vacilante, pueden verificar las transacciones para comprar dólares en el mercado paralelo el día antes de la barrabasada presidencial y con esto comprobar que se hicieron fortunas al concretar la operación de venta de los mismos dólares con un diferencial de mas de setecientos Bolívares por cada verde. Pero esto no tiene mayor importancia para los amigos calculistas, lo que si tiene sustento y que además debe servir como único aviso, es que la membresía del grupo ha sido forjada por quien nada tiene que ver con estos sujetos, para quienes la ciencia y la tecnología se aplica para mantener la paz social. El arrocero en este sarao no es otro que el Doctor Escarrá, quien se dice custodio de la piedra filosofal, y que en un arranque que no cuenta con el aval del Rey de Reyes ni con el auxilio del factor, se empeña en impulsar un cambio político territorial a través de una reforma constitucional, marcada por lisonjas vergonzosas y que probablemente nos llevará a la nada absoluta. Mis amigos me comentaron que si el fulano sigue con sus misterios, que lo haga con entera libertad pero con la salvedad que nada tiene que ver con quienes nos asombran con la puesta en escena del factor J+1, que para los mortales siempre estará vinculada a movimientos contenidos en frases musicales que nosotros con marcada ignorancia mal llamamos música clásica. Si quieren observar el milagro de su aplicación, pueden solicitar una copia del último discurso presidencial y podrán ver que su majestad cambia de postura cada siete minutos y treinta y un segundos, como siguiendo las directrices de la sinfonía en Re mayor número 31 de Mozart.

Wednesday, January 10, 2007

Ciencia no es:

Algunos pensadores hablan de la política como si se tratara de la ciencia de las ciencias otorgándole rango que le queda grande y que mal habla de sus supuestas hermanas. La RAE le da una calificación (cuando se trata de personas) que más se acerca a su comportamiento: Que interviene en las cosas del gobierno y negocios del Estado. Y no solo hablo de la pobreza de su ejecución en Venezuela sino a nivel global, tomando para ello sus tropiezos en la mayoría de los reinos de Dios en esta tierra, porque la política se ha convertido en un sistema publicitario en donde la democracia, o cualquier otra forma de gobierno, ¨permite¨ libertades que por derecho le pertenecen al hombre como género, pero en la práctica lo que escupe son restricciones disfrazadas de conveniencias en donde el colectivo es la trampa para recluir a quienes por fuerza debe atender. La política se conduce de manera corporativa, aparentando desorden para salvar el obstáculo que otro grupo intenta interponer y que impide por siempre que se atiendan necesidades básicas en nombre de cuidar cargos que por delegación crean caciques con poderes absolutos. Si nos fijamos en amplio panorama, las sociedades mas organizadas presentan fallas en ¨humanizar¨ el ambiente, para intentar subyugarlo con el cuento que el hombre puede vencer adversidades atmosféricas (que no son tales) para así clavar la bandera de conquista en el planeta que nos cobija. Lo que no fallan es en controlar a la sociedad por la vía del miedo mercadeado y que permite que los estados-gobiernos, desde el mas salvaje hasta el mas revolucionario, reprueben en todas las asignaturas menos en la de imponer tributos que el Rey que administra dilapida, algunas veces, con la complicidad de las cortes y otras, burlando leyes que solo existen para los iletrados de bar como este servidor. Pero últimamente, se han consolidado asociaciones civiles que formadas por voluntarios prestan sus capacidades para lograr que de manera solidaria el tránsito se haga mas cómodo para los que menos tienen (o para mayorías), y que consiguen con pequeños pasos que no admiten retroceso, que la anarquía que vivimos a nivel mundial tenga sembrada en sus entrañas el cáncer que permite soñar con la utopía de siempre. Saludo a los voluntarios del mundo, que tal y como pude ver degustando en el norte una cerveza de color marrón, son los llamados a romper con el monopolio que premia la incapacidad en nombre de unos votos que nadie puede auditar, cuando se vota.

Friday, December 29, 2006

Reporte imperial:

El principio que la distancia distrae es cierto, sobre todo cuando se ofrecen pausas para hablar y respirar otras cosas que no estén dirigidas a intentar analizar " la situación" que se vive en Venezuela. La distancia también sirve para recordar a quienes dejamos a un lado cuando sospechamos su cercanía y funciona también para comprobar que en nuestra tierra se come del carajo. Ahora bien, por estas fechas nos da por hacer planes imposibles, por revisar nuestra situación financiera y en fin nos da por pensar que el periodo que comienza sera el inicio de un nuevo tiempo que nada tiene que ver con el maracucho. Nos da por molestar a nuestros familiares con atenciones que les negamos a lo largo de los trescientos y pico de días anteriores y por supuesto su repuesta debe estar obligatoriamente ligada a reclamar nuestras faltas, especialmente por ser tan miserables con quienes en teoría dieron la vida por nosotros. Pero aquí estoy, con la parte mas cercana de una familia separada por centurias, pasándola bien y verificando que para los imperialistas simplemente no existe ningún interés en extender sus fronteras hasta las riveras de playa culito. Su majestad aparece poco, generalmente en canales latinos que lo ubican, quizás sin razón, como el perrito faldero del Comandante mayor y por estos bares, en donde la cerveza tiene mucho que envidiarle al oso y a la catira, se habla mucho del tiempo, referido a condiciones atmosféricas que nadie acierta sino al día siguiente, de cálculos infinitos sobre cada particular y se va la vida en intentar digerir un brebaje costoso, en apariencia Colombiano, pero que puedo establecer la certeza que café no es. Por la falta de letras y símbolos en el teclado debo buscar la manera de evitar sustituir el inicio de un nuevo ciclo con la parte mas remota de nuestra anatomía pero igual, a los pocos que me leen y que seguramente cada día serán menos, les deseo un prospero 2.007, pero eso si, para eso deben hacer pausas en el pensar y borrar la imagen que nos persigue y nos amenaza, de la boca para fuera y con eso mirar o al menos recordar las bondades del cerro que esta con nosotros incluso cuando estamos en el Imperio mismo. Quizás por ser testigo invisible no puedo utilizar la genialidad atribuida a Martí cuando enviaba sus crónicas desde Nueva York, pero intentare conocer al monstruo que perturba las noches de la revolucion, eso si, con un trago en la mano.

Thursday, December 14, 2006

Publicidad Revolucionaria:

Debe haber instrucciones más sencillas y que apunten seriamente hacia el rumbo que el país debe tomar para lograr su objetivo que la frasecita ¨patria o muerte¨. Frases impuestas y sin contenido no van mas allá de ser la expresión de una conducta que trata de imitar eventos ocurridos fuera del alcance de la venezolanidad, y que por mas que en las mismas se ubique la fuerza de una resolución, en apariencia inquebrantable, cuando se usan para todo evento pierden sustancia y caen en el vacío. Para ilustrar el uso que gasta, puedo referir que hace años me tocó trabajar en un banco cuyo eslogan era ¨siempre a su lado¨. La genialidad debía por obligación terminar conversaciones, la mayoría con clientes disgustados, por lo que el uso de la fracesita no era más que una bufonada. Por ejemplo: ¨no podemos conformar el cheque para que ingrese a su hijo en la clínica, lo lamento, entiendo que se está desangrando pero no puedo ayudarlo. Siempre a su lado¨. El gobierno al descubrir que una cosa es pedir y otra dar, se dio a la tarea de invertir recursos sustanciales en publicitar la intangibilidad del futuro, mejor pero distante, para comenzar a conjugar el nombre presidencial en todas la oraciones que inundan los espacios en donde asomamos la vista. Ante la violencia se contesta que con el señor somos gobierno ¿corresponsables o victimas?, que ahora Venezuela es de todos, y en fin, por medio de una campaña perpetua se siembra la certidumbre que con la revolución avanzamos a paso de vencedores. Pero ¿a quién beneficia la enorme cantidad de dinero que se gasta en publicidad insulsa?, creo que a nadie, porque por mas que la figura presidencial se ha convertido en una referencia internacional, el poder real para realizar cambios con sustancia se ve limitado a una obra de gobierno manejada por operadores que cantan las bondades de estar en el barco rojo, por medio de carteles reproducidos hasta la saciedad en todos los medios de comunicación, mientras, a la sombra del circo, se dedican a construir liderazgos dominados por la tendencia de asaltar al tesoro público. Se habla de corrupción pero se combate con frases ¨diseñadas¨ que desprecian y se aprovechan de la falta de cultura de los aquí presentes. Se habla de burocracia como detalle que lacera pero se pretende la creación de un estado que burocratizará a la ciudadanía. Se orina contra viento cuando el modelo socialista se propone para implementar una política policial y de doctrina difusa, que busca castigar a quienes no se someten a los caprichos del régimen, cuando la verdad es que puede aplicarse con éxito si y solo si se participa colectivamente, sin el apoyo de la chequera que aparenta infinitud. Por lo anterior pido que se suspenda de inmediato el flujo atroz de dinero que se utiliza para alabar a su majestad y a una obra de gobierno que carece la propiedad de ser percibida por el tacto y el gusto y que anula al resto de los sentidos vía saturación. Como si me fuesen a parar bola.

Sunday, December 10, 2006

El primer socialista del siglo XXI:

En una reunión reciente, un grupo de amigos, temerosos por la arremetida cantada del régimen contra quienes lo adversan, llegaron al colmo de sugerir que el estado-gobierno va a someter con torturas indescriptibles por su crueldad, a sujetos que ¨piensen diferente¨. Sin ánimos de burlarme sobre algo tan serio (el temor era real) les contesté que la solución para evitar que ¨nos descubran¨ era dejar de pensar. Fue cuando me di cuenta que dentro de la conversación no se permitían salidas irónicas ante una visión de país que otorga superpoderes a quienes a sangre y fuego van a imponer al comunismo para, entre otras cosas, redistribuir la propiedad, y así los bienes que pertenecen a la derecha entregarlos, por medio de un acto de justicia no regulado aún, a los señores vestidos de rojo. Mis amigos de siempre y sus relacionados ante mis explicaciones, condimentadas con escoses y jamón de la sierra ibérica (pero de acá), durante un espacio de tiempo regido por la falta de ideas, levantaron un muro infranqueable que me convirtió de manera sumaria, por defender mi razón, en el primer socialista del siglo XXI. La calificación se produjo por antecedentes hereditarios y porque no participo en sesiones de terror colectivo y lamentoso, en donde la premisa es que ¨aquí ya no hay nada que hacer¨ o su hermana coloquial que escupe el ¨esto se jodio¨. El problema que tienen conmigo es que por no profesar doctrina ni dogma de ningún tipo, puedo tolerar con respeto a quienes practican diversas formas de ¨creer¨, que al comentarlas me sorprenden la mas de las veces con argumentos construidos con base a las vivencias del hombre cavernario (que se alarmaba del sonido de su propia voz), y es que para eso estamos, para permitir la disidencia y la libertad de creer en lo que se nos venga en gana. Pero al continuar con el proceso de ingerir agua ardiente, que relaja sentidos, pude escuchar que mis amigos padecen, a la vez que temen a un futuro incierto, la virtud de considerar a la realidad que vivimos como consecuencia de la violencia estructural, que asfixia a muchos y que produce que aquí, por estos bares, el desprecio a la vida sea la única respuesta posible para controlar territorios en donde el estado y sus poderes son incapaces de ofrecer respuestas efectivas a un problema, que hasta ahora, ha servido para esgrimirse como bandera en elecciones que no terminan nunca (ya se habla de la activación del referéndum revocatorio para alcaldes y gobernadores). Incluso llegaron al punto de reconocer a la pobreza como problema grave y de todos, para luego ofrecer alternativas para reducirla, siempre bajo la óptica de respeto de lo que cada quien tiene, y eso para mi es un avance importante en esta loca carrera en donde quien detenta la representación de la mayoría no se somete a los límites que establece el librito azul, que por ser extraordinario pero difícil de desarrollar sin el concurso de todos, se pretende cambiar para relajar derechos que nos reivindican como sociedad. Para terminar y siguiendo con la honda de intentar desnudar mi manera de ver la vida (como si le importara a alguien y que es posible que solo sea de la boca para afuera) comento que pienso combatir a los enemigos del sentido común y si se quiere reformar la actuación del príncipe que nos gobierna, debemos instaurar, tal como se hizo en los primeros años de luz del parlamento ingles, el reconocimiento que su majestad es un ser todopoderoso para hacer el bien pero, debe por fuerza tener las manos atadas para hacer el mal. Si es así, acepto con gusto ser el primer socialista del siglo XXI.

Monday, December 04, 2006

Voy por los tigres de Aragua:

He intentado por todos los medios disponibles, para esta mente débil que acompaña mi caminar, sentirme mal por lo que pasó ayer. He intentado pensar que la victoria oficial impedirá que me sienta libre, acorralado entre paredes virtuales en donde un estado policial y poderoso bloqueará mi sentir, pero lamentablemente no puedo evaluar al proceso de una manera diferente como lo que realmente fue, la victoria de quienes son mayoría y que ahora seguramente pedirán, acompañados de un número importante de pobres azules, que el gobierno cumpla con su labor principal; administrar los fondos públicos en beneficio de todos. ¿Será posible acercarnos a nuestros hermanos para comulgar en familia en estos días de fiesta?, yo por mi parte mandé un mensaje de texto felicitando a quienes presumo que votaron por quien ganó y hasta ahora he recibido respuestas prepotentes tipo – te lo dije maricón- que ciertamente revela lo que somos, un pueblo que hecha vaina y que no se toma en serio a las batallas imaginarias, que perturbaron a los medios de comunicación y a sus receptores con augurios de falta de luz en un espacio en donde el poder ejecutivo (según algunos opinadores) es capaz de acabar con el sol, vía decreto. Ahora bien, ¿será posible planificar ejecutorias por parte de quienes van a gobernarnos (otra vez) para acabar con la emergencia que propicia atajos que nos saquean?, ¿será posible darle lugar al silencio para observar la miseria que nos ataca sembrando desesperación?, ¿será posible que El Nacional me contrate y me pague un par de palos por articulo?, pues depende de todos. Depende de como enfrentemos al temor real, que amenaza con exterminar a la alegría, si seguimos llamando a la violencia como alternativa para la paz. Pienso que cada parte debe amarrar a su loco y propiciar encuentros entre vencedores y vencidos, con gallardía y evitando traer a la mesa temas interplanetarios, que no nos afectan (al menos no tanto), porque al pensar que todos ganamos o perdimos, lo que si puede ofrecer certezas fue que no triunfó dios sobre el diablo, la revolución sobre el imperialismo o la luz sobre las sombras, lo que pasó fue que muchos venezolanos aún conservan a la sangre dentro de sus cuerpos porque Manuelito, en un acto que reivindica su hombría (o a su olfato político), reconoció que ¨por ahora no se lograron los objetivos planteados¨. Suena familiar ¿o no? Para concluir y mas por definir una postura de vida que me han reclamado algunos lectores (que por la coincidencia en el apellido sospecho que son familia) proclamo a los cuatro vientos que desde siempre y no de ahora, cuando somos vencedores, voy por los Tigres de Aragua.

Sunday, December 03, 2006

Ruso negro:

Hace poco mas de un año descubrí lo que ya sabia, que existen oficios que están destinados para ser ejercidos por personas particulares, como si el dedo del destino se tomara la molestia de señalar a cada ser para que preste un servicio determinado en tiempos de ocio. Cuando hace miles de años te tomabas la molestia de hacerme leer al lado de tu oficina, cometiendo la locura de invadir mis deseos (dirigidos hacia senderos menos cultos), llegando al colmo de pedirme que resumiera cada capitulo leído; lo hacía sin otro animo que romper la barrera que cercaba tus sentidos y que te impedía acercarte de manera natural, por lo que la tarea producía rechazo a la lectura y a otras cosas que pretendías imponer para ¨formar¨ mi carácter. Tiempo después, cuando tomé la decisión libre de leer tu biblioteca, que guardabas sin mostrar en la parte de arriba de un closet en el cuarto en donde dormía, me di cuenta que las obras servían para viajar a sitios a donde mi mente me llevaba, porque no es ningún secreto que allá no quería estar. Volviendo al inicio, lo que sorprendió a mi respirar fue el retomar un escrito cultivado hace años y que me permitió viajar en el tiempo para descubrir que poco había cambiado, pero, mis necesidades se habían reducido al ámbito de lo que me hace feliz, sin importar el pelo, la grasa abdominal ni la ropa que uso (eso si debe estar limpia). Al despertar, luego de concluir la primera revisión del manuscrito, otras historias nacieron, girando siempre en el entorno limitado de mi visión, por lo que las palabras estaban condenadas a repetirse sin ofrecer contenido. Hasta el día que la historia de mi vida actual violentó la cerca de los hechos dibujados tímidamente en el Ultimo Ángel y convirtieron a la mediocridad en algo tragable. Fue cuando empecé, con pena y con orgullo a plantear la respuesta que intentaba definir lo que hago para vivir – soy escritor- decía, y cuando lo hacía en público los ojos de Airen se llenaban de lágrimas porque al fin su hermano descarriado (recuerda que por su rectitud el único encarrilado es Krishnamurti) había encontrado algo que hacer con la frecuencia relativa que indica constancia. Ahora bien, padezco de varias carencias, principalmente en el campo de la simplicidad, por lo que una historia sin sustancia se transforma por la intervención creativa de este que esta aquí, en un enredo condimentado en exceso con ironía y desprecio hacía la formalidad. Pero así escribo, sin tomar en serio casi nada y aislando mis sentidos para ser el crítico apestoso que todo lo sabe y que no entiende como se puede perder la vida en insustancias como la guerra galáctica (y costosa) por un puesto no permanente en un organismo que no sirve para nada. Sin ánimos de ofrecer una justificación a mi falta de profundidad, te pido que esperes a leer la historia del asesino ciego, en donde exprimo mis sentidos para condensar hechos que no pasaron pero que sufrimos, que son imposibles pero que vivimos día a día y que ratifican el cumplido (malentendido por Airen como insulto) que los venezolanos somos seres extraños de un planeta que se extingue. Salud y espero verte pronto, pero si nos es así, te comento que me tiene muy complacido que dediques espacio, en una vida colmada de labores dignas, para escribir a quien lo merece. Como no pude encontrar un titulo que con justicia ubicara estas líneas, las llamé como un cóctel que definitivamente no me gusta.

Saturday, December 02, 2006

Mis amados y queridos Ruso y Airen:

Aunque sospecho quienes son, las prohibiciones en materia de propaganda electoral me impiden identificarlos como el señor Dios y su único hijo. Pero como el amor es una torpeza que por etérea impide definirla de manera razonable, por este medio les manifiesto mi amor, sin condiciones y sin tendencias. El problema de responder a la inteligencia es que al hacerlo se puede sufrir del virus de radicalidad que hace de la palabra un instrumento de destrucción mas poderoso que el que detenta el jefe planetario que ustedes tanto odian (mas por ser parte de un combo que por razones de sufrimientos directos). Y es verdad, mis reflexiones carecen de profundidad pero, aparte de deberse a la debilidad intelectual que me persigue y que no oculto, las mismas las realizo como parte de una pausa entre líneas que me llevan a transitar la historia de un asesino ciego, que vive y respira en los espacios de una memoria que no tiene nada que reclamarle a los dias vividos, y que en mi caso particular y por razones vinculadas a la malcriadez y al consentimiento de quienes me quieren, no ha depositado sus garras sobre mi buscando sangre. Pero deben entender que no soy tan brillante como sueñan que soy, que no tengo intereses definidos porque para mi el vivir es ser testigo de todo lo que se presenta, sin ideas preconcebidas, aunque ustedes se empeñen, por un error del G2, en vincularme a una derecha que aquí existe principalmente en los cuarteles. Ahora bien, si se detienen a pensar en mi y en mi vida, se darán cuenta que hago lo que me da la gana, que tengo lo quiero, que soy feliz y que nadie tiene el poder para cambiar mi verdad, que por ser fruto de atajos acomodaticios, tiene la virtud de cambiar de tono al mismo tiempo que el Avila. Mi idea no es salvar al mundo, no es tampoco trascender ni lograr al exponer mis ideas que se cree una conciencia colectiva que adore mis palabras y las siga al pie de la letra, mi idea es sorprenderme, cultivar mi mente para que no se desvíe de su misión principal, que no es otra que disfrutar lo que se me sirve sin caer en la tentación de la infinitud en el disfrute, que como ustedes bien saben, es la única forma de pecar en esta tierra. Para concluir, no me importa un coño participar dentro de las limitaciones que ofrece el poder que nos domina (en apariencia) y la mejor manera de hacerlo es ser libre, sin asociación, sin empelotamiento de seres que se creen libertadores y sin profesar otra doctrina que no sea la que impone el horario para beberme unas frías, que me gustan, pero que las contengo dentro del cerco que impuso mi querida abuela, quien sabiamente las acumulaba para recrearlas cada tres días. Saludos y que la paz esté con vosotros. Por cierto, me encanta que se tomen la molestia de debatir mis carencias, pero les queda trabajo por hacer, comentar cada uno de mis escritos.

Friday, December 01, 2006

Reporte de viernes en la noche:

Supongo que ante la petición del señor Roger, no me queda otro remedio que reportar, con las debilidades propias de la falta de practica, lo que hasta hace breve tiempo ha sucedido en los linderos del lugar en donde padezco mis miserias, entendiendo que el reporte viene concentrado en lo que se ha dado por llamar el proceso electoral (o la batalla final). Para empezar puedo comentar que el plan república se observa más débil que ante el evento conocido como el fin del mundo (o referéndum revocatorio). Al parecer y producto de la insistencia de personas ajenas a la comunidad, los testigos de mesa fueron exportados desde confines visibles solo para la mano que cuenta con transporte vehicular. Lamentablemente para quienes me preguntaron sobre la ubicación del ¨centro¨ les respondí que ¨por allá, mas abajo¨, sin ánimos de burla, pero si de revancha porque se supone que quienes vigilarán el proceso deben contar con la cualidad de ser vecinos. En la noche de ayer se vieron algunos cohetes y a unos sujetos que combatieron las luces del cielo con unos cánticos sin estrofas y que afirmaban la presencia de la primera y última vocal (acompañada de la H) en un grito que no salía de esos limites. Por disposiciones legales no me es permitido expresar tendencias sobre quien a mi juicio debería ganar, pero utilizando las bondades de la invisibilidad literaria, puedo expresar la certeza que no será mi hermano el del medio (único hijo de afecto de mi padre). Ahora bien, he escuchado sin pararle ni media bola, que lo que se vivirá el 3 de diciembre puede ser equiparado con la desaparición de los dinosaurios, pero como yo voy a hacer hallacas (con ingredientes que no compré en Mercal por razones discriminatorias), espero que no se extinga el licor de la alacena que cobija los efectos de mis abuelas queridas, que con sabiduría me dejaron al partir a destinos mejores. Siguiendo con la honda reporteril, les cuento que por aquí el pernil ha sido desmembrado para convertirlo en ¿pulpa? y con eso multiplicar su precio por cinco, pero como algunos relacionados padecen los efectos de la sobre-liquidez, lo compraron con gusto. Para el día de mañana tengo planteada la tarea de ubicar al resto de los ingredientes para confeccionar las hallacas, que año a año trastornar mis sentidos, pero eso si, entre trago y trago me propongo estar vigilante ante hechos extraños, que amenacen con acabar mi vida, sobre todo en los alrededores de las maquinitas, que con su titilar auguran el mismo temor que escupía el robot de perdidos en el espacio. Salud señores y buen sábado.

Tuesday, November 28, 2006

El domingo el bien y el mal descansan:

Existen sujetos que consideran que lo que está en juego el próximo domingo es el futuro, como si nosotros los venezolanos fuésemos capaces de cambiar las reglas del tiempo y hacer que el mismo se detenga o continué a nuestra real gana. Para quienes tienen la mente embotada de temor ante el posible cambio radical de las formas como el estado ve al mercado, les comento que voten para evitar que la revolución, con su particular sentido práctico, interrumpa la malcriadez de importar todo lo que consumimos, a precios que hacen sospechar jugosas comisiones, porque la cruel realidad nos indica que los rojos están desarrollando el socialismo en Brasil, Uruguay y Argentina, mas por darle una lección a Fedecamaras (por el paro absurdo) que por solidaridad con los desposeídos. Para quienes ven en Manuelito la figura visible de un plan fraguado en el anillo E del Pentágono, para permitir que el gocho nos dirija nuevamente (esta vez a distancia) siguiendo las pautas erráticas de los Halcones artífices de la guerra de Irak, pues salgan a votar por el amor en tiempos de cólera. La oferta electoral no da para mucho, salvo polarizar extremos que se repelen mas por tener la misma carga magnética que por ofrecer salidas viables a una crisis de la cual todos tenemos nuestro grano depositado en una montaña de basura que nos bloquea los sentidos. Si observamos con detalle y sin volumen la actuación de ambos candidatos, vemos la mano blanca del pasado haciendo de las suyas para engrasar una maquinaria cuyo fin único es movilizar votantes a las urnas o al matadero (que suena mejor). Ahora bien, ¿por que con todos los supuestos recursos que tenemos somos incapaces de vivir en armonía en esta tierra de gracia? La respuesta por simple hace inútil cualquier reflexión con ánimos de profundidad, porque en este país estamos nosotros los venezolanos, seres extraños de un planeta que se extingue, incapaces de resistir la tentación de atajos imaginarios que siempre alargan el camino, pero que gracias a la cerveza y a la gasolina barata se hace manejable. Y por extraños tenemos una capacidad para soñar de una manera cuya infinitud en otras sociedades se considera pecado. Por eso me sorprendo cuando se nos quiere atar de manos para encajonarnos en doctrinas ajenas que buscan imponer un criterio de solidaridad que tenemos desde siempre, por eso las batallas políticas solo existen en la mente afiebrada de pensadores con problemas de gramática, porque los políticos de oficio lo que quieren es parte de la torta que se reparte a espaldas de la mayoría, distraída como está en recoger juguetes baratos que brotan de la piñata petrolera. El 3 de diciembre es una fecha para la paz, para hacer hallacas antes durante o después de votar, para aquellos que quieran hacerlo de manera voluntaria y para quienes ven en el acto la continuación de la nada, pues, que limpien las hojas, que en mi caso es un castigo benévolo para seres como yo, que esperan las doce para ingerir la primera de las frías. Salud señores y disfruten del acto que hace democracia sin mirar para los lados, porque el domingo nuestro señor y su archienemigo descansan. Gloria a Dios.

Thursday, November 23, 2006

Al bajar las aguas:

Dejando de lado la posibilidad incierta, al menos a corto plazo, que por efecto del sufragio nos conviertan a la fuerza, en un país ¨comunista¨, es bueno reflexionar sobre la valoración del proceso Bolivariano y su visión de sociedad, que gracias a un discurso interminable, personalista, anecdótico, seudo histórico e histriónico, pocos o mas bien nadie conoce sus alcances, por lo que se han producido interpretaciones acomodaticias, construidas con pasión y con ausencia de ideas, para con eso combatir o apoyar lo que en esencia desconocemos. Los aportes seriamente documentados y muy bien vendidos del Profesor Garrido, nos llevan a sopesar una parte del tránsito de los próceres del proceso, que si bien observamos sus andanzas, tampoco aportan nada a la valoración antedicha porque parte de la conducta visible de los actores políticos es su extraordinaria tendencia a mutar y a repetir. Y no se trata de defender lo que por falta de intelectualidad no ha podido ser condensado en una tesis simple y bien construida sobre lo que debería ser el ¨socialismo del siglo XXI¨, porque cuando se llega a una de las orillas, luego de un esfuerzo descomunal para intentar producir una conclusión, como aquella que establecía que el debate doctrinario debía por fuerza comenzar con los aportes ideológicos del texto constitucional, se produce la banalización del contenido con la torpeza de intentar cambiar el texto para reducir o aumentar la permanencia del funcionario público por excelencia. Pero si de detalles se trata, se puede establecer que los avances visibles de la revolución -que tienen aplicación práctica real- se construyeron a fuerza de dejar de lado al ¨consenso¨, pero otorgando prebendas a los factores de poder, negociadas con frialdad para lograr beneficios impensados en tiempo de la cuarta república, como es el caso de la tasa social para los créditos hipotecarios y el aumento de la cartera obligatoria que la banca debe colocar en el mercado, que junto a los recursos que aporta el estado para adquirir vivienda, benefician a una clase que reniega del proceso pero activa los mecanismo para disfrutar lo que se le sirve. Pero el costo material fue y es demasiado alto. La Banca se fortalece y controla la deuda pública interna y sede ante las pretensiones de aparente justicia social que promueve el gobierno, con la evidencia que lo hace con recursos de todos. La falta de consenso y la perspectiva que la revolución ¨debe¨ imponer el progreso, produjo el alter ego a la estructura formal de gobierno (travieso, permisivo, parrandero y botarata como todo hermano consentido), que pretende sustituir la atención de los ciudadanos con la maravilla propagandista que son las misiones, que sinceramente no entiendo como no provocaron una ola de solidaridad general, que ante las imposiciones de formalidad en la administración de recursos públicos y ante nuestra permanente emergencia, se implementaron con organizaciones paralelas, cuyos resultados aplaudo, aunque seguramente fueron paños calientes arrojados a una sociedad cansada de la tibieza. Y de organización, poco y caro. Ahora, ¿esta tendencia de gastos exagerados y pocos resultados puede ser revertida?, estoy seguro que sí y para muestra se pueden colocar sobre la mesa la terminación (casi) de la red metro de Caracas, del sistema ferroviario a los valles del Tuy y el segundo puente sobre el río Orinoco (etapas inauguradas obviando al pasado que las proyectó) , que pudieron mezclar sin traumas la ejecución de recursos, la cooperación internacional, el concurso de la banca, la capacitación de mano de obra, la intervención de cooperativas y la conclusión de la obra sin que para ello influyera para nada el pensamiento del Libertador. Desde mi punto de vista, sin que influya para nada el resultado de la elecciones, debemos hacer una valoración de los problemas que nos afectan como sociedad, descartando para realizar el trabajo a los sujetos que desde siempre se empeñan en agruparse para estafar a la verdad -que por cierto no existe- pero para tranquilidad pensamos que es una meta posible en nuestro caminar por esta vida de dos estaciones. El reto está en valorar a la revolución como obra ejecutada o en ejecución (sin tomar atajos), que no es otra cosa que evaluar a nuestros hermanos o a nosotros mismos, si situamos su actividad en este espacio que desde estos bares llamamos Venezuela. Es tiempo de hacerlo, ahora que posiblemente las aguas bajen.

Thursday, November 16, 2006

Del amor y otros demonios bondadosos:

Muchas leyendas se han tejido a costa del supuesto poderío del gobierno para incidir sobre los hechos que de manera independiente se empeñan en ocurrir y que al hermanarse día a día forman lo que se conoce con el nombre de vida. También se ha sembrado la idea que formamos dos grupos, incompatibles entre si, cuyo destino bíblico es el enfrentamiento hasta lograr que uno cualquiera desaparezca para beneficio de todos. De un lado, quienes nos mandan, intentan diseminar en el colectivo que le es afín la extraña idea que nuestro tránsito debe ser dedicado en forma exclusiva a defender intereses colectivos, los cuales por ser mal explicados se convierten en indefinidos, cambiantes y acomodaticios pero siempre están del lado del bien. La revolución bonita fomenta que la conducta debe estar ligada de manera impuesta a comportamientos que deben producir patria (no botar basura es hacer patria) pero a su vez debe prevenir el ataque de agentes externos que pretenden destruir lo que ha luces vista no se ha construido, por eso se presenta la dualidad del pacifismo armado. También reconoce sin tapujos y sin vergüenza su incapacidad de resolver problemas que nos azotan (delincuencia, salud, educación, vivienda, etc.) pero a su vez y dentro de una política construida para cazar bobos e iletrados (nosotros), advierte que todo es posible a futuro, siempre y cuando aceptemos que quien tiene en sus manos la piedra filosofal es el líder del proceso y por delegación divina sus apóstoles. Por insólito que parezca, la tesis propone que para resolver lo que nos afecta primero debemos cambiar el modelo mental que nos agrupa hasta hacernos socialistas pasivos, para luego, cuando estemos del lado del bien y de la verdad, empezar a recoger la basura y tratar seriamente los desechos para sacarla de nuestras narices. Lamentablemente parece que la revolución se pierde en espacios no conquistados por el hombre y sus resultas parecen mas que doctrinarias un entrenamiento canino. Por esa vía, incluso al vencer batallas imposibles, que en el camino permiten corrupción, ineficacia y vejación, el proceso no será más que una meta utópica pero extraordinariamente cara, que solo es posible por la maldición de contar con recursos naturales que se comercializan principalmente con el enemigo. Pero del otro lado la situación no mejora, las contradicciones mediáticas nos llaman a votar – en medio de una trampa que no reconocerá el esfuerzo- para salvar un modo de vida que solo disfrutan pocos, que desprecia a los que menos tienen y que tiende trampas permanentes para difundir la idea que estamos ante el abismo, buscando exclusivamente aprovechar los réditos que da el mercadeo del miedo, que como ya he mencionado en otras ocasiones, por estos bares tiene compradores corporativos y poderosos. Ambos bandos, quienes nadan en mar ajeno, forman una minúscula parte de la sociedad, porque la afinidad que logran con las masas no da para disfrutar las bondades de tener una chequera en blanco, que permita cogerse al país como si se tratase de una tribu, porque, y eso se palpa en la calle, ahora lo que se quiere es lo de siempre (seguridad, PAZ y libertad) y se rechaza con vigor los atajos que nos comprimen ideológicamente. Por eso ante la alternativa que se nos presenta en las elecciones por venir, cuya participación es voluntaria, lo que debemos tener presente es que el resultado no nos favorecerá si no formamos ciudadanía que exija el cumplimiento de normas que están mas que consagradas en el texto constitucional, de lo contrario tendremos al amor y a la tarjetita negra (otro demonio bondadoso) formando gobierno para perpetuar la estafa que vivimos desde siempre, aunque espero que en libertad. Para concluir, manden al carajo a las maquinitas capta huellas, que solo sirven para justificar la riqueza que se traduce en vehículos alemanes lujosos.

Friday, November 10, 2006

La encuesta:

Debo hacer justicia y explicar de donde vienen mis escritos.
De ninguna parte.
Hace unas semanas comencé a enviar ciento diez palabras sin concurso entre ellas, sin signos de puntuación que las hermanaran y por supuesto sin ideas que las vincularan para convertirlas en reflexión. La gente del noticiero digital tienen como herramienta un programa avanzadísimo que permite ordenar las antedichas palabras hasta formar algo que a mi me ha dado por llamar ¨articulo semanal¨.
Hasta allí todo aparentaba calma en la orilla. El problema se presentó al establecer que el envío de las ciento diez palabras semanales comenzaron a parecer un trabajo, que por virtud de mi incapacidad y aprovechándolas como excusa, se convirtieron en lo único que hacía en el período, para tranquilidad de los míos y en beneficio de mi salud, ya que me alejaba por unas horas de mi ingreso al bar.
El detalle se presentó cuando en una clásica salida dominaba por el ego, se me ocurrió decir que los coordinadores de Noticiero Digital (en lo adelante ND) me pagarían por vaciar mis inquietudes ¿literarias? en razón que mis escritos eran visitados por un número importante de lectores, que por efectos del cariño empecé a llamarlos ¨mi público¨.
Y ¿a donde quiero llegar?, a ninguna parte otra vez, solo que ayer a mi mujer se le ocurrió la genialidad que con el supuesto dinero que me pagaría un tal ¨señor Roger¨ debía comprar una serie de objetos contenidos en una lista y que atenderían a cada una de las personas que padecen mi falta de interés por trabajar.
Para mi mujer una bolsa de pan, para mi hija una loción que la resguardara del sol y para mi, que bien merecido lo tenía, un par de cervecitas en el bar contiguo a la sede de ND, que por comodidad la ubiqué de manera imaginaria en la Avenida Francisco Solano de Sabana Grande, a dos cuadras de la salida del metro del mismo nombre.
Para salir del compromiso y perpetuar mi hombría laboral, llamé a mi amigo de siempre para que me prestara once mil Bolívares, que era la cantidad que había establecido en mi casa como pago por once artículos en ND.
Por supuesto mi amigo entendió el problema y como estaba buscando una excusa para beber un día de semana prohibido por su fe, llamó a su esposa y le comentó que no lo esperara despierta porque un amigo (que era yo) lo necesitaba para superar un trance de vida. Yo simplemente le dije a mi mujer que invitaría al flaco por vez primera, porque ¨cuando el dinero llega debe fluir¨.
Pactamos la cita para las 2 de la tarde.
Una hora antes, exactamente a la una y diez, me encontraba dispuesto a subir unas escaleras mecánicas que me llevarían sin esfuerzo del bulevar de Sabana Grande hasta la Solano, cuando sucedió algo inesperado.
Un sujeto con problemas motrices llamó mi atención y me pidió participar en una encuesta. Para evitar el trámite, fingí que tomaría otro camino y en un descuido del individuo retomé las escaleras corriendo como si de ello dependiera mi vida.
Al llegar a su final, una hembra de belleza salvaje y escote pronunciado me esperaba, y con voz achocolatada me llamó señor y me pidió que participara en la misma encuesta.
Al voltear la vista pude observar que el sujeto de abajo se sonreía, demostrando que sus problemas motrices eran fingidos y que su actuación era ubicar a incautos que irremediablemente accedieran a participar en el sondeo interminable, llevado a cabo por una señorita a quien era imposible decir no.
Para resumir un poco y guardar el disfrute visual para mi solito, el trámite debía cubrirse con respuestas que no permitían más salidas que ¨si, no, no sabe, no constesta¨
Utilizando la técnica de ND, de ordenar utilizando la frecuencia de los múltiplos del once, respondí una encuesta interminable y sin aparente sentido, que al concluirse debelaría a que candidato debía favorecer con mi voto, en unas elecciones en donde no pensaba participar.
Las preguntas eran tan alocadas que todo el tiempo planteaban una realidad de imposible percepción, porque los hechos siempre se presentaban como parte de en un futuro incierto. A manera de ejemplo, una de ellas bramaba algo así: ¿Si usted fuese buen mozo y tuviese pelo en la cabeza, favorecería que el comandante amor eliminara, por vía de decreto, a todas las palabras que terminan con S?
No sabe, no contesta- respondí.
Aparte de sembrar en mi mente la realidad de una estupidez galopante que me arropó por minutos, antes de terminar y ante el requisito que debía suscribir el resultado con mi huella dactilar, les solicité dinero para hacerlo.
A la dama no le quedó otro remedio que acceder a mi petición.
La venganza se consumó cuando el sujeto que comenzó la historia, con su discapacidad aparente, me entregó once mil Bolívares.
La dama me regaló un beso en el cachete -que en el recuento de los hechos en el bar del frente ubicaré en la boca- y me dio una gorra roja con un caballito blanco, que pinté de amarillo con un resaltador que llevaba la mujer como herramienta de trabajo.
Al preguntar sobre el resultado de la encuesta, la señorita me dijo que la misma favorecía al gobierno, sobre todo por las últimas once respuestas, que por ser su turno, fueron contestadas de forma irremediable con ¨No se, no contesta¨
Para concluir, la experiencia me permitió atestiguar que las encuestas existen, que las mismas vacían con certeza las preferencias de los encuestados, que resuelven problemas económicos, si se insiste en pedir contraprestación por las respuestas y sobre todo, que el dinero que obtuve por participar me permite soñar que tengo trabajo, ya que de ahora en adelante podré decir que ND me paga por participar en el foro como colaborador.
A mi hija no le llevé el protector solar, pero si le traje una gorra de Ferrari.

Friday, November 03, 2006

El petróleo y yo (el cargo doble):

Que conste que no fue algo que busqué, al menos no concientemente, pero pasó. Contra todo pronóstico e incluso sin tomar en cuenta mi falta de fe hacia la revolución bolivariana, la misma de manera caprichosa e impuesta puso sus ojos sobre este mortal.
Desde tiempos que se pierden por su distancia en el laberinto que forman las mentes de las personas que me soportan, siempre he encontrado la manera de excusarme ante mi falta de voluntad para enfrentar la vida seriamente, es por eso que ante la pregunta permanente de ¿si mañana tendría el ánimo suficiente para salir de mi ostracismo?, la respuesta que de manera automática presentaba cada vez, como buscando soledades, era que yo no soy adivino para saber lo que haría al día siguiente, pero por si acaso mi réplica alentaba esperanza alguna, me escudaba en el clásico –prefiero no hacerlo- que guía mi existencia.
Pero, cuando se es parte integrante de una barra, de algo hay que hablar. Desde hace un par de meses mis comentarios se basaban en la destreza que tenía como nadador de estilo libre y como aquí la ausencia de piscinas populares impedían que demostrase mis habilidades, me convertí en campeón en la categoría Master (o mayores de cincuenta años) en competencias que solo sucedían en mi mente saturada de cerveza que gracias a mi cualidad virtual no tenía que pagar.
En otras palabras me convertí en el héroe del patio.
La cosa se presentaba sin tropiezos hasta que un día un sujeto vestido de verde oliva, con limitaciones en el lenguaje, escuchó mis últimas hazañas fabuladas y decidió que por mi debilidad de espíritu era la ficha perfecta para ser captada a favor del proceso y así trabajar en favor de sumar a la causa al resto de los borrachos que acompañan mis días.
Para eso dirigió su voz marcial hacía el mesero y ordenó que, en nombre de la revolución, se sirviera una ronda interminable, al menos hasta agotarse la existencia, de escoses envasado en botellas de color ámbar que custodiaban una mezcla entre varios tipos de caldos, con la certeza que el menor tenía como mínimo 18 de años de envejecimiento en barrica de roble.
Al rato todos gritábamos vivas al comandante amor, a sus próceres, a las mujeres venezolanas, a la hermosa Mayre que ganó el Latin American Idol, a la trocha, hasta que el sujeto (quien se hacía llamar mi general) me propuso que representara a Venezuela en las competencias de Natación de Mayores, a celebrarse en China entre el 17 y el 26 de noviembre de este año, ya que y cito ¨necesitamos darle una lección al imperio¨ que luego del ridículo en la ONU todos estuvimos de acuerdo que había que hacer algo.
Y ese algo fue aceptado por mí.
Sin saber como, me gané la simpatía de una serie de sujetos, quienes hablaban como Fidel, pero sin el cultivo de la palabra que usa el comandante mayor y así fue como y para probar mis habilidades acuáticas, de pronto y sin vaselina me encontré con un traje de baño color vino tinto, que mal hablaba de mi hombría (por lo pequeña que la hacía ver), con un gorro rojo con un caballito blanco corriendo desbocado en el tope de mi cogote calvo y arropado, y enviando la visión de mi cuerpo informe a una serie de testigos entusiastas con su representante, pero que dudaban de mis resultas hídricas.
Y tuvieron razón, al lanzarme a la piscina con la resaca del día anterior (única posibilidad de realizar un trámite para el que no estaba capacitado) mi respuesta fue hundirme en las aguas que me abrazaron con amor y que me persuadieron que era posible que respirara bajo el agua.
Por supuesto casi muero.
Al ser rescatado por un equipo que tampoco sabía nadar y con una serie infinita de toallas que cubrían mi cuerpo, para ocultar lo que por fuerza y fealdad debía estar tapado, mi amigo el señor de verde oliva, sin estar disgustado, me interrogó sobre la locura de ofrecer mis servicios para algo que no estaba preparado y que incluso pudo terminar con mi existencia.
Como la pena no es mi fuerte, simplemente le contesté que para servir a la patria lo que cuenta es la voluntad y no la inteligencia.
Para cuidarse sobre el siguiente paso a seguir, fui examinado con detalle con una serie interminable de pruebas de agilidad mental, para ubicarme en donde podía ser útil al proceso, que repito no comparto sus avances porque no entiendo a donde nos llevan, si es que nos llevan, digo.
El resultado, al conocer el grado de idiotez que me consume y que por cierto no niego fue determinante para mi futuro, parece que al fin voy a comer caliente.
Recordando que los inobjetables logros deportivos de Cuba en juegos Olímpicos basan su éxito en evaluar seriamente a quienes mejor se pueden desempeñar en determinadas disciplinas, me permitió aceptar la verdad al ubicar la certeza que no soy nadie para cuestionar el método.
Mis limitaciones me ubican con posibilidades de ejercer un cargo doble, o dos cargos si hablamos con corrección, Presidente de PDVSA y Ministro de Energía y Petróleo.


Friday, October 27, 2006

Autodeterminación, materia pendiente:

Una de las respuestas favoritas que utilizan los diplomáticos de los países con debilidad institucional, cuando intentan desvirtuar las críticas ante la falta de mecanismos efectivos para proteger los derechos humanos, es la que tiene que ver con que las decisiones gubernamentales están protegidas por el principio de la ¨autodeterminación de los pueblos¨ y cuando los molestan mucho (y se les va la mano en travesuras no aceptadas popularmente) utilizan la otra que consagra el principio de la ¨no intervención¨ ante asuntos de la exclusiva competencia e interés de los ciudadanos y sus representantes. Pero ¿como nos autodeterminamos?, ¿que principios nos rigen como ciudadanos de está república?, ¿que vínculo común, afectivo y terrenal nos ubica como compatriotas en esta tierra de gracia? Algunos letrados dirán que la Constitución, pero lamentablemente y por la ensalada cultural, religiosa e ideológica que nos inunda, no tenemos una respuesta que nos incorpore en este pastel que cada día se hace intragable para quienes, a falta de comida, lo que tienen es el oído para recibir vaguedades sin sustento histórico, o con una visión tan particular de lo sucedido, que quienes las disparan no entienden que la consecuencia lógica de llamar al 12 de octubre ¨Dia de la resistencia indígena¨ es que el Libertador, Don Simón Bolívar, no fue tal, porque nunca fuimos conquistados por la corona española, por tanto no había nada que liberar, en todo caso fue colaborador asociado a determinadas etnias, para obtener la victoria que fue consecuencia de resistir los embates del antiguo imperio. Pero hablando seriamente, ¿como eludir la certeza que somos consecuencia de la visión del gobierno de turno?, que en su afán de torcer los hechos, sus integrantes dan vida a la miseria para convertirse en protagonistas de una historia que por vergüenza les debería ser ajena. Recordemos que cuando los adecos eran gente, tal vez no, pero con justicia se debe reconocer que tuvieron poder, casi absoluto (como se dice que tiene el comandante amor), comenzaron a sembrar al territorio con sus nombres y sus apellidos, en obras en donde participaron miles de venezolanos y extranjeros y cuya planificación le es esquiva por su manifiesta falta de preparación (de los adecos digo). Como la historia se repite cuando la negamos con fiereza, el partido blanco fue sustituido por el color rojo, y sus prácticas únicamente variaron en la cantidad ascendente de dinero que sin pudor sustraen de la bolsa que por estos bares llamamos Hacienda Pública Nacional. Ahora intentan autodeterminarnos, de manera impuesta, sin que produzca gentilicio, con el General Perón, con el Ché, con Fidel, con vivas a la hermana Cuba, con la trillada ¨patria o muerte¨, que nada aportan a nuestra venezolanidad y tampoco colaboran en agruparnos de forma solidaria para lograr lo que nos negamos a perseguir con pasión, ayudarnos los unos a los otros para acabar con las diferencias, en donde los que son mas, menos tienen. Y aunque parezca un escrito construido con burla, que muchos calificarían como una atrocidad en contra del intelecto, el burgomaestre mayor razona y ofrece una respuesta sobre la postura anti-imperial, bandera que el gobierno esgrime para relacionarnos con el mundo, y nos regala la pancarta espectacular en contenido, que se puede ver en uno de los extremos de la Avenida Bolívar, y que reza que: ¨Somos antiimperialistas por solidaridad con nuestros países hermanos¨. Con ese argumento el Embajador Arias Cárdenas quizás pueda explicar su conducta y lograr el respaldo de países, en número suficiente, para alcanzar el puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, para con este, participar como cucaracha en baile de gallina en un organismo que ha demostrado no servir para garantizar la paz.

Friday, October 20, 2006

Boicot a EL NACIONAL:

Al leer el editorial del diario EL NACIONAL del lunes 16 de octubre de 2.006, pude verificar lo que de un tiempo para acá revoloteaba en mi mente con respecto al periódico de mis amores. El mismo se ha convertido en un medio impreso con preferencia comercial y corporativa sobre la información. Antes de continuar debo hacer una aclaratoria, desde junio de este año, con mi ingreso formal al mundo de los blogs, debí adecuar el programa que utilizo para enviar correos electrónicos con el fin de contar con las ventajas que brinda la aplicación conocida como Microsoft Office Outlook. Luego de miles de intentos para configurar el bendito programa, recibí una invitación para formar parte del servicio de correos en Internet GMAIL de Google y al activar mi cuenta, pude descifrar los misterios de la aplicación antedicha y con ello comencé a martirizar al licenciado Alfredo Meza, coordinador (o algo parecido) del cuerpo Siete Días en EL NACIONAL, porque dentro de mi locura particular, se me ocurrió que mis incongruencias literarias podían tener cabida en tan excelso medio de comunicación. Las respuestas no llegaron nunca, hasta el día en que el señor Meza produjo la primera de sus genialidades. En un correo escueto y conciso, el licenciado muy amablemente me confesó que él no era el indicado para ¨procesar mis inquietudes literarias¨, como si de licuadora se tratase. La siguiente genialidad fue darme el correo de una licenciada que ¨procesa¨ ese tipo de disparates, por supuesto el sujeto se reservó enviar la dirección correcta por lo que mis siguientes dislates los envié a la nada editorial. Por último y asqueado por el tormento de leer el grupo de palabras sin conexión que a mi me ha dado por llamar artículos, el señor Meza, apuntando a la fe que nos empelota como país, me escribió de vuelta rogándome que no le enviara mas correos porque al parecer perturbaba su trabajo, que intuyo guarda relación con evaluar escritos para incorporarlos o desecharlos al cuerpo que coordina. Por tanto, y según la postura editorial del periódico en cuestión ¨nunca tendré cabida porque los articulistas están completos¨ Como verán, tengo motivos para respirar por la herida, pero no es así, al menos en apariencia. La reflexión gira en torno al editorial antes mencionado, en donde se intenta defender la postura del periódico ante ataques ¿inclementes? provenientes de Internet, que dañan la integridad de un medio combativo, que mal habla de una ex empleada (expresando que cobra sin trabajar) y que amenaza con tomar medidas judiciales y divinas para acabar con el rumor (que reconoce como tal) y llevar la venganza reivindicadora de la moral mancillada hasta las últimas consecuencias. Lamentablemente al producir tan infame editorial, el periódico de mis amores lo que logró fue atentar contra la libertad de expresión, utilizando los medios de que se vale el gobierno para silenciar, por medio de amenazas y censura, a individuos que expresan libremente su opinión (muchas veces con faltas a la gramática), sobre todo cuando la ausencia de Ibsen y la Pacheco hacen al menos sospechar que algo extraño se cocina y en este caso debo por fuerza excluir al gordo, quien solo obtiene de EL NACIONAL una promoción (que sospecho pagada) de un libro que en el prólogo explica que aquí tenemos que tener estudios de cuarto nivel para entender las bondades de escribir bajo los efectos de sustancias prohibidas. El temor y las acciones que torpemente declaran sus gerentes como de futuro incierto, no tienen que ver con proteger la reputación del diario, sino preservar sus activos y evitar lo que ellos establecen que es el motivo verdadero y real de la campaña: hundirlo económicamente. Yo como lector consecuente con el medio que se declara parcializado en contra del comandante amor (que pena con ese señor), lo único que tengo que decir es, que de un tiempo para acá la batalla que perdió EL NACIONAL fue contra el entretenimiento y contra la pluralidad, porque lo que pasa nada tiene que ver con mantener una postura editorial valiente y audaz, lo que sucede con el periódico, que compro desde tiempos de mi primera juventud, es que alimenta el sueño de las culebras. En otras palabras, el aburrimiento en estado impuro tomó la sala de redacción, buscando complacer al mercado que vive de sembrar a la ignorancia y así cosechar réditos económicos y ¿políticos? Claro, en el reino del señor todo tiene solución y ente caso particular se resuelve contratándome como articulista, con salario como el que pregonan le pagaban a la señora de los viernes, para que al menos tengan a un cliente cautivo el día que me toque vaciar mis debilidades, yo.

Saturday, October 14, 2006

Peligro en el bar:

Debemos tener cuidado con las señales que nos mandan sobre la restricción en el otorgamiento de divisas para importar licores y vehículos de lujo. Con relación a los vehículos, si bien es cierto que pueden perjudicar la capacidad de soñar con adquirir alguno, distante al bolsillo pero al alcance de nuestro campo visual, a mí ni me va ni me viene, ahora con la caña no, esos no son juegos. Mas aún, cuando producto de la marcha opositora del sábado 7 de octubre, los participantes luego de sudar colectivamente en el acto de fe, se dedicaron a asaltar con sus gargantas a cuanto bar se encontrara a diez y siete kilómetros a la redonda. Los testigos del hecho, que a su vez fueron convidados de bronce en mesas atiborradas hasta el límite, contaron al día siguiente que la ingesta alcohólica fue simplemente exagerada, incluso en varios puntos de la ciudad se produjeron violaciones masivas a la norma de beber con pausas, impidiendo el ingreso de pasapalos que servirían de amortiguadores a las paredes estomacales de un pueblo que hace nada había activado -¿de nuevo?- los mecanismos para dar la pelea, electoralmente hablando, en contra del semidiós que brama las bondades de abstenerse, pero de licor. Por razones vinculadas a la nada, no pude ser testigo presencial del cruel arrase de las reservas de agua ardiente, que hasta la fecha los locales custodiaban con virtud templaria, pero desde aquí pude disfrutar de un par de cervezas y luego de un par de tragos de escoses, en el único país del mundo en donde el par cuando se bebe representa al número once (par de unos). Por supuesto la distancia lo que produce es nostalgia, sumada a la certidumbre y al recuerdo que por ese camino ya transitamos, que el bendito tramo siempre se abre al principio con alegría y luego, cuando los ánimos se trastocan hacía batallas imaginarias por sobrevivir, por proteger derechos que solo mencionamos en comederos que imitan a lugares de acervo, regentados en su mayoría por lusitanos que manchan la regla de servirlas frías, es allí, en segundas y terceras convocatorias, cuando empezamos a ceder a la paranoia de las maquinitas capta huellas, al complot de la CANTV, a ser víctimas de las alzas injustificadas del dólar paralelo y con esto, cuando se empelotan los hechos en una masa forzada, como la que hablaba Cortazar al referir la estructura de un mal cuento, pasamos a ser seres acomplejados, racistas, excluyentes y sin modales, pensando que somos mejores porque a la fortuna caprichosa le dio por atendernos mas y mejor que a otros, que señores, lamento comunicar con dolor en el alma, que aún son mayoría, los jodidos digo. La reflexión no viene sujeta a normar a la esperanza, o a desanimar al movimiento que de nuevo luce las virtudes de ser fuerte en cuanto a número, ni mucho menos intento desalentar a los vecinos de derecha que son perseguidos por el fantasma del comunismo desde tiempos que por aquí no se vivieron. Lo que pretendo es que tratemos a las reservas de licor como se tratan a las reservas energéticas, que se ponga límite al número de tragos disponibles por persona (excluyendo a quienes deban ser apartados por motivos fútiles que garanticen mas para los panas) y que apresemos a los bebedores que intentan demostrar la tesis que no existe daño posible para quienes la ciencia a identificado como agentes pasivos en el beber. Claro, a veces un mal artículo puede sufrir un final feliz, ajeno incluso a quien mal les escribe, pero vinculado a la idea principal que por limitaciones llegó a la antimateria literaria, porque la promoción electorera del comandante amoroso, permite establecer la certeza que unos beben y otros se rascan.

Sunday, October 08, 2006

El plasma de mis amores:

Al comprar todos somos iguales en el querer. Pretender que por razones vinculadas a la ideología o las creencias religiosas debemos obligatoriamente ser diferentes al adquirir bienes o servicios, no tiene ningún sentido. Aquí se quiere lo que ofrece la globalización, intentar cambiar esa verdad, bombardeando inútilmente al pueblo con las bondades del hombre nuevo, pobre pero honrado, pobre pero sumiso ante el régimen, y sobre todo pobre pero idiota, no es mas que un camino que al transitarlo produce palabras altisonantes pero sin auditorio. Por eso, ante la interrogante de ¿Dónde está el dinero que ha entrado en los últimos años por renta petrolera? la respuesta está a la vista, no en obras e inversiones productivas, la plata se fue en la compra de bienes superfluos, en zapatos de marca (aunque de imitación por el contrabando de productos, principalmente desde Asia) en juegos de video, en pulseritas para la chama, en la nevera para la vieja, en carros de lujo y apartamentos para los bolivarianos, para sus conexos y afines. Y no estoy con esto criticando a la bolsería de comprar bolserías, porque cuando el dinero ha estado ausente tanto tiempo, la respuesta natural es adquirir con su ingreso eso que siempre y como en las novelas ¨hemos soñado¨. El problema se presenta cuando los recursos que por retórica nos pertenecen a todos, son dilapidados en proyectos salvadores pero extraños (palma aceitera, dátiles, mate, chicha de maíz morado, etc.), condimentados por ideología de nuevo cuño, unicamente por efecto del número romano que nos ubica temporalmente, pero vieja como el Lada en los tiempos de la cuarta república, sazonada con héroes distantes a nuestra tierra, y con un atajo de sinvergüenzas que bajan la cabeza y dicen ¨si mi comandante en jefe, señor¨, para que cuando el icono de la revolución despega en su avionzote, empecemos a repartir billete entre los miembros de nuestro entorno, para comprar veinte televisores de plasma de sesenta pulgadas, violando con nuestro accionar a la confianza y al principio de designar las medidas con el sistema métrico-decimal. Con el dinero no se debe jugar, el dinero está sin duda para gastarlo, pero cuando es de todos lo que al menos se debe aspirar es que las inversiones públicas respondan a producir bienes y servicios básicos, necesarios para cubrir la norma primigenia que se rige por los derechos humanos, inyectando recursos en algo que se asoma a la distancia como ordenamiento territorial, desvinculado a la politiquería y en donde el capricho de yo siembro aquí cactus para recoger cocochas (manjar muy apreciado pero ajeno al reino vegetal), siembro olmos esperando a las peras, sea sustituido por el aquí, con políticas serias, con medios de producción de probado rendimiento y con visión de autarquía alimentaría, se siembra maíz para comer todos. Comento que por razones vinculadas a la locura familiar, cuando a el papá de mi hermano (el del medio) le dio por promover con éxito en el garaje de su casa al ancestro de lo que ahora conocemos como Mercal; las caraotas que con ensueño esperaban los parroquianos para satisfacer al paladar con tan excelso manjar, tenían denominación de origen en inglés. El imperio nos ganaba otra batalla, las negritas que comemos, eran y al parecer son, producidas industrialmente y con desprecio racial, para chicanos en Michigan, EEUU.

Sunday, October 01, 2006

El impúdico encanto de la ignorancia en directo:

Analistas serios en Venezuela, que publiquen sus reflexiones de una manera ajena al sesgo, estoy seguro que no hay, al menos yo no los ubico. Lo que si encontramos es la presencia de cronistas parcializados, que ante situaciones de imposible verificación, lanzan al ruedo posturas mal escritas y apresuradas en donde se nota la mano traviesa del licor adulterado. Sin ir mas lejos yo soy uno, salvando la distancia que da la cerveza, que cuando se intenta cambiar (que ha pasado) se vuelve brebaje intomable. Pues bien, estos personajes, después de tres o cuatro incursiones en medios escritos, se convierten por la magia de pasar al nivel audiovisual en ¨Expertos¨ que nada aportan a la dificultad que vivimos y mas bien lo que logran es banalizar el conflicto llevándolo a los linderos de un café con leche aguado. Parece que formaran parte de un coro desafinado, que ante cualquier rumor que desprestigie a cualquiera de los bandos en pugna por el evento electoral que se avecina, arrojan desechos sólidos sobre las ideas en debate, evitando que se analice con seriedad las ofertas que se promueven. Y digo de ambos lados, porque escritores brillantes que me llevaron a leer periódico con gusto cuando joven (incluso robándolo de lobbys de hotel) en la actualidad se dejan llevar por la marea que los lleva sin escalas a desaparecer en el arrecife mortal de la parcialidad, como es el caso del Profesor Earle Herrera, quien ahora por efectos de intentar encajar dentro de un poder para el que no está preparado, nos sirve su presencia literaria, en platos plásticos de piñata imperial, algo que ni se acerca a sus relatos cuando se atrevía a escribir pensando con la pluma y no con la franela. Y no es malo que todos opinemos, es mas es excelente, el problema está cuando se pretende forzar a las letras para que sirvan de argumento en un contrapunteo sin rimas y sin métrica, con ínfulas de competir con la obra maestra que es Florentino y el Diablo. El atreverse a hacer públicas ideas vacías, sin contenido y amarradas al barco que navega con la ignorancia al timón, nos vuelve expertos en cualquier cosa, pero a su vez, cuando la vida nos exige explicar nuestras posturas, respondemos dejando ver que somos unos idiotas sin miedo escénico. Lo peor es que hay quienes se atreven a repetir la vaciedad día a día, semana tras semana y si observamos a los patrocinantes de los espacios, nos damos cuenta que aquí lo que se mercadea es a la miseria. Y que conste que lo digo por envidia sana (otro termino contradictorio que usamos cuando no hay conexión con el cerebro), es más a mí también me gustaría formar parte del gremio para exponer mis vergüenzas, pero que quede claro por anticipado, si alguien se atreve a proponer el espacio en donde podría encajar mis carencias, el billete debe ir por delante. Volviendo al inicio, lo que menos soporto se presenta con impúdico encanto cuando los opinadores rompen el compromiso de criticar, aunque sea de manera fútil, para comenzar a empelotar las frases en una suerte de loa eterna a un héroe de la patria cuya única virtud es ser auténtico (diferente al menos). Lamentablemente los espacios necesitan al silencio, que a la fuerza fue encerrado por gritos que forman realidades susceptibles de ser filmadas, apagando las voces de los que padecen, de los que mueren, de quienes no comen pero que aún sueñan que es posible que eso que por estos bares llamamos democracia les alivie la carga. Para concluir, lo que estamos logrando con esta habladera de paja loca es que los que callan y tienen poder nos roben la cartera todos los días, gracias a que nosotros contemplamos embobados y con pasión la preñez del pajarito que nos canta en directo, por los medios que a su vez venden la transmisión.… Y se la compran.

Sunday, September 24, 2006

La señora de azul:

Hacia finales del siglo XX, los logros de la revolución bolivariana en la construcción de un sistema político-teórico pluralista, integrador y de alguna manera reivindicador de los que menos tienen, sin lugar a dudas eran palpables, salvando por supuesto el reconocimiento que los artífices de la miseria y el rencor se negaban a otorgar. La gestión constituyente puso de un plumazo en el horizonte a quienes por siempre habían sido relegados a ser cubiertos por la alfombra de la historia, como basura. Los ataques que recibía desde la mal llamada sociedad civil, eran en si tareas obligatorias ante la novedad, que según algunos estudiosos del volumen ligado a la gente, se había aprobado por una ¨minoria¨. Claro, también nos empeñamos por aquella época en producir respuestas viscerales ante la parte insustancial del libro, como los ahora apellidos de la patria, que siempre y por que si, al menos para mi, será Venezuela. La oportunidad era de oro para que colegios profesionales trabajaran de la mano con el nuevo instrumento, que en poco tiempo y transformándose en una suerte de decálogo religioso se convirtió por obra y gracia de la espada de Bolívar en ¨la bicha¨. La inoperancia en llevar adelante reformas sustanciales, sumado a la inmediatez que los bolivarianos (muchachos al fin) le imponían a la historia para lograr la trascendencia del proceso, mezclado con un poco de paranoia y delirios febriles, los colocó ante la encrucijada de ser funcionarios públicos honestos y probos, con paciencia para construir mediante el consenso el proceso que llevara a implantar la reforma, o ser defensores a ultranza de lo que por entonces comenzó a llamarse, no sin un dejo de travesura, como REVOLUCION. Como sabemos, la elección produjo el culto a la personalidad y quebró la raya moral porque en la guerra todo vale. Para algunos que se tomaron el tiempo de leer la constitución (yo lo hice en múltiples viajes del metro para entender que carajo esgrimía mi socio como argumento para defender a terceros) comenzaron a regar en voz baja, evitando ataques directos que los tildaban de herejes, las bondades de un texto que cobijaba en sus letras la posibilidad de cambiar la denominación antedicha por EVOLUCION. Como en sueños, la señora que en sus inicios se vestía de azul, otorgaba derechos que iban mas allá del estado-gobierno mismo, imponiendo un ritmo en el camino hacía el progreso que lamentablemente por mezquindades y por atacar a quien siempre y por desprecio consideramos como un subproducto de la academia militar, mal formado y mal educado, y si como si de una monarquía se tratara, atacamos con cañones llenos de vacío y rabia al pendejo ese, que como decía un amigo, nos anuló, aplicando el principio que ¨jugando lo mete el perro¨. En ninguna parte del texto se habla de aplicar tesis marxistas, leninistas, bolivarianas, zamoranas, y mucho menos fidelistas para imponer por la fuerza lo que en esencia, si lo miramos fríamente, nos es otra cosa que la búsqueda del bienestar colectivo en esta tierra de gracia, en donde lanzamos con descuido semillas y a los meses recogemos duraznos. Puedo comentar que la primera batalla que perdió el oficialismo, importante digo, fue la incapacidad de traducir en leyes aplicables los derechos contenidos (porque los metería en cintura), ni siquiera la sala constitucional se atrevió a corregir el entuerto desarrollando el principio de la aplicación difusa de la constitución, por lo que si se habla claro y raspao, aquí no pasó nada, salvo la fundación de un estado-país paralelo, con presupuestos ejecutados sin control, amparados como siempre en la maldita emergencia. Por supuesto, en este momento la revolución perdió el norte, empeñada como está en hacerse eterna sin obras que mostrar, empapada hasta los ojos de corrupción, ineptitud e intolerancia, que se justificaba hace unos años (entre ellos digo) con el argumento disparatado de defender al proceso, pero que ahora, de un tiempo para acá, cuando la repetición hasta la saciedad de una pesadilla virtual por parte de grupos opositores forjadores de una verdad mediática, logró que muchos consideraran inútil participar en política, lo que les quedaba a los bolivarianos (y mira que me cuesta identificarlos con ese nombre) era trabajar para avanzar en su proyecto y no repartirse el botín con el argumento que el enemigo a vencer era y es Bush junior. Alerta aparte merece la actitud del presidente, que como vemos dejó el librito enterrado en alguno de sus múltiples trajes, quien propone reformas anti sociales al texto con la excusa de estar atado de manos por los limites que establece una democracia real, que hasta ahora en la practica duerme el sueño de los justos. Yo prefiero más bien la reconstitución de los poderes públicos para que el control de la administración sea tan efectiva como lo exige la señora reproducida hasta el cansancio. Para concluir con esta larga cadena de incoherencias bien intencionadas- como todo en este país- recomiendo que pase lo que pase en diciembre, que seguramente nada pasará, cambiemos los términos del combate para adaptarlos mas a las reglas del dominó que a los de una guerra santa.

Sunday, September 17, 2006

Breves sobre violencia.

En la actualidad, confundir la libertad individual con el derecho (supuesto) de hacer lo que nos venga en gana, es parte de la respuesta cómoda e irresponsable que algunos escupen cuando se habla de la crisis desatada por la violencia en nuestros días.
Parece que proceder irrespetando a los demás, fuese una mala interpretación de lo que otorga el estado como proceso de reivindicación hacia los que menos tienen, aunque sencillamente no lo es, si queremos definir lo que pasa podemos determinar que es abuso por un lado (que se escuda bajo el ropaje de la libertad conquistada) y tolerancia cómplice por parte de quienes en teoría nos deben cuidar.
No suscribo la tesis que certifica que en nuestra tierra no hay estado de derecho, concepto de por si estrafalario y redundante porque la consecuencia visible del establecimiento formal del estado es la presencia del derecho como atributo ciudadano, y quizás por esa coletilla, hábilmente mercadeada por los artífices de la verdad a medias, es que la mayoría de los habitantes de acá renuncian por anticipado a ejercer acciones para proteger sus derechos, porque hacerlo sería una soberana perdida de tiempo. El principio que acepto es que el estado funciona de manera formal, los informales somos nosotros.
Volviendo a la violencia, los organismos encargados de acorralar o mantener a raya a los agentes que la producen (una victoria definitiva es imposible), constantemente declaran que los esfuerzos se anulan ya que los facultados para ejercer las acciones por parte del poder judicial y/o del ministerio público son incapaces, corruptos y complacientes, por tanto no se articulan los procesos para garantizar la paz ciudadana.
Lamento decir que esta insensata confesión de ineptitud, que busca librar de responsabilidad a los miembros del ejecutivo- poder que se elige por vía directa este diciembre- no genera otra situación que la impunidad en grado absoluto.
Extrañamente la confesión busca humanizar a los protagonistas de esta historia, tanto a los incapaces (cómplices la mas de las veces) que ruegan por una segunda, tercera y cuarta oportunidad, para que la misma se traduzca en victoria electoral, como también intenta humanizar a los salvajes que azotan a la población con el argumento que son un subproducto del capitalismo.
La respuesta para quienes tienen el monopolio para ejercer la violencia del estado, pero que no cumplen, es solicitar más recursos (para robárselos), mas poder (para restringir las libertades), articular una red de policía nacional (para acabar con la descentralización) y por supuesto hacer de todos los habitantes corresponsables por vivir y permitir que el estado funcione bajo una estructura de libertad garantizada por la constitución.
Es decir, ahora nos venden la idea que únicamente instaurando un régimen socialista, por vía de elecciones o instituyendo la presidencia vitalicia, se puede combatir y reducir los índices de sangre regada en la calle a diario, que por su cantidad amenaza con ahogarnos.
Mientras tanto los delincuentes (gente seria al parecer), articulados en redes organizadas, ganan espacio dentro de una sociedad temerosa de hacer valer sus derechos, se arman para imposibilitar cualquier acción contra ellos, reclutan a jóvenes sin esperanza, ponen en jaque a la estructura que debe por fuerza cobijar a la sociedad y sobre todo, por la impunidad garantizada por la acción torpe del estado, se les permite conquistar cada día mayores espacios en donde sembrando la muerte ejercen algo que por aquí se parece mucho a un oficio con réditos inmediatos.
En otras palabras, estamos permitiendo que el delito sea una profesión rentable.
Claro, en este momento debemos calarnos a la violencia, en época de reelecciones nadie va poner orden dentro de las ciudades paralelas (buhoneros), lo mas probable es que el inefable ministro encargado de la seguridad nos siga instruyendo sobre el uso correcto de la lengua (extraordinaria la clase magistral sobre emboscada), y para él, que tanto sabe sobre ubicar definiciones condensadas por la RAE, le pregunto: ¿Cómo llamamos al acto salvaje de tomar por las armas a un canal televisivo, matando en el acto a todo lo que se atravesase?, ¿Masacre?, ¿Homicidio calificado con alevosía por motivos fútiles?, ¿Revolución? o simplemente ¿Crimen contra la humanidad?.
Para ejercer mi derecho al estribo literario, creo que la respuesta ante el problema no está en el azar o en el rezar, está en volvernos ciudadanos activos -sin importar el color de la franela que vistamos- execrando al temor, y sobre todo exigiendo responsabilidades, garantizadas por una constitución vigente y magnífica, aunque con ausencia de leyes fundamentales para articular su aplicación.


Sunday, September 10, 2006

El cuento del autobús (con los santos no se juega):

Pensé que la experiencia había quedado en el ayer.
Que solo fue un día extraño en donde el año pasado atendí a una convocatoria que pretendía explicar un cambio de políticas en cuanto al tratamiento que hace el poder ejecutivo a los entes de ejecución, en el marco de la ley que atiende al sistema microfinanciero.
Fue una charla en el INCE en donde la pluralidad y la convivencia tenían cabida, en donde me sentí privilegiado con lo poco que tengo y en donde pude observar con admiración el esfuerzo que hace el colectivo para que de forma solidaria, los que menos tienen se transforman por efecto de la cooperación en dueños de la esperanza.
Y ¿porque traigo a colación el episodio?
Puedo responder que para honrar a quienes creen en el proyecto bolivariano de manera desinteresada, que ponen lo escaso que poseen para proteger al proceso que les dio presencia en una sociedad negada a reconocerlos.
Pero aunque suscribo lo anterior, el recuerdo del episodio, arrancado de la realidad por artífices de la manipulación de las emociones, viene a mi memoria por la explicación que una preparadora, apasionada hasta el delirio, daba a los presentes sobre lo que en sentido estricto (con soporte audiovisual incluido) define al proceso revolucionario.
Y no es otra cosa que el autobús.
Pensaba dejarlo así. Utilizar lo vivido para sacarlo a colación en el espacio de tiempo que cede una partida de domino, o presentarlo como anécdota que al ser escuchada por radicales de cualquier bando provocaría alaridos histéricos que no aportan nada a nuestro caminar.
Todo esto hasta que volví a escuchar la tesis del autobús, minutos antes de encontrarme con el sujeto, que para proteger su identidad llamaré Víctor, a las once de la mañana, en la línea cuatro del metro (que por cierto, le faltan detalles para considerarla terminada o susceptible de inauguración).
El problema no es referir el incidente sin tapujos, o hacerlo minimizando a los protagonistas de la historia hasta convertirlos en tarados políticos, el detalle está en que la reflexión obligatoriamente me lleva a alertar sobre el peligro del mensaje irrespetuoso que se mercadea de manera agresiva (con recursos financieros ilimitados) para que llegue a los pobres de este país, que son que jode o que somos todos.
La tesis habla que la revolución es un autobús, que en algún momento te recogerá, que en el futuro se construirán las paradas cerca del lugar en donde sobrevives, que el fulano aparato necesita de combustible que únicamente se obtiene por medio de votos, que en estos momentos viaja a gran velocidad porque el imperio pretender obstaculizar su recorrido y que dicha velocidad impide que se recojan mas pasajeros (reconoce la incapacidad de brindar servicio a todos) porque la revolución no se detiene. Algo así más o menos.
Lo particular es que el cuento suena mejor si se narra como lo hizo la preparadora, imitando el acento de Fidel – con cadencias incluidas- y lo fantástico de todo esto fue la pregunta que pudo formular un sujeto que vivía en un sitio bendito por dios, porque descubrieron que enterrando tubos plásticos sobre el relleno sanitario el barrio tendría acceso a gas para cocinar.
El señor preguntó si la revolución había planificado una parada cerca del lugar donde padece.
La señora contestó que ya el autobús había pasado por allá esmachetado, pero que no perdiera las esperanzas porque era casi seguro que volvería.
A lo que el señor respondió que entonces el proceso no llegaría a ninguna parte.
La cara de la preparadora se volvió de nuevo venezolana y preguntó ¿Por qué?
Y el que supuestamente nada sabe contestó.
- Porque para volver el autobús debe viajar en círculos.
Como estamos ahora, que para llegar a la siguiente parada que permita la atención de 6 millones de personas (meta de votos oficialistas), la llamada revolución, por fuerza, debe ganarle al señor Bush las elecciones en Venezuela.
Respeto señores candidatos, porque repito, cuidado que están jugando con candela.

Sunday, September 03, 2006

Carajazo, complemento de la definición RAE:

Llegamos al momento de la historia en que las cosas dejaron de ocurrir.
Al menos para algunos.
Lo que sucede sospechamos que pasó y nos dedicamos, agotando el aliento, a ofrecer respuestas a rumores que no tienen origen definido (solo se conoce el vehiculo) y que nos distraen de nuestra principal misión, ser ciudadanos.
La batalla ahora se centra en contestar rápido, es decir, hacerlo inmediatamente después que conocemos la noticia y en el acto de contestación nos explayamos ofreciendo versiones particulares, larguisimas en su mayoría, que pretenden explicar la postura política del grupo que se quiere defender.
Así tenemos al fiscal, balbuceando cansinamente por horas algo que a él le parece que puede ser una justificación ante ¨algo que escuchó¨ y que se pasea traviesamente entre los límites de la cordura, para con el acto exponer la postura ¿inequívoca? del ministerio público.
También le pasa a Jesse, con una frecuencia que se multiplica hasta el infinito mismo, cuando pretende revelar la diferencia entre valija y franquicia, sobre todo si procura hacerlo cuando el jefe no está.
Podemos conocer por ese medio extravagante las fortalezas y debilidades de las personas que hablan y que son expuestas sin pudor ante un público que lo que desea saber es que carajo pasó.
Otras veces el rumor toma la forma de decreto, como el del gordo, que nadie sabe de donde salió, cuales son y donde están los estudios que lo soportan y sobre todo que se quiere hacer al expropiar de palabra unos campos de golf en donde al parecer es difícil construir, aunque aquí entre nos, yo quiero vivir en uno de esos apartamentos imaginarios a ver si logro adquirir estructura corpórea.
Y luego salta la contraparte al ruedo, aprovechando los espacios que abren los medios de comunicación, financiados por el libre mercado (que es diferente a la CIA señores del gobierno, aunque funciona igual) y comienzan a presentarse ante nuestros ojos una serie indiscriminada de expertos que pretenden explicar porque este gobierno y sus medidas son comunistas, aunque sea de la boca para afuera.
La hiperinformación que padecemos se ha enquistado en nuestro caminar, sembrando de sobresaltos a los habitantes de esta tierra al regar sin control cualquier cantidad de idioteces que pretenden fortalecer o debilitar (según sea el caso) la supuesta solidez ideológica de un régimen que por lo demás, a parte de incapaz, lo que ha demostrado es ser muy mal administrador de fondos públicos.
En conclusión en uno de los ¨Aló¨ se siembra la esperanza colectiva al considerar que todo es posible en el futuro, nunca en el presente y en el otro ¨Aló¨ se combate fieramente no a las políticas publicas, no a los resultados de gestión, sino a la ligereza con que se difunde una información de imposible verificación (ya tenemos a los responsables de la fuga, del asesinato, de la crisis, etc.) trasladando el debate al campo de lo irreal, eso si, pero pendientes del rating y las encuestas, no vaya a ser que en la pelea virtual se pierdan unos puntos y con ello a clientes que mantienen esta loquera.
Y ni siquiera hay tranquilidad cuando el otro grupo hace silencio, porque cuando esto sucede entonces se desprende un colgajo del cuerpo del régimen y con argumentos aún mas incoherentes se intenta el ¨deslinde¨ de la postura primigenia asumida en el rumor, pretendiendo con esto llamar la atención del único, con el consecuente reconocimiento en el primer ¨Aló¨ y de allí todo arranca de nuevo.
Todo esto hasta que el pueblo se canse y salga a la calle a producir hechos, de realidad pura, que por aquí por estos bares siempre terminan con una expresión que busca simular al Golpe contundente dado con el puño o con algún objeto a una persona … o régimen.